Cuando el
corazón hace "crack"
La adicción al "crack" (un derivado
de la cocaína) u otro tipo de drogas
puede causar severos daños en el
corazón y en otros órganos e
incluso puede provocar la muerte, por lo que es
mejor mantenerse al margen de este mal.
- Ricardo
Guevara
- El Diario
de Hoy
- Fotos
EDH/Archivo
A
sus 18 años, Carlos tiene el
corazón literalmente destrozado por los
golpes que le ha dado la vida y por los estragos
que le ha ocasionado el "crack" en su
cuerpo.
Aunque solo tiene un año de ser adicto
a las drogas, ha sufrido dos infartos, tiene
problemas con la visión y presenta varias
secuelas en su organismo producto del vicio.
Sin ningún familiar que le dé
consuelo, quedo huérfano desde que era
niño, se dedica a deambular por las
calles y avenidas de San Salvador pidiendo
limosna para poder alimentarse y comprar algunas
piedras de la droga.
Casos como el de Carlos existen muchos en
todo el país, jóvenes que se han
internado en el mundo de las drogas y que viven
a un paso de la muerte debido a su peligrosa
adicción.
Según el médico
cardiólogo Manuel Orlando Cabrera
Candray, desde la primera ocasión que se
prueba cocaína y "crack", estas
sustancias pueden provocar un aumento en la
frecuencia cardiaca (taquicardia) y subir la
presión arterial, entre otras
secuelas.
"Basta con una vez que se use esta droga para
que aumente en 28 veces la posibilidad de que se
tenga un infarto agudo al miocardio o de padecer
severas lesiones al corazón", afirma el
doctor Candray, quien además dice que si
se vuelve constante su uso, el adicto puede
morir súbitamente de problemas cardiacos
o sufrir de derrames cerebrales.
La mayoría de personas adictas casi
siempre presenta problemas cardiacos, los cuales
son irreversibles, además de que provoca
el aumento del tamaño del corazón,
lo que puede ocasionar una disminución en
la capacidad de bombear sangre al organismo,
provocando la muerte.
Un problema costoso
Según
datos de la Fundación Antidrogas de El
Salvador (FUNDASALVA), en los últimos
años la edad promedio de los adolescentes
que empiezan a consumir drogas oscila entre los
13 y los 18 años, y cada día
más jóvenes se ven expuestos a
este mal.
Hace algunos años, la adicción
al "crack" era considerada un vicio exclusivo de
personas con alto poder adquisitivo, pero en la
actualidad, este producto puede ser adquirido a
muy bajo precio (hay porciones a partir de los
cinco colones).
Con base a una investigación efectuada
en 1998 por FUNDASALVA, el Ministerio de Salud y
la Organización Alemana GTZ, con una
muestra de 586 personas, en un período de
siete días, se detectó que un 61
por ciento había consumido alcohol en las
seis horas anteriores a su ingreso en las
unidades de emergencia (hospitales
públicos de San Salvador, Santa Tecla e
Ilopango).
Un nueve por ciento había probado
marihuana, otro nueve por ciento "crack", seis
por ciento tranquilizantes, cinco pega y un
cuatro por ciento otros productos derivados de
la cocaína.
A pesar de los esfuerzos que realizan
instituciones como FUNDASALVA, que cada
año atiende un promedio de 400 casos (se
presentan de forma voluntaria), aún falta
mucho camino por recorrer, ya que cada
día que pasa, mas jóvenes ponen en
riesgo su salud, solo por obtener unos minutos
de falsa alegría y diversión.
Efectos devastadores
Alcohol:
es una droga depresora que se encuentra en el
vino, la cerveza, el aguardiente y algunos
medicamentos; puede causar cirrosis y todo tipo
de alucinaciones
Marihuana: es una hierba consumida como
tabaco, que altera los ánimos, aumenta
los latidos del corazón, afecta la
memoria, la coordinación y puede producir
angina de pecho y cáncer.
Cocaína: es un polvo blanco que se
inhala por la nariz o a través de
inyecciones en las venas; acelera los latidos
del corazón, causa ansiedad, temblores,
sudoración, infartos y puede provocar la
muerte.
Anfetaminas: casi siempre se presentan en
forma de pastillas o inyecciones que, por lo
general, son usadas para adelgazar. Entre
algunos de los síntomas que pueden causar
se encuentran falta de sueño, apetito,
depresión y un aumento de la actividad de
los sentidos.