Bajaron
rendimientos respecto a octubre
Pensiones rindieron
12.98% en noviembre
AFP Crecer reportó 13.09% de tasa;
Confía, 12.87% y Profuturo, 12.38%. A
nivel acumulado, el Fondo registra
14.65%
El Diario de
Hoy
La rentabilidad de los fondos de
pensión de los cotizantes afiliados a las
Administradoras de Fondos de Pensión
(AFP) redujo en noviembre su indicador respecto
del obtenido en octubre. Los fondos de pensiones
rindieron el 12.98% entre noviembre de 1999 y
noviembre de 2000, frente al 13.12% de octubre,
según el informe mensual de la
Superintendencia de Pensiones.
El 12.98% superó en 3.48 puntos el
promedio de las tasas de interés
reconocidas por el Sistema Bancario sobre
depósitos a 360 días de plazo, la
cual fue de 9.5% a noviembre, de acuerdo con
datos del Banco Central de Reserva.
En términos reales -descontada la
inflación punto a punto de 3.4% de
noviembre-, la rentabilidad anual de los Fondos
de Pensiones ascendió al 9.26%.
AFP Crecer reportó la rentabilidad
más alta, con el 13.09%; le siguen
Confía, con el 12.87% y Profuturo, con el
12.38%.
A nivel acumulado, desde el inicio de
operaciones, en general, los Fondos de Pensiones
han rendido el 14.65% a noviembre.
Individualmente, AFP Crecer registra
índices del 15.5%; Confía, el
13.74% y Profuturo, el 12.2%.
Análisis
Los rendimientos son el resultado del tipo de
inversiones realizadas por las AFP con recursos
de los fondos de pensiones, las cuales
están representadas -en gran medida- por
instrumentos de deuda emitidos a tasas
ajustables, cuya tasa de referencia es la tasa
básica pasiva del Sistema Bancario -la
reconocida sobre depósitos a 180
días de plazo-, que en los últimos
años ha superado la tasa de
interés reconocida sobre depósitos
a 360 días de plazo.
Esto explica el por qué la
rentabilidad obtenida por los Fondos de
Pensiones describe un comportamiento similar,
con algunos puntos de diferencia y con un leve
rezago, al seguido por las tasas de
interés reconocidas por los bancos sobre
los depósitos a plazo.
El análisis de la Superintendencia
previene que el ajuste entre la tendencia de las
tasas de interés pagadas por los bancos
sobre depósitos a plazo y la rentabilidad
de los fondos no es perfecto, debido al ajuste
periódico de las tasas de los
instrumentos en los que se invierten los
fondos.