Hay que
trabajar en la seguridad: Abansa
El 2001: el año
de la recuperación
La banca cree que el próximo
será un buen año económico.
Urge la inversión pública, aprobar
el presupuesto y mejorar las condiciones de
seguridad
- Cristian
Menjívar
- El Diario
de Hoy
El sistema financiero es optimista ante el
nuevo año. De hecho, lo visualiza como el
de la recuperación económica, que
abre el camino hacia un despegue productivo a
partir del 2002.
La Asociación Bancaria
Salvadoreña basa su pronóstico en
los indicadores proyectados de expansión
de entre el 3.5% y el 4.5% de la
producción, y una tasa de
inflación de entre el 2.5% y el 3.5%, que
puedan construir la vía hacia mayores y
sostenibles tasas de crecimiento.
Ese optimismo está fundamentado en
factores que ya se observan y comienzan -aunque
de manera lenta- a hacerse sentir.
Ellos son la aprobación de la Ley de
Integración Monetaria, que dará
curso legal al dólar desde el lunes
próximo; la expansión de la
inversión pública; la
renegociación de un número
significativo de créditos, con menores
tasas de interés y mayores plazos;
menores tasas de interés para nuevos
créditos; expansión del comercio
interno y externo; y una mejoría del
secor industrial inducida por la
ampliación de la Iniciativa de la Cuenca
del Caribe, el Tratado de Libre Comercio con
México y otros acuerdos comerciales en
negociación.
Prevenciones
El director ejecutivo de la Abansa, Claudio
de Rosa, advirtió que para acercarse al
rango más alto de las proyecciones
macroeconómicas, es fundamental que no se
frene la inversión con recursos externos
y se demore la aprobación del Presupuesto
General de la Nación para el 2001.
También recomienda que se ejecute de
acuerdo con lo planeado, la inversión
pública extraordinaria anunciada por el
Gobierno, y que está orientada a la
integración geográfica y humana
del país. Con esta acción se
logrará estimular la demanda interna.
Hacia el largo plazo, De Rosa previene en la
necesidad de que el país gane mayores
grados de confianza entre los inversionistas,
pues aunque hay un favorable panorama
económico, aún subsisten muchos
rezagos en las condiciones de seguridad y de
aplicación de una pronta y debida
justicia.
Al respecto, el ejecutivo demandó la
ejecución urgente de una acción
conjunta de los tres Órganos del Estado y
el apoyo de la sociedad civil para combatir lo
que se ha convertido en el Talón de
Aquiles del país.
Apeló al mantenimiento de la
predictibilidad de las reglas del juego
económico, y a alejarse de ideas
intervencionistas que puedan restar libertad
económica y generar desconfianza.
Explicó que estos temas terminan
alejando a la inversión necesaria para la
creación de riqueza y de empleos.
Advertencia al 2001
De Rosa hizo un llamado al optimismo, pero
también a la mesura en cuanto a la
utilización de los créditos en el
próximo año.
Detalló que la baja en las tasas de
interés y las posibilidades de otorgar
mayores plazos en los préstamos como
resultado de la vigencia de la
integración monetaria, demanda recomendar
el mantenimiento de la cordura en el gasto de
las personas, y racionalidad en la
inversión por parte de las empresas.
Explicó que el endeudamiento se debe
efectuar dentro de la capacidad de pago y sin
buscar el sobreendeudamiento.
Recordó la experiencia de los primeros
años de los noventa, cuando
ocurrió una explosión de la
demanda de créditos, pues aunque se
generan situaciones temporales de holgura
financiera, el abuso de los préstamos
cerró las posibilidades futuras de
obtención de recursos.
Sistema financiero se posiciona
Abansa destacó que durante el 2000, el
sector logró un significativo
reconocimiento en el ámbito
latinoamericano al acaparar la atención
de los principales acontecimientos del mundo
financiero regional.
Primero, en noviembre organizó en esta
capital la XXXIV Asamblea Anual de la
Federación Latinoamericana de Bancos
(Felabán 2000), que tuvo la
participación de 1,400 personas de 32
naciones de la región, Europa, más
Canadá y los Estados Unidos.
Además, en la Asamblea fue elegido
presidente de Felabán el presidente del
Banco Agrícola, Archie Baldocchi, el
primer banquero centroamericano que obtuvo la
distinción.
Luego, en diciembre, el superintendente del
Sistema Financiero, Guillermo Argumedo, fue
elegido presidente de la Asociación de
Supervisores Bancarios de las Américas
(Asba).
Abansa subrayó que las dos
organizaciones financieras continentales, la de
bancos y la de supervisores, son presididas por
salvadoreños por primera vez en la
historia, como un reconocimiento del prestigio y
calidad que ha logrado en el exterior la banca
salvadoreña.
Por otra parte, el sector continuó
destacándose como el mayor de
Centroamérica, donde tres de los cinco
mayores bancos son salvadoreños, y
concentran el 34.8% de los depósitos y el
38.3% del crédito otorgado en la
región. Además, por segundo
año consecutivo, un banco nacional fue
catalogado entre los mejores de América
Latina, por la revista de negocios
América Economía.