Define
al 2000 como año de
recuperación
La banca sale del
hoyo
Los principales indicadores de
desempeño han mejorado. Las tasas de
interés continúan a la baja. La
diferencia entre tasas activas y pasivas es de
las menores del continente
- Cristian
Menjívar
- El Diario
de Hoy
La
banca consideró al 2000 como un
año de recuperación para el
sector, especialmente durante la segunda mitad
del año, cuando logró revertir lo
que definió como la difícil
situación económica atravesada en
1999.
El informe anual de la Asociación
Bancaria Salvadoreña (Abansa)
detalló que esa recuperación puede
verse a partir del examen de los cuatro
indicadores financieros de mayor uso para medir
la situación de la banca, como son el
coeficiente de liquidez neta, el de solvencia,
la mora y la rentabilidad sobre el fondo
patrimonial.
Estos muestran, a octubre de 2000, una
mejoría notoria respecto de las cifras
exhibidas al cierre de 1999, lo cual se une a la
acelerada tendencia a la baja de las tasas de
interés, acentuada hacia el final del
año por el anuncio de la vigencia de la
Ley de Integración Monetaria y de la
aceptación del dólar como moneda
de curso legal, con poder liberatorio en la
economía.
Los cuatro jinetes
El coeficiente de liquidez neta es el primer
indicador destacado en el informe. Este
alcanzó, a octubre, el 30.0%, el mayor de
los últimos años, de acuerdo con
las estadísticas de la
asociación.
Este índice es considerado como un
factor relevante en la tendencia a la baja de
las tasas de interés.
El segundo índice es el coeficiente de
solvencia, el cual se obtiene de dividir el
fondo patrimonial entre los activos ponderados
de la institución.
Este indicador alcanzó, a octubre, el
11.2% &emdash;excluyendo al estatal Banco de
Fomento Agropecuario&emdash;, con lo que el
sistema bancario estaría cumpliendo con
el requisito del 10% que aplicará desde
el 1 de enero de 2001.
Es de hacer notar que ambos índices
son significativamente mayores al 8% de
coeficiente de solvencia que establecen las
normas de Basilea para la supervisión
bancaria.
Tercero, la mora viene en bajada. El
indicador de calidad de la cartera
&emdash;préstamos vencidos sobre
créditos brutos&emdash; es de 5.18%,
comparado con el 7% con el que cerró en
1999, y el 6.91% registrado hasta agosto.
El informe hace notar que por la cartera
vencida se han efectuado alrededor del 80% de
provisiones de incobrabilidad por parte de los
bancos.
El cuarto índice es de rentabilidad
sobre el fondo patrimonial, el cual revierte la
posición de pérdida del 3.7%
obtenida en 1999, a una de utilidad del 7.23% a
octubre de 2000.
Este índice mejora en la medida que la
tendencia al deterioro de la cartera y a la
constitución de mayores reservas se
contiene, y los bancos se vuelven más
eficientes en sus egresos operativos.
Menores tasas
El resumen anual de la asociación
destacó el movimiento hacia la baja de
las tasas de interés, tanto activas (para
créditos) como pasivas (las que pagan por
los depósitos).
Las tasas de interés promedio sobre
depósitos a 180 días cayó
al 7.07% en las primera semanas de diciembre,
cuatro y medio puntos porcentuales menos que el
pico de 11.59% registrado en junio de 1999.
Descontando la inflación anual
estimada en 3.84% a diciembre, concluye que la
tasa real promedio para los depósitos se
ubica en el 3.23%, comparado con el 4.45% que
pagan los bonos a 180 días del Tesoro de
los Estados Unidos.
En cuanto a los préstamos, la tasa
nominal para préstamos nuevos se
bajó a diciembre de 2000 al 12.12% para
obligaciones con un año de plazo. La
cifra es considerada como una marca
histórica por el sistema financiero, y se
ubica 3.8 puntos porcentuales por debajo del
tope de 15.93% que alcanzaron en mayo de
1999.
La tendencia a la baja se magnificó al
caer la tasa general de interés a un
año plazo al 11.9%, mientras que la
activa se colocó en 8.23%.
Ambos datos son presentados como un reflejo
de la preparación del sistema bancario
para trabajar en dólares desde el 1 de
enero.
Cerca de EE.UU.
Abansa también destacó que la
tasa en colones se acercó a la tasa de
colocación de dólares en El
Salvador, la cual registró el 10.48% en
diciembre. La asociación espera que la
diferencia tienda a desaparecer desde el 1 de
enero, pues todas las operaciones del sistema
bancario serán en dólares.
Además, la evolución de las
tasas en diciembre estaría mostrando que
se ha acortado la diferencia entre las tasas de
interés en Estados Unidos y en El
Salvador, debido al impacto inicial originado
por la Ley de Integración Monetaria que
se encargó de eliminar el riesgo
cambiario.
Es también un reflejo de un menor
riesgo país, logrado &emdash;en buena
medida&emdash; por las condiciones de
estabilidad y libertad económica que se
han logrado en el año, concluye el
documento.
El 2000 según la banca
El espejo de la economía
"Ha sido un año de leve
recuperación", dijo el director ejecutivo
de la asociación, Claudio de Rosa, al
evaluar el desempeño del sector en el
ejercicio económico.
El ejecutivo explicó que otorga esta
calificación porque la banca no es
más que el espejo de la
economía.
Sólo en la medida en que las empresas
se sientan más cómodas en sus
operaciones y con las tasas de interés
vigentes, y demanden más dinero, los
bancos obtendrán mejores resultados.
Destacó la reducción de la mora
como una muy buena señal para el
próximo año. Explicó que la
baja del índice de cartera vencida no es
más que el resultado de adecuadas
renegociaciones de créditos
emproblemados, tanto de empresas como de
personas naturales.
Bajo diferencial
El estudio de Abansa agrega que la diferencia
entre las tasas activas y pasivas (el 'spread')
se ha expandido de manera temporal a cinco
puntos porcentuales luego de las tres primeras
semanas de diciembre.
Ello, como consecuencia de los ajustes que
hacen los bancos para trabajar en dólares
y absorber la disminución anunciada en
las tasas para préstamos.
De todas maneras, el indicador mantiene al
sistema bancario nacional con uno de los cuatro
menores diferenciales de América
Latina.
El "spread" sirve como indicador general de
eficiencia bancaria, por lo que la banca
salvadoreña mantiene su posición
entre las más eficientes de la
región.