Una gran fiesta para
pensionados
Los jubilados del Instituto Nacional de
Pensiones de los Empleados Públicos
(INPEP) celebraron su fiesta navideña,
donde tuvieron la oportunidad de desfrutar de
música, comida y de participar en
rifas.
- José
Osmín Monge
- El Diario
de Hoy
- FOTOS
EDH/CÉSAR AVILÉS
El
martes 19 de diciembre la cancha de baloncesto
del INPEP, en San Salvador, lucía
diferente a otros días: estaba adornada
con vejigas y gallardetes de colores.
Y no era para menos; ese día se
llevó a cabo la fiesta navideña de
los pensionados de la filial de San Salvador.
Alrededor de 1,800 adultos mayores procedentes
de la capital y de sus alrederores participaron
en esta celebración, la que -como es
tradición- se celebra cada fin de
año.
Hombres y mujeres haciendo uso de sus mejores
vestimentas se hicieron presentes al lugar a eso
de las 9:00 a.m., aunque hubo algunos que
llegaron mucho antes de la hora prevista.
Poco a poco las centenares de sillas de
metal, ubicadas a lo largo y a lo ancho de la
cancha, fueron ocupadas por los pensionados,
quienes se mostraban deseosos y desesperados por
que comenzara la fiesta.
Exhibición artística
No se hizo esperar más. Después
de la llegada el presidente del INPEP, ingeniero
Eric Casamiquela, se dio inicio a la
festividad.
Según el presidente de esa
institución, este de tipo de actividad
sirve para estimular a hombres y mujeres que se
han sacrificado y se han esforzado por sacar
adelante a sus familias.
De inmediato se presentaron varios
números artísticos, como bailes y
fonomímicas, preparados y presentados por
algunos señores retirados.
Los festejados rodearon a los bailarines,
quienes mostraban su gracia y su agilidad en
cada uno de los movimientos. Uno de los puntos
artísticos que llamó la
atención fue "El rock de la calle
12".
A pesar del sofocante calor que hacía
esa mañana, los señores y las
señoras disfrutaban de las presentaciones
artísticas.
Deseosos de ganar
Posteriormente de los números
artísticos, llegó uno de los
momentos más esperados por los
pensionados: la rifa de regalos y canastas
navideñas.
A cada uno de los concurrentes previamente se
le había entregado un número, con
el cual participarían en el sorteo.
En ese momento los nervios se apoderaron de
la mayoría de los festejados. En los
rostros de muchos de ellos se dibujaban sonrisas
que denotaban nerviosismo y el deseo de resultar
favorecidos.
"Yo creo que se está haciendo
'marufia' en la sacada de los papeles. No me he
ganado nada", expresaba una de las pensionadas a
una compañera. Ella se mostraba
disgustada, ya que su número nunca fue
mencionado como ganador.
A
quienes la suerte los acompañó al
festín se les notaba en su cara la
felicidad. Hubo más de alguno que
gritó de alegría al resultar
ganador de una de las decenas de obsequios.
Grandes filas para comer
Al finalizar la entrega de regalos se
procedió a los que muchos esperaban: el
almuerzo. Para entregarlo, los jubilados
tuvieron que hacer grandes filas bajo el fuerte
sol.
Aunque era una fiesta navideña, en
esta ocasión no se dio el tradicional
pavo, sino un suculento pollo a la barbacoa,
acompañada de arroz y soda.
"Demasiada aglomeración de gente hay.
Muchos de nosotros no podemos hacer esas grande
colas. Esta fiesta debería hacerse en un
lugar más espacioso", expresó
doña Zoila Reyes, de 68 años.
Mientras muchos saciaban su apetito, la
orquesta "Magia Musical" inició su
presentación.
"A moverse todos"
"Flores negras" y "Tres regalos" fueron de
las primeras melodías que el conjunto
musical interpretó. Al oír estos
temas, muchos de los asistentes dejaron de lado
su plato con comida y se dispusieron a bailar en
el centro de la cancha.
Cuando la mayoría había
terminado de almorzar, el conjunto cambió
de género musical. Cumbias, salsas y
merengues hicieron mover a muchos de los
concurrentes.
Las parejas (algunas compuestas por mujeres)
se lucían con sus pasos de baile.
La fiesta continuó hasta llegada las
3:00 p.m.
Durante las seis horas que duró el
convivió, esas personas que otrora
trabajaron arduamente se divertieron a lo
grande. Ellos demostraron que a pesar de sus
años, su alma y su espíritu se
mantienen jóvenes.
¿Va a pensionarse?
Si usted está punto de pensionarse le
recomendamos preparar los siguientes
documentos:
1.
Número único previsional
(NUP).
2. Carné del INPEP.
3. Fotocopia de carné de
afiliación del ISSS.
4. Certificación de partida de
nacimiento (de fecha reciente).
5. Constancia de tiempo de servicio,
debidamente firmada y sellada por el jefe de
personal y del superior de este.
6. Constancia de los últimos 36 meses
cotizados al INPEP, debidamente firmada y
sellada (pagador y jefe de recursos
humanos).
7. Constancia de escalafón (para
maestros).
8. Acuerdo de cese de empleo (si es
desempleado).
9. Solvencia de crédito de INPEP
(extendida por el departamento de
créditos, módulo 7).
10. Cédula de identidad personal y
fotocopia de la misma.
11. Original y fotocopia de libreta de
ahorros de cualquier banco.
Es importante que los cotizantes del INPEP
que han laborado en la empresa privada e
instituciones autónomas presenten junto a
la documentación requerida la cuenta
individual del Seguro Social.