Jueves 21 de diciembre 2000

























Los músicos de la cumbre

Alberto Rivera y Axel Benjamín Klaus, de 12 años, fueron los salvadoreños que formaron parte de la Orquesta Sinfónica Infantil que se presentó en la X Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno de Iberoamérica, en Panamá.

José Osmín Monge
El Diario de Hoy
FOTOS MARITZA SANTO Y CÉSAR AVILÉS

Además de la discusión entre el presidente salvadoreño Francisco Flores y el de Cuba, Fidel Castro, otro suceso relevante para los salvadoreños se suscitó en la X Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno: la participación de dos adolescentes de nuestro país que integraron la Orquesta Sinfónica Infantil Iberoamericana.

Alberto Rivera y Axel Benjamín Klaus, junto a los demás miembros de la sinfónica endulzaron los oídos de los asistentes.

Esta orquesta -formada por niños y niñas de los 21 países participantes- tuvo una magnífica presentación en el acto de inauguración de la cumbre, que se llevó a cabo en las amplias instalaciones del teatro "Atlapa".

Ante la presencia de los jefes de Estado e invitados especiales, la tarima móvil del teatro emergió de la parte baja del escenario y poco a poco comenzó a ascender con los violinistas hasta quedar al nivel del resto del escenario; luego, de cada uno de los costados aparecieron de forma ordenada los demás músicos con sus respectivos instrumentos.

En esta presentación la orquesta deleitó a los concurrentes con tres piezas musicales: "Scheherezada", "Sancocho a la tamborita" y "Finta giardiniera".

Muy orgullosos

La formación de esa orquesta infantil fue iniciativa del Instituto Nacional de Cultura de Panamá, que contó con el apoyo de la fundación Sokka Igakaii.

A cada país se le solicitó con tres meses de anticipación la participación de dos niños o adolescentes que pudieran ejecutar un instrumento musical sinfónico y que sus edades fueran inferiores a los 12 años.

Tanto Alberto como Benjamín cumplían con ambos requisitos, por lo que fueron escogidos entre otros niños para viajar a Panamá y así ser parte de esa selecta orquesta. Fueron el talento, la disciplina y la dedicación mostrada en su carrera artística otras de las cualidades que le brindaron la oportunidad a esta pareja de músicos de viajar a ese país centroamericano.

"Haberme elegido a mí como representante de El Salvador ha sido una experiencia muy grande y satisfactoria. Me siento orgulloso", expresa Alberto, quien estudia en la Escuela "San Alfonso".

Por su parte, Benjamín afirma que viajar a Panamá ha sido una de las experiencias más grandes que ha vivido. "Me sentí emocionado al estar frente a los presidentes", comenta Benjamín, estudiante de la Escuela Alemana.

Alberto ejecuta el violín desde hace seis años, y Benjamín, desde hace cuatro. Estos dos muchachos son miembros de la Sinfónica Juvenil de El Salvador.

"Nos atendieron bien"

La formación de esta orquesta iberoamericana no sólo tenía como objetivo mostrar las aptitudes artísticas de los niños y de las niñas participantes, sino también estrechar entre ellos los lazos de amistad y de hermandad.

Durante los once días de estancia en aquel país, los muchachos no perdieron el ritmo de sus estudios, ya que asistieron a una escuela privada (no de música).

Nuestros representantes tuvieron la oportunidad de compartir momentos agradables junto a otros 68 niños y niñas, cuyas edades oscilan entre los 8 y 12 años. Ellos compartían paseos, comidas, travesuras y por supuesto los agotadores ensayos, los cuales se realizaban todos los días durante cuatro horas.

La pareja de músicos salvadoreños se hospedó en la residencia de un niño panameño, quien también participó en la orquesta.

"Su familia fue muy hospitalaria con nosotros. Nos atendieron bien", dice Alberto, quien también se desempeña con locutor de la radio Upa.

Los representantes de nuestro país fueron acompañados por el maestro y director de la Escuela de Música de Pro-Arte, Luis Mejía.

Frente a Fidel

De esta experiencia, lo que más llamó la atención de nuestros artistas fue la presencia de Fidel Castro, gobernante de Cuba.

"Él fue uno de los que pasó a hablar en la inauguración. También me causaron admiración los reyes de España", expresa Benjamín.

La presentación que hicieron en el acto de apertura de la Cumbre no fue la única. A ellas siguieron otras, que se llevaron a cabo en colegios y auditorios de Panamá, en las que interpretaron varias melodías, entre las que sobresalió "El popurrí de un sueño", una mezcla de melodías autóctonas de cada país participante.

"Este popurrí musical también incluía el 'Torito pinto', melodía propia de nuestro país", dice Alberto.

Con la creación de esta Orquesta Sinfónica Juvenil se mostraron los esfuerzos para caminar hacia el desarrollo cultural y musical en América.



[Nacional] [Negocios] [Deportes] [Editorial] [Escenarios] [El País] [Chat]
[
Obituario] [Escríbanos] [Ediciones anteriores] [Otros Sitios] [Hablemos] [VIDA] [Guanaquín] [Vértice]
[
RUZ'00] [Portada] [Planeta Alternativo]

Copyright 1995 - 2000. El Diario de Hoy
Derechos Reservados. Prohibida su reproducción total o
parcial sin autorización escrita de su titular.
www.elsalvador.com