Madonna llega a
Escocia a preparar su boda
Gwyneth Paltrow, Sting acompañado
de su esposa, Stella McCartney, son algunos de
los invitados que han arribado a Escocia para
estar presentes en la boda
- INVERNESS,
Escocia
- AP.&emdash;
Madonna
y el director de cine británico Guy
Ritchie llegaron ayer en un avión privado
a la ciudad escocesa de Inverness a fin de
empezar los preparativos para su boda.
La pareja, cuya boda se realizará el
viernes en Dornoch, un pueblo costero en las
tierras altas de Escocia, no hizo comentarios a
su llegada.
Recibidos con la tradicional música de
gaita, Madonna, Ritchie, su hijo de cuatro meses
Rocco y su hija de otra relación Lourdes,
de tres años, se subieron de inmediato a
un vehículo que les esperaba. La llegada
fue transmitida en vivo en la televisión
satelital británica.
Para el puñado de fanáticos que
se sumaron a los alrededor de 100 periodistas en
el aeropuerto de Inverness para presenciar la
llegada de la cantante, la espera valió
la pena ante la emoción de ver a una
estrella de la estatura de Madonna en la
tranquila ciudad escocesa de viejos edificios de
piedra cerca del lago Ness.
''No entiendo por qué no hubo mucho
más gente aquí'', indicó el
optometrista de 27 años Weeheong Barras.
''Viví antes en Londres y nunca vi una
celebridad, así que es irónico que
la vea aquí en Inverness''.
Se espera que numerosas celebridades acudan a
la ceremonia, que se realizará en el
castillo de Skibo, en Dornoch, una lujosa
propiedad ubicada a unos 6,5 kilómetros
del centro del pueblo.
La prensa británica informó que
la pareja alquiló el castillo por un mes
para garantizar la mayor privacidad.
La pareja parece estar decidida a evitar que
los medios asistan a la boda, como
ocurrió en la primera unión de la
cantante, con el actor Sean Penn, cuando los
helicópteros sobrevolaron la ceremonia y
no dejaron escuchar. Cuatro años
después se divorciaron.
Otra fanática, Anne Cowley, de 51
años, dijo que podía entender los
motivos por los que Madonna eligió las
tierras altas escocesas para su segundo
matrimonio.
''La vida sigue con normalidad no importa lo
que pase'', indicó. Los habitantes
simplemente dejan que la gente siga con sus
vidas, agregó.
Madonna, de 42 años, y Ritchie, de 32,
viven en el famoso barrio londinense de Notting
Hill.