- Columna
exito
- No hay por qué
temerle al desánimo
- Pastor
Alex Núñez.
Cuando sentimos que se nos ha escapado la
oportunidad de triunfar, cuando en el intento de
hacer algo no alcanzamos el éxito, cuando
no tenemos propósitos y estamos
inactivos, cuando nos centramos en nosotros
mismos, etc. Entonces, somos presa en nuestro
interior, de la tormenta llamada
desánimo. El desánimo nos golpea,
nos hace irresponsables, nos conduce a echarle
la culpa a los demás por nuestros
fracasos; el desánimo nos usa para
contagiar a otros. Cuando estamos desanimados
buscamos un lugar donde ocultarnos de la gente.
Muchas personas se sienten desanimadas antes de
actuar; desisten antes de iniciar algo.
Llaves para salir de ese estado y vencer el
desánimo
Enfrente el problema. Accione positivamente.
No hay nada mejor que actuar cuando se siente
desanimado. Si hay algo que rompe las cadenas
del desánimo inmediatamente, es dar pasos
firmes y positivos, que nos conduzcan a la
solución de la dificultad que estemos
pasando.
En una ocasión, observé en el
jardín de nuestra iglesia, como una
tormenta con viento fuerte, había tirado
al suelo un nido de tortolitas. Mi sorpresa fue
al día siguiente, cuando en el mismo
lugar, las tortolitas estaban haciendo un nuevo
nido.
Piense positivamente. Cuando apenas era un
muchacho, llegó a mis manos un libro que
me inspiró y me motivó tanto, que
lo guardo como se guarda un tesoro; se llama:
"Vidas Victoriosas". Contiene las
biografías de personas que luchando con
muchos contratiempos, triunfaron. ¿Sabe por
qué? Porque siempre pensaron
positivamente. Entre ellas puedo mencionar a:
Roberto Dollar, Horacio Greeley, Milton S.
Hershey, Juan Bunyan, etc.
"Siempre podemos sacar ventaja de un
desastre... Ahora podemos construir algo
más grande y mejor de estas ruinas",
fueron las palabras de Thomas A. Edison cuando
fracasó en uno de sus inventos.
Sea constante. Insista positivamente. Muchas
veces nos desalentamos y admitimos la derrota.
La Biblia nos dice que Moisés,
perdió la oportunidad de entrar a la
tierra prometida por no tener paciencia,
Elías huyó desanimado a
esconderse, el apóstol Pedro negó
tres veces a Jesús. Pero lo importante de
estos hombres, y muchos más que menciona
la Biblia, es que después de estas
derrotas y fracasos se levantaron y continuaron
su camino hacia la victoria.
¿Se ha sentido desanimado
últimamente, o ha padecido un
fracaso?
Todo depende de usted y su decisión,
en cuanto al trato que le de al desánimo
y a los fracasos de la vida. Nadie camina por
ésta vida sin tener que pasar por la
tormenta del desánimo. Pero cuando eso
acontezca: ¡No se rinda! ¡No se de por
vencido! ¡No importa los aparentes
obstáculos que tenga que enfrentar. No
permita que nadie le intimide y le aleje de sus
objetivos. La Biblia dice: "No temas, porque yo
estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu
Dios; siempre te ayudaré, siempre te
sustentaré con la diestra de mi
justicia". (Isaías 41:10). No hay por
qué temerle al desánimo.