Sábado 2 de diciembre 2000


El Salvador en perspectiva
La revoluci´øn de Flores
Mario Rosenthal
E-mail: mrelsalv@cyt.net

Los grandes problemas exigen grandes remedios y parece que el Presidente Francisco Flores se ha propuesto resolver el problema del estancamiento económico dando una fuerte sacudida a todos los sectores del país. Hasta ahora sus propuestas han recibido la aprobación de algunas asociaciones industriales y económicas pero también han despertado inquietudes y dudas entre personas reflexivas que desconfian de decisiones intempestivas e inconsultas aunque se hayan tomado después de larga discusión a puerta cerrada.

Voces autorizadas que prefieren permanecer en el anonimato nos han señalado fallas en los razonamientos que las autoridades que propugnan la Ley de Integración Monetaria que propone fijar oficialment el cambio con el dólar a 8.75 colones a partir del primero de enero de 2001 y de autorizar al dólar curso legal irrestricto con poder liberatororio illimitado para el pago de transacciones en el territorio nacional (Art. 3) y a partir de la vigencia de la ley, el Banco Central de Reserva, a requerimiento de los bancos del sistema, canjeará los colones en circulación por dólares (Art. 4) . Estas voces no niegan que en estos momentos el país cuenta con suficientes reservas internacionales para respaldar la demanda de dólares pero señalan que las reservas no se derivan de lo que produce y exporta el país, pero en su mayor parte de los $1.3 billones de las remesas que se reciben anualmente de los salvadoreños que viven en los Estados Unidos y no de la productividad que es la base de la prosperidad de cualquier nación.

Tampoco no están de acuerdo con el Presidente del Banco Central Reserva que confía, sin base alguna, que si algún día escasearían los dólares, la Reserva Federal de los Estados Unidos y el Fondo Monetario Internaciónal se harían cargo del abastecimiento. No hace mucho que ambas instituciones han aconsejado a El Salvador tener mucha cautela si contiempla la dolarización.

Es notorio que El Salvador está viviendo una economía de consumo y que las donaciones internacionales, los prestamos y las remesas familiares son los principales fuentes de dólares. También el futuro del café es muy inseguro por la caída del precio, la sobreproducción. La industria azucarera solo sobrevive porque el pueblo salvadoreño la subsidia pagando el precio controlado para el consumo interno, domestico e industrial, más alto que el del mercado mundial..Los industriales están agobiados porque no pueden competir con los productos importados. Hay que tener presente que la globalización amenaza al café y al azucar .

De todas las personas consultadas las unicas opiniónes favorables fueron de un economista que dijo que la Ley de Integración Monetaria era preferible a la dolarización y a la devaluación, que fueron las unicas alternativas que la revista The Economist daba a El Salvador para salir de su estancamiento económico y ayudar a sus agobiados industriales y agricultores, en un árticulo comentando la situación económica de El Salvador en su edicion del 9 de Abril de este año. Ciertamente, dijo, fijar el cambio evitaría el peligro de la devaluación que sería la ruina de todos los que tiene creditos en dólares, incluso al gobierno y evitaba la desastrosa medida de dólarizarse.

Otra opinion externada varias veces en consultas y en los medios era que la Ley era el primer paso hacia la dólarización. El Fondo Monetario Internacional hace un año declaró a raiz de del rumor de que las autoridades monetarias del país estaban considerando establecer una caja de convertibilidad, que antes de dar ese paso el país debería mostrar un mejoramiento significativo con relación a los aspectos fiscales... algo que no ha ocurrido, sino al contrario, la situación fiscal está peor. El deficit presupuestario aumenta año con año sin lograr mejorar la infraestructura.

La experiencia nos hace preguntar a cual sector del país favorecerá la ley. Dar al dólar curso legal irrestricto no era necesario porquecirculaba libremente de todos modos. Lo único que se ha hecho es cambiaruna situación de facto en una de jure. En cuanto a los cambios en el reglamento de encajes y reservas bancarias, queda por ver a quien favorecenen la práctica. Y agregamos, un poco fuera de contexto, que esperamos queel país no se vuelva un laundromat para el lavado de dólares.


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