- El
Salvador en perspectiva
- La
revoluci´øn de
Flores
- Mario
Rosenthal
- E-mail: mrelsalv@cyt.net
Los
grandes problemas exigen grandes remedios y
parece que el Presidente Francisco Flores se ha
propuesto resolver el problema del estancamiento
económico dando una fuerte sacudida a
todos los sectores del país. Hasta ahora
sus propuestas han recibido la aprobación
de algunas asociaciones industriales y
económicas pero también han
despertado inquietudes y dudas entre personas
reflexivas que desconfian de decisiones
intempestivas e inconsultas aunque se hayan
tomado después de larga discusión
a puerta cerrada.
Voces autorizadas que prefieren permanecer en
el anonimato nos han señalado fallas en
los razonamientos que las autoridades que
propugnan la Ley de Integración Monetaria
que propone fijar oficialment el cambio con el
dólar a 8.75 colones a partir del primero
de enero de 2001 y de autorizar al dólar
curso legal irrestricto con poder liberatororio
illimitado para el pago de transacciones en el
territorio nacional (Art. 3) y a partir de la
vigencia de la ley, el Banco Central de Reserva,
a requerimiento de los bancos del sistema,
canjeará los colones en
circulación por dólares (Art. 4) .
Estas voces no niegan que en estos momentos el
país cuenta con suficientes reservas
internacionales para respaldar la demanda de
dólares pero señalan que las
reservas no se derivan de lo que produce y
exporta el país, pero en su mayor parte
de los $1.3 billones de las remesas que se
reciben anualmente de los salvadoreños
que viven en los Estados Unidos y no de la
productividad que es la base de la prosperidad
de cualquier nación.
Tampoco no están de acuerdo con el
Presidente del Banco Central Reserva que
confía, sin base alguna, que si
algún día escasearían los
dólares, la Reserva Federal de los
Estados Unidos y el Fondo Monetario
Internaciónal se harían cargo del
abastecimiento. No hace mucho que ambas
instituciones han aconsejado a El Salvador tener
mucha cautela si contiempla la
dolarización.
Es notorio que El Salvador está
viviendo una economía de consumo y que
las donaciones internacionales, los prestamos y
las remesas familiares son los principales
fuentes de dólares. También el
futuro del café es muy inseguro por la
caída del precio, la
sobreproducción. La industria azucarera
solo sobrevive porque el pueblo
salvadoreño la subsidia pagando el precio
controlado para el consumo interno, domestico e
industrial, más alto que el del mercado
mundial..Los industriales están agobiados
porque no pueden competir con los productos
importados. Hay que tener presente que la
globalización amenaza al café y al
azucar .
De todas las personas consultadas las unicas
opiniónes favorables fueron de un
economista que dijo que la Ley de
Integración Monetaria era preferible a la
dolarización y a la devaluación,
que fueron las unicas alternativas que la
revista The Economist daba a El Salvador para
salir de su estancamiento económico y
ayudar a sus agobiados industriales y
agricultores, en un árticulo comentando
la situación económica de El
Salvador en su edicion del 9 de Abril de este
año. Ciertamente, dijo, fijar el cambio
evitaría el peligro de la
devaluación que sería la ruina de
todos los que tiene creditos en dólares,
incluso al gobierno y evitaba la desastrosa
medida de dólarizarse.
Otra opinion externada varias veces en
consultas y en los medios era que la Ley era el
primer paso hacia la dólarización.
El Fondo Monetario Internacional hace un
año declaró a raiz de del rumor de
que las autoridades monetarias del país
estaban considerando establecer una caja de
convertibilidad, que antes de dar ese paso el
país debería mostrar un
mejoramiento significativo con relación a
los aspectos fiscales... algo que no ha
ocurrido, sino al contrario, la situación
fiscal está peor. El deficit
presupuestario aumenta año con año
sin lograr mejorar la infraestructura.
La experiencia nos hace preguntar a cual
sector del país favorecerá la ley.
Dar al dólar curso legal irrestricto no
era necesario porquecirculaba libremente de
todos modos. Lo único que se ha hecho es
cambiaruna situación de facto en una de
jure. En cuanto a los cambios en el reglamento
de encajes y reservas bancarias, queda por ver a
quien favorecenen la práctica. Y
agregamos, un poco fuera de contexto, que
esperamos queel país no se vuelva un
laundromat para el lavado de dólares.