Triste Navidad en el
ocaso
Muchos adultos mayores, sobre todo
aquellos que se hallan internos en asilos,
sufren de depresión durante la
época navideña. Este problema
puede causar melancolía, apatía,
tristeza, melancolía y puede llevar hasta
la muerte.
- José
Osmín Monge
- El Diario
de Hoy
- FOTOS
EDH/CÉSAR AVILÉS
- ILUSTRACIÓN
EDH/JUAN JOSÉ LÓPEZ
En
diciembre se respira un aire diferente: hay
brillo y resplandor en las calles, en muchas
casas lucen adornos y cintas rojas que
despiertan el espíritu navideño.
Todo parece perfecto y aparentemente es como si
una epidemia de alegría atacara de
repente a toda la población.
Pero la verdad es que para una gran
porcentaje de personas, sobre todo adultos
mayores, la alegría nunca llega en esta
época. Por el contrario, todos esos
símbolos que evocan la Navidad provocan
en ellos una profunda tristeza y nostalgia.
Una de las personas que experimenta esta
situación es doña María
Nicolasa Peralta, de 72 años, interna en
el asilo San Ignacio, de San Vicente.
Esta anciana sufre cambios en sus actitudes
cuando llegan las festividades de fin de
año. Disminuye su apetito y se muestra
apática con las celebraciones que se
realizan en el centro de internamiento donde se
encuentra.
Mientras sus compañeras se divierten
con música navideña, pastorelas y
piñatas, doña María se
aparta del grupo y se postra en su deteriorada
cama. Ahí se envuelve su cabeza con una
toalla y comienza a llorar.
"No me gustan los villancicos; me hacen
recordar a mi esposo que murió hace 22
años. Quisiera que la Navidad nunca
llegará, es muy triste para mí.
Nunca tuve hijos y no sé qué ha
sido de mi familia", expresa doña
María.
Añoranzas y
melancolías
Los síntomas en las personas que
padecen del síndrome navideño
(como le llaman algunos sicólogos a este
problema) son muy claros. Las personas se
muestran apáticas, tristes y con gran
susceptibilidad. Piensan que la Navidad es cosa
de niños y quisieran que ésta
pasara en un abrir y cerrar de ojos.
"Muchos ancianos se deprimen en estas fechas,
pues añoran sus tiempos de juventud.
Algunos tienen una mayor predisposición
de deprimirse", expresa la sicóloga
Guadalupe Pacas.
Ella dice que las personas son más
susceptibles a este tipo de depresión
cuando muere un ser querido o cuando hay una
pérdida del vínculo familiar
debido a un divorcio o a la partida de alguien
especial.
El
doctor Antonio Velásquez, director del
Asilo Sara Saldívar, expresa que en esta
época los adultos mayores tienden a
añorar los momentos amenos que pasaban
junto a familiares y amigos. "Quienes no
están con sus familiares echan de menos
otros tiempos. El anciano se siente triste
porque le trae muchos recuerdos", expresa.
Según el doctor Velásquez,
desde el punto de vista biológico el
organismo está predispuesto a sufrir
depresión, ya que hay ciertos
transmisores neuronales, como la serotonina
(encargada de mantener nuestra actividad
normalmente) que se vuelven deficientes con el
tiempo, y esto hace que la gente se deprima.
Señales que delatan
La depresión puede manifestarse de
diferentes formas: falta de apetito,
agresividad, insomnio, melancolía, llanto
y hasta puede causar suicidios.
"Hay que estar alerta si se oye decir a un
anciano que se va a suicidar, pues esa amenaza
puede que se cumpla", comenta el
médico.
Él dice que una depresión en un
adulto mayor puede conllevar a una
disminución en las defensas
inmunológicas del organismo, lo que puede
convertirlo en presa fácil de
infecciones, sobre todo respiratorias.
"En esta temporada hay cambios bruscos de
temperaturas, y estas producen enfermedades
respiratorias y pueden causar hasta la muerte",
comenta el galeno.
Quien padece de depresión sufre mucho.
Para superar este problema no bastan palabras de
aliento, es necesario un tratamiento
médico y sicológico.
Consejos útiles
Si
usted es un adulto mayor que se deprime en
Navidad, tome en cuenta los siguientes
recomendaciones.
- En diciembre las personas tienden a hacer
un balance sobre los logros del año. Si
lo va a hacer no sea muy drástico consigo
mismo. Procure ver los puntos positivos y
negativos de forma equilibrada.
- Exprese sus sentimientos. Comunicar ayuda a
aliviar el malestar que está oprimiendo
su corazón.
- Si siente nostalgia de navidades pasadas,
trate de vivir esa misma experiencia con los
hijos o con otros familiares. Es una forma de
trascender y enseñar una linda costumbre
de una generación a otra.
- Trate de ser consciente de la nostalgia y
el origen de este sentimiento. Entender lo que
está pasando ayuda a proponer soluciones
al problema.
Si tiene un caso cercano de depresión
severa, trate de no forzar a esa persona a estar
feliz. Es mejor ofrecer cosas pequeñas,
por ejemplo pedirle que estén en la cena
navideña un rato o sólo el tiempo
que él o ella lo desee.
- Las personas con mayor riesgo de sufrir
este tipo de síndrome son aquella que
tienen problemas pendientes y no resuelven
situaciones viejas. Una manera de estar mejor es
haciéndole frente a estas decisiones.