Un entretenimiento
peligroso
Cuando estamos a pocos días de
celebrar la Navidad y el año nuevo
debemos mantenernos atentos a los
pequeños cuando se dediquen a reventar la
pólvora para evitar desgracias.
- Ricardo
Guevara
- El Diario
de Hoy
- Fotos
EDH/Archivo
La
temporada de fin de año ha iniciado y con
ella surgen niños y niñas
quemados, debido a la imprudencia o a descuidos
cuando queman cohetes.
Desde octubre pasado hasta la fecha, el
Hospital de Niños Benjamín Bloom
ha reportado un total de 10 niños
quemados.
A pesar de las campañas de
prevención y de los llamados que hacen
los cuerpos de socorro, la cifra de infantes
quemados aumenta durante este período
cada año.
"Mi niño de siete años se me
quemó por un descuido, ya que por estar
cocinando la cena de Navidad lo dejé sin
vigilancia y le dije que fuera a jugar con sus
amigos, quienes estaban reventando cohetes",
dice doña Gertrudis Contreras, residente
en Mejicanos, quien en lugar de celebrar con su
familia tuvo que pasar toda la noche en la sala
de emergencias de un hospital.
A pesar de que es una época en la que
algunas familias acostumbran excederse en la
diversión y en otras actividades,
piénselo dos veces, ya que por un
pequeño descuido, sus niños y
niñas pueden verse involucrados en un
lamentable accidente.
Diferentes quemaduras
El calvario de una persona que ha sido
víctima de un incorrecto manejo de la
pólvora inicia cuando es ingresada a un
centro hospitalario, en donde es evaluada de
urgencia para detectar el tipo de quemaduras que
presenta.
Según el doctor Álvaro Antonio
Cuéllar, las lesiones más comunes
que se presentan en las personas quemadas son
las de primer grado (afectan la primera capa de
la piel de manera superficial), luego
están las de segundo grado (destruyen la
epidermis y la dermis, además de otros
tejidos cutáneos más gruesos).
Las de grado tres ocasionan una
destrucción completa de toda la piel y en
casos severos también afectan la masa
muscular.
El tratamiento contra las quemaduras, en
pacientes de grado dos o tres consiste muchas
ocasiones en sesiones diarias de hidroterapia
(se sumerge a los pacientes en una tina con agua
movida por una turbina, lo que estimula la
recuperación de las zonas
dañadas).
"Con este tratamiento se previenen las
infecciones de las áreas afectadas y se
mejora el proceso de cicatrización",
afirma el médico.
El
tiempo de recuperación puede variar de
una persona a otra, ya que depende de varios
factores externos, como infecciones ocasionales
y la gravedad de las quemaduras, pero por lo
general oscila entre las tres a las cuatro
semanas.
Si no quiere pasar las fiestas de fin de
año en la sala de emergencias de un
hospital vigile cuidadosamente a sus hijos
cuando estén manipulando la
pólvora. Es mejor prevenir que
lamentar.
A la hora de comprar
Estas son algunas de las medidas de seguridad
que debe respetar cuando visite las ventas de
pólvora.
* No encienda cerillos o cigarrillos en los
centros de venta de cohetes y supervise que sus
hijos no revienten pólvora en estos
sitios.
* Revise los productos al momento de
comprarlos (que no estén defectuosos y
que no presenten fugas de pólvora o que
estén mal empacados). Recuerde que
cualquier desperfecto representa un peligro para
usted y para su familia.
* No intente probar los cohetes en los
centros de venta.
* Nunca estacione vehículos con el
motor en marcha cerca de las ventas de cohetes,
ya que algunas chispas que son emanadas por el
escape podrían provocar un incendio.
* Adquiera los cohetes con
anticipación, nunca a última hora.
La prisa, junto a las presiones por los
preparativos de la celebración, no son
buenas aliadas.
(Fuente: Bomberos Nacionales y cuerpos de
socorro).
Consejos esenciales
Con
el inicio de las celebraciones de Navidad y de
año nuevo, los padres de familia deben
poner mayor cuidado en las actividades que
realizan sus hijos y no dejar que quemen
pólvora sin la supervisión de una
persona adulta. Estos consejos nunca salen
sobrando:
* No encienda cohetes en sus manos, ya que
pueden explotar y ocasionarle quemaduras y hasta
la amputación de uno de sus miembros.
* Si su ropa toma fuego, cúbrase la
cara con sus manos, tírese al suelo y
ruede sobre sí mismo para apagar las
llamas.
* No se unte tomate, pasta dental o
café en las quemaduras, ya que pueden
derivar en una infección; es mejor que
acuda inmediatamente al hospital más
cercano.
* No permita que los menores guarden morteros
en sus bolsillos, ya que se arriesgan a sufrir
severos accidentes.
* No deje que los niños recojan la
pólvora que encendió y no se
quemó, ya que puede explotarles en la
cara, en las manos o en las piernas.
(Fuente: Bomberos Nacionales y cuerpos de
socorro).