Lunes 18 de diciembre 2000

























Un entretenimiento peligroso

Cuando estamos a pocos días de celebrar la Navidad y el año nuevo debemos mantenernos atentos a los pequeños cuando se dediquen a reventar la pólvora para evitar desgracias.

Ricardo Guevara
El Diario de Hoy
Fotos EDH/Archivo

La temporada de fin de año ha iniciado y con ella surgen niños y niñas quemados, debido a la imprudencia o a descuidos cuando queman cohetes.

Desde octubre pasado hasta la fecha, el Hospital de Niños Benjamín Bloom ha reportado un total de 10 niños quemados.

A pesar de las campañas de prevención y de los llamados que hacen los cuerpos de socorro, la cifra de infantes quemados aumenta durante este período cada año.

"Mi niño de siete años se me quemó por un descuido, ya que por estar cocinando la cena de Navidad lo dejé sin vigilancia y le dije que fuera a jugar con sus amigos, quienes estaban reventando cohetes", dice doña Gertrudis Contreras, residente en Mejicanos, quien en lugar de celebrar con su familia tuvo que pasar toda la noche en la sala de emergencias de un hospital.

A pesar de que es una época en la que algunas familias acostumbran excederse en la diversión y en otras actividades, piénselo dos veces, ya que por un pequeño descuido, sus niños y niñas pueden verse involucrados en un lamentable accidente.

Diferentes quemaduras

El calvario de una persona que ha sido víctima de un incorrecto manejo de la pólvora inicia cuando es ingresada a un centro hospitalario, en donde es evaluada de urgencia para detectar el tipo de quemaduras que presenta.

Según el doctor Álvaro Antonio Cuéllar, las lesiones más comunes que se presentan en las personas quemadas son las de primer grado (afectan la primera capa de la piel de manera superficial), luego están las de segundo grado (destruyen la epidermis y la dermis, además de otros tejidos cutáneos más gruesos).

Las de grado tres ocasionan una destrucción completa de toda la piel y en casos severos también afectan la masa muscular.

El tratamiento contra las quemaduras, en pacientes de grado dos o tres consiste muchas ocasiones en sesiones diarias de hidroterapia (se sumerge a los pacientes en una tina con agua movida por una turbina, lo que estimula la recuperación de las zonas dañadas).

"Con este tratamiento se previenen las infecciones de las áreas afectadas y se mejora el proceso de cicatrización", afirma el médico.

El tiempo de recuperación puede variar de una persona a otra, ya que depende de varios factores externos, como infecciones ocasionales y la gravedad de las quemaduras, pero por lo general oscila entre las tres a las cuatro semanas.

Si no quiere pasar las fiestas de fin de año en la sala de emergencias de un hospital vigile cuidadosamente a sus hijos cuando estén manipulando la pólvora. Es mejor prevenir que lamentar.

A la hora de comprar

Estas son algunas de las medidas de seguridad que debe respetar cuando visite las ventas de pólvora.

* No encienda cerillos o cigarrillos en los centros de venta de cohetes y supervise que sus hijos no revienten pólvora en estos sitios.

* Revise los productos al momento de comprarlos (que no estén defectuosos y que no presenten fugas de pólvora o que estén mal empacados). Recuerde que cualquier desperfecto representa un peligro para usted y para su familia.

* No intente probar los cohetes en los centros de venta.

* Nunca estacione vehículos con el motor en marcha cerca de las ventas de cohetes, ya que algunas chispas que son emanadas por el escape podrían provocar un incendio.

* Adquiera los cohetes con anticipación, nunca a última hora. La prisa, junto a las presiones por los preparativos de la celebración, no son buenas aliadas.

(Fuente: Bomberos Nacionales y cuerpos de socorro).

Consejos esenciales

Con el inicio de las celebraciones de Navidad y de año nuevo, los padres de familia deben poner mayor cuidado en las actividades que realizan sus hijos y no dejar que quemen pólvora sin la supervisión de una persona adulta. Estos consejos nunca salen sobrando:

* No encienda cohetes en sus manos, ya que pueden explotar y ocasionarle quemaduras y hasta la amputación de uno de sus miembros.

* Si su ropa toma fuego, cúbrase la cara con sus manos, tírese al suelo y ruede sobre sí mismo para apagar las llamas.

* No se unte tomate, pasta dental o café en las quemaduras, ya que pueden derivar en una infección; es mejor que acuda inmediatamente al hospital más cercano.

* No permita que los menores guarden morteros en sus bolsillos, ya que se arriesgan a sufrir severos accidentes.

* No deje que los niños recojan la pólvora que encendió y no se quemó, ya que puede explotarles en la cara, en las manos o en las piernas.

(Fuente: Bomberos Nacionales y cuerpos de socorro).



[Nacional] [Negocios] [Deportes] [Editorial] [Escenarios] [El País] [Chat]
[
Obituario] [Escríbanos] [Ediciones anteriores] [Otros Sitios] [Hablemos] [VIDA] [Guanaquín] [Vértice]
[
RUZ'00] [Portada] [Planeta Alternativo]

Copyright 1995 - 2000. El Diario de Hoy
Derechos Reservados. Prohibida su reproducción total o
parcial sin autorización escrita de su titular.
www.elsalvador.com