La
Paz
Contra el miedo de la
gente, la eficacia de la acción
policial
Más que palabras y planes vanos, la
población de La Paz quiere acción.
Estrategias preventivas y de reacción
eficaces que garanticen su bienestar
El Diario de
Hoy
El miedo persiste entre los viroleños.
Las autoridades solicitan colaboración de
los habitantes y la Fiscalía pierde los
casos por falta de testigos.
La situación empeorará, si no
se encuentra un mecanismo eficiente que promueva
la participación de los ciudadanos en los
procesos penales. Sin denuncias ni pruebas, poco
se podrá hacer para administrar justicia
en esa región paracentral.
José Ismael Iraheta Troya, gobernador
departamental, afirma que es importante que los
ciudadanos no olviden su rol. Ellos son uno de
los pilares del sistema judicial. La denuncia es
el inicio de un proceso, y la condena, el
producto del esfuerzo fiscal, policial y civil
contra la delincuencia.
El representante del Ejecutivo en el
departamento aboga por que la dirección
de Seguridad Pública invierta más
en equipo y logística para los efectivos
destacados en La Paz. "Sugiero al Director (de
la PNC) que analice los recursos con los que
cuenta la institución en este
departamento", sostuvo.
De igual forma se expresó Italo
Agustín Orellana Liévano, alcalde
municipal de la cabecera.
Para él, la PNC hace lo que
está a su alcance. Las limitantes son
fuertes y afectan facetas de la actividad
policial que son claves en la lucha contra la
criminalidad.
"Hago un llamado al Director, para que provea
de recursos a la delegación",
exclamó.
El jefe edilicio da ánimos a los
habitantes para que se llenen de coraje y unan
esfuerzos en la lucha contra el temor,
sentimiento que coarta las acciones de
éstos y evita que los procesos penales se
desarrollen con normalidad.
En varias ocasiones, representantes del
Sector Justicia y fuerzas vivas del departamento
se han reunido para discutir posibles mecanismos
a implementar, a fin de disminuir los elevados
índices de violencia. Los resultados de
dichos esfuerzos aún se esperan.
Manos atadas
Si la indiferencia, la comodidad y el miedo
continúan aliados en ese departamento, la
ola de crímenes continuará
creciendo.
La Fiscalía está con las manos
atadas y poco hacen por individualizar los
casos. La falta de testigos carcome los
esfuerzos y la carencia de un sistema de
protección a estos les frustra.
Para el caso, de los 150 homicidios en 2000,
solo en una decena de estos se logró
detenciones en flagrancia. Con las
investigaciones, se llegó a detectar
otros sospechosos. Sin embargo, la
mayoría de crímenes sigue en la
impunidad.
El Lic. Jesús Alfredo Pérez
Juárez, de la Unidad de Vida de la
subregional de la Fiscalía en
Zacatecoluca, indicó que en el homicidio
del empresario Luis Afrodicio Villalobos,
ocurrido el 29 de septiembre en San Juan
Nonualco, se lograron tres capturas. Los
implicados permanecen en prisión mientras
se depura el proceso.
Este caso se encuentra en fase de
instrucción.
Asimismo, el homicidio del agente Jorge
Alberto Alvarado se encuentra en la misma
fase.
Este asesinato fue perpetrado a principios de
septiembre en el cantón San Lucas, en
Zacatecoluca.
Son tres los sujetos vinculados al homicidio.
Dos están detenidos, el otro huye.
De seis homicidios, cuatro permanecen
impunes.
El principal obstáculo en todos los
procesos es la falta de colaboración de
la ciudadanía.