Petróleo
caro y café barato, los hechos más
perjudiciales
Sólo 2.5%
creció la economía en
2000
El aumento de la exportaciones fue el
hecho más sobresaliente de 2000. Empero,
no fue suficiente, y la economía
creció un punto menos que el año
pasado. La alta factura petrolera y la
caída del café conspiraron contra
un mejor desenvolvimiento
- Lourdes
Méndez
- El Diario
de Hoy
La economía salvadoreña
creció alrededor del 2.5% en 2000,
año en el que la alta factura petrolera
fue el gran dolor de cabeza que le restó
fuerzas para alcanzar lo que había
proyectado hace un año: mantener el
crecimiento de 1999 (3.4%).
Las cifras económicas anunciadas ayer
por el presidente del Banco Central de Reserva
(BCR), Rafael Barraza, denotan que 2000 "fue un
año de menor crecimiento, respecto del
esperado, pero que tuvo un desempeño
adecuado, considerando el impacto de varios
factores negativos".
El incremento de las divisas por las
exportaciones fue, sin duda, el pilar
fundamental para que El Salvador alcanzara, de
forma preliminar, un crecimiento
económico del 2.5%.
Según el BCR, las exportaciones
aumentaron el 17.6%, comparadas con el
año anterior. De ese gran total, los
rubros que más destacan son la maquila y
los productos no tradicionales hacia
Centroamérica, que registran aumentos del
22.5% y 16.1%, respectivamente.
El impacto
Pero más allá del aporte de los
sectores productivos, en términos
simples, el comportamiento económico -que
bien se refleja en el descenso del ritmo de
crecimiento de la economía- ha impactado
sensiblemente el bolsillo del ciudadano, tal
como lo han citado recientes encuestas de
opinión pública.
Barraza lo reconoció. Afirmó
que "si bien se creció, la tasa de
crecimiento es inadecuada para cumplir con las
expectativas de los salvadoreños y para
asegurarse de que el empleo haya crecido
más rápido que el número de
las personas nuevas que ingresaban a la fuerza
laboral".
Realmente en 2000 se crearon empleos de una
manera importante, ratificó Barraza.
"Pero no se crearon con la suficiente rapidez
para absorber la gran cantidad de personas que
estaba entrando a la fuerza laboral".
En ese contexto, las perspectivas del
Gobierno para el próximo año son
distintas. "Se va a superar la cantidad de
empleo generado, respecto de la cantidad de
empleo requerido por la nueva fuerza laboral. De
esa forma se espera ir contribuyendo a la
economía nacional", recalcó el
funcionario.
El gran costo
El hecho de haber pagado una factura
petrolera de 86 millones de dólares,
equivalente a 753 millones de colones, es, desde
la perspectiva del BCR, uno de los factores que
succionó dinero de la economía
salvadoreña.
El costo del petróleo se
incrementó desde $16.34 el barril en
1999, hasta alcanzar un precio promedio de
$28.65 el barril en este año. Ese
incremento adicional, estimado en más del
60%, representó para el bolsillo del
ciudadano que demanda combustible un gasto extra
que no tenía contabilizado.
Es decir, 86 millones de dólares que
dejó de tener el bolsillo del
salvadoreño, y que, al final, ese impacto
también remesó la economía
del país.
Pero el impacto del petróleo no es
único de El Salvador. Varios
países del área están
revisando las proyecciones de crecimiento, que
tienden hacia la baja, especialmente por
factores como el aumento en el precio del
crudo.
"Ninguno de los países del área
exporta petróleo y, según la
reciente evaluación del Consejo Monetario
Centroamericano, por el impacto del crudo se
reducirá, por lo menos, un punto, el PIB
en todos los países", destacó
Barraza.
Otros costos
Los bajos precios internacionales del
café son otro factor externo que
contribuyó al descenso del crecimiento
económico de El Salvador. En diciembre de
1999, la cotización del quintal del
aromático se ubicó en $106.29,
mientras a octubre de este año el precio
marcó un promedio de $66, enfatizó
el presidente del BCR.
Las altas tasas de interés de los
créditos otorgados por el sistema
financiero, y que estaban vigentes en 1999 en
préstamos de hasta un año plazo,
es otro componente nacional que también
incidió en el año
económico.
En este año se logró una
reducción gradual que llegó a los
tres puntos, y de 15.09% en diciembre de 1999,
se cierra el 2000 con una tasa del 12.34%. El
BCR espera que la baja en los intereses
beneficie a sectores deprimidos, como el
comercio, la construcción y el
agropecuario.
La inflación cierra al 3.6%
Definitivamente, el alto precio del
petróleo es una causal que
permitió a la inflación tocar un
rango del 3.6% para 2000, según la
proyección del BCR. Y es que si bien el
pronóstico fluctuaba entre el 2 al 4 por
ciento, el costo de la vida para los ciudadanos
se encareció.
Las reservas internacionales y el
déficit fiscal son otros dos elementos
considerados en el balance preliminar del
BCR.
Se espera que el déficit fiscal del
corriente año ronde el 3% del PIB,
mientras las reservas internacionales netas
(RIN) cierren cómodamente en dos mil
millones de dólares.
De acuerdo con Barraza, el monto de las
reservas respalda el cambio de billetes y
monedas en circulación, como parte de una
transición adecuada al nuevo esquema del
sistema de integración
económica.
Crecimiento récord de
remesas
En la historia de El Salvador, el movimiento
registrado por las remesas familiares en el
corriente año es considerado
récord.
Se estima que al finalizar 2000, las remesas
alcanzarán un monto superior a los $1,600
millones. De esa cantidad esperada, hasta
octubre pasado se percibieron $1,428.1 millones,
estableciéndose un récord
histórico en el ingreso mensual de
octubre, equivalente a $159.8 millones.
Según Barraza, las remesas crecieron
en el año actual, aproximadamente el 14%
con relación al año pasado.
"Las remesas deberían mantenerse en
montos similares para el 2001 y somos
conservadores en estimar un crecimiento del 5%,
que es aproximadamente el aumento de la
inflación de EE.UU. y el crecimiento
económico", apuntó Barraza.
Añadió que "normalmente las
proyecciones de remesas siempre son superadas,
pero todo depende de la confianza de los
salvadoreños en mandar remesas".