El enemigo de la
erosión: 662 kilómetros de barrera
y acequia
Ante la alerta roja en la cuenca alta del
río Lempa por la erosión, el
gobierno puso manos a la obra. Hoy, en el 2000,
se habla de logros en medio ambiente y en el
combate de la pobreza
- Cuscatlán
- El Diario
de Hoy
El
Programa Ambiental de El Salvador (PAES) no
puede ocultar su alegría al dar a conocer
los logros obtenidos al final del 2000,
después de dos años de trabajo, en
los 5,400 kilómetros cuadrados que forman
la parte alta de la cuenca del río Lempa,
cuya área total es de 18,240. El gran
problema a resolver era la erosión de
suelos, que ha generado azolvamiento en las tres
represas: el Cerrón, la 5 de Noviembre y
la 15 de Septiembre.
Encontrar una solución era una
"prioridad nacional", según el informe de
PAES, ente financiado por el Banco
Interamericano de Desarrollo (BID). El objetivo,
hasta el 2002, es contribuir a la
disminución del deterioro ambiental en la
cuenca alta del Lempa y mejorar el nivel
socioeconómico de la población
rural de bajos recursos ingresos, 8,323
agricultores y campesinas, a través de la
diversificación agrícola y la
aplicación de prácticas de
conservación de suelos y
agroforestería que controlen la
erosión y aumente la productividad de
17,284 manzanas.
El proyecto tiene incidencia en tres
departamentos: Cuscatlán, Cabañas
y San Salvador. Ahí ya se construyeron en
5,400 manzanas barreras contra la erosión
y acequias en laderas que miden 662
kilómetros. Gracias a esto se retuvieron
74,902 toneladas métricas de suelo y
más de 96 millones de metros
cúbicos de agua.
Por otra parte, al evitar la erosión,
se evitó la pérdida del
fertilizante aplicado al maíz y frijol y
aumentó la producción.
Según PAES, se benefició, directa
e indirectamente, a la región y a los
productores con 13 millones de colones. Cantidad
que incluye lo pagado en jornales por el
proyecto.
Además, las parcelas con
protección ante la erosión han
aumentado su valor en el mercado. Paz Lizama
Serrano, de la comunidad Loma Linda del
cantón El Salitre, del municipio de San
José Guayabal, dijo que, cuando
compró su parcela, "esta costaba ocho mil
colones, pero ahora que está bonita y me
produce más, no la vendería ni en
25 mil", afirmó el campesino.
Los beneficios sociales se miden por los 22
planes de desarrollo comunal y los 22 planes
operativos anuales que existen. "Las
capacitaciones y la organización es para
sentar las bases de la sostenibilidad y otros
servicios sociales", explica la gente de PAES.
"En este sentido, las asociaciones de mercadeo
han llevado beneficios tangibles a las familias
debido al incremento en el valor de los
productos vendidos".
En Cuscatlán, el alcalde de San
José Guayabal, Ing. Mauricio Vilanova,
señaló que PAES coordina su
trabajo con la municipalidad. "Se han formado
los Comités de Producción y
comercialización que son los brazos de la
asociación de productores de Guayabal. Es
el fomento de la asociatividad para mejorar la
producción, la comercialización de
los productos agrícolas y la compra de
los insumos en forma organizada."