Viernes 15 de diciembre


El enemigo de la erosión: 662 kilómetros de barrera y acequia

Ante la alerta roja en la cuenca alta del río Lempa por la erosión, el gobierno puso manos a la obra. Hoy, en el 2000, se habla de logros en medio ambiente y en el combate de la pobreza

Cuscatlán
El Diario de Hoy

El Programa Ambiental de El Salvador (PAES) no puede ocultar su alegría al dar a conocer los logros obtenidos al final del 2000, después de dos años de trabajo, en los 5,400 kilómetros cuadrados que forman la parte alta de la cuenca del río Lempa, cuya área total es de 18,240. El gran problema a resolver era la erosión de suelos, que ha generado azolvamiento en las tres represas: el Cerrón, la 5 de Noviembre y la 15 de Septiembre.

Encontrar una solución era una "prioridad nacional", según el informe de PAES, ente financiado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID). El objetivo, hasta el 2002, es contribuir a la disminución del deterioro ambiental en la cuenca alta del Lempa y mejorar el nivel socioeconómico de la población rural de bajos recursos ingresos, 8,323 agricultores y campesinas, a través de la diversificación agrícola y la aplicación de prácticas de conservación de suelos y agroforestería que controlen la erosión y aumente la productividad de 17,284 manzanas.

El proyecto tiene incidencia en tres departamentos: Cuscatlán, Cabañas y San Salvador. Ahí ya se construyeron en 5,400 manzanas barreras contra la erosión y acequias en laderas que miden 662 kilómetros. Gracias a esto se retuvieron 74,902 toneladas métricas de suelo y más de 96 millones de metros cúbicos de agua.

Por otra parte, al evitar la erosión, se evitó la pérdida del fertilizante aplicado al maíz y frijol y aumentó la producción. Según PAES, se benefició, directa e indirectamente, a la región y a los productores con 13 millones de colones. Cantidad que incluye lo pagado en jornales por el proyecto.

Además, las parcelas con protección ante la erosión han aumentado su valor en el mercado. Paz Lizama Serrano, de la comunidad Loma Linda del cantón El Salitre, del municipio de San José Guayabal, dijo que, cuando compró su parcela, "esta costaba ocho mil colones, pero ahora que está bonita y me produce más, no la vendería ni en 25 mil", afirmó el campesino.

Los beneficios sociales se miden por los 22 planes de desarrollo comunal y los 22 planes operativos anuales que existen. "Las capacitaciones y la organización es para sentar las bases de la sostenibilidad y otros servicios sociales", explica la gente de PAES. "En este sentido, las asociaciones de mercadeo han llevado beneficios tangibles a las familias debido al incremento en el valor de los productos vendidos".

En Cuscatlán, el alcalde de San José Guayabal, Ing. Mauricio Vilanova, señaló que PAES coordina su trabajo con la municipalidad. "Se han formado los Comités de Producción y comercialización que son los brazos de la asociación de productores de Guayabal. Es el fomento de la asociatividad para mejorar la producción, la comercialización de los productos agrícolas y la compra de los insumos en forma organizada."


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