- Contestando
- ¿Subdesarrollo?...
¿Deporte?
- Enrique
Molins Rubio*
- * Presidente del
INDES
Recientemente leí en este
periódico el artículo titulado "El
subdesarrollo y el deporte", publicado en las
páginas editoriales bajo la
responsabilidad de Rafael Rodríguez
Loucel.
Por considerar que en dicho artículo
se mencionan una serie de conceptos que lesionan
la moral y el orgullo de nuestro deporte, y a
todas luces dejan en evidencia que el autor
ignora la realidad del mismo, dirijo la presente
para que sea considerada como respuesta a un
editorial tan alejado de nuestra realidad
actual.
Debo reconocer que como dirigente deportivo
me llamó la atención y me
alegró que en un espacio tan importante,
como las páginas editoriales de El Diario
de Hoy, se le dedique espacio al deporte.
Sin embargo, debo ser honesto al manifestar
que a medida que fui leyendo el artículo
arriba mencionado, me fue invadiendo una
desilusión que al final se
convirtió en una total decepción.
Es lamentable que alguien, desconociendo lo
más elemental de nuestro deporte, mal
informe y confunda a todos sus lectores.
Yendo por partes, quiero hacer referencia
donde el autor menciona que... "no se necesita
ser un país desarrollado para tener
medallas de oro en las olimpiadas"... "en las
olimpiadas quedó demostrado que
países económicamente
débiles pueden finalizar ganadores", ...
"Ejemplos: Etiopía, Kenia,
Camerún, Cuba, Trinidad y Tobago, Jamaica
y otros".
Revisando el medallero de los pasados Juegos
Olímpicos de Sydney, encontramos que el
noventa y cinco por ciento de las medallas de
oro fue ganado por los países que
más dinero invierten en el deporte, como
Estados Unidos, China, Australia, Francia,
Italia, Holanda, Alemania y Rusia, por citar
algunos, que invierten millones de
dólares para garantizar el
éxito.
En cuanto a los países de
África y el Caribe, que son citados en el
artículo, cada uno de ellos tiene una
explicación técnica de sus
triunfos; sin embargo, no los abordaremos por
respeto al espacio en estas páginas y
porque en esencia, no forman parte del tema que
nos motiva a escribir, como lo es el deporte
salvadoreño.
Precisamente, sobre nuestro deporte quiero
decir que rechazo categóricamente el
ofensivo estribillo de: "¡Obtuvimos otra
experiencia y será en la próxima",
y menos aún que se nos ponga a Costa Rica
como un ejemplo a imitar.
Bajo ningún punto de vista se puede
comparar el desarrollo deportivo que El Salvador
ha alcanzado en la actualidad, con el de
países como Costa Rica, cuyo único
argumento de triunfo es una nadadora de padres
alemanes y nacida en Nicaragua, y que no recibe
ningún apoyo del gobierno de su
país. En todos los eventos
multideportrivos, los resultados de El Salvador
son muy superiores a los de Costa Rica.
Estamos conscientes que echando mano de
atletas de ese tipo, no será la forma
como vamos a resolver los problemas de nuestro
deporte, por lo que no sólo rechazo, sino
que considero ofensivo el estribillo antes
mencionado. En el año 2000 hemos ganado
más medallas panamericanas que las que el
país ganó en todo el Siglo XX;
medallas a las que optan atletas de 42
países, aunque desafortunadamente los
medios informativos no le hayan dado la
divulgación que estos acontecimientos se
merecen.
También tengo que mencionar que en El
Salvador existen dos realidades deportivas, dos
mundos diferentes, cada uno, con sus propias y
diferentes leyes: uno es el fútbol, cuya
situación nadie ignora, y otra es la del
deporte federado, la cual conducimos desde el
Instituto Nacional de los Deportes (INDES), por
lo que le invito a que se acerque a este
Instituto para que se entere de la amplitud de
programas, actividades y ambiciosos objetivos
que nuestra institución implementa y
está ejecutando.
Con todo lo anterior, me permito calificar
como una ofensa muy grave a nuestro deporte, su
afirmación que... "Aquí
está el emblema y que la suerte les
acompañe", a la vez que es irresponsable
de su parte señalar los resultados de
nuestros atletas como "perdedores recurrentes y
a veces en forma vergonzosa". Podría
citarle muchos ejemplos de los espectaculares
progresos obtenidos en estos últimos
años, pero es evidente, Sr.
Rodríguez Loucel, que desconoce la
realidad que vive nuestro deporte.
Retomando sus señalamientos, y
contrario a su forma de pensar, debo informarle
que en estos momentos la clave del éxito
y desarrollo de nuestro deporte es precisamente
el responder a un método y a una cultura
de disciplina deportiva que, por lo que veo,
mucho le preocupa, por lo que le garantizo que
en ese aspecto puede estar tranquilo.
Para terminar, no puedo dejar de abordar un
tema de mucha importancia, como lo es el hecho
que para el año 2002, tenemos el
compromiso nacional de los XIX Juegos Deportivos
Centroamericanos y del Caribe, donde 32
países estarán compitiendo por la
supremacía del área, con 215
millones de habitantes pendientes de lo que
ocurre en El Salvador y donde, desde ya, con la
experiencia que he adquirido, puedo afirmar que
nuestros atletas están preparados, para
superar en tan sólo ese evento, lo que
hasta hoy se consiguió en 75 años
de estar compitiendo en el mismo, aunque no
sé si el Sr. Rodríguez Loucel ya
sabrá que aquí en El Salvador se
llevará a cabo esa justa deportiva, de
tanta importancia para nuestro país.