Elvis Crespo en su
hora de prueba
El afamado merenguero está
empeñado en demostrar que su talento no
es flor de un día
- Erwin
Pérez
- Especial
para Escenarios
Una
de las grandes preguntas que recorre el ambiente
de la música latina de estos días
es: "¿Podrá Elvis Crespo hacer otro
super hit como Suavemente?".
De la mano de la pegajosa y elemental
canción, estrenada en 1998, Crespo se ha
llenado de gloria, obtuvo un Grammy,
conquistó a todo el continente y, de
paso, se hizo millonario.
"El público decidirá si hay
otro Suavemente en mi vida", dijo el merenguero
puertorriqueño.
"Si no tengo otro tema como ese no
pasará nada. Me quedaré con la
satisfacción de las cosas lindas que he
vivido", comentó. "No puedo ser mal
agradecido con Dios y con la gente".
La fiebre de Suavemente y otros éxitos
como Píntame, Tu sonrisa y Por el
caminito, comienza a apagaciguarse y debe
demostrar que lo suyo no ha sido pasajero.
Por lo pronto, espera seguir hechizando al
mercado con un nuevo disco, el tercero de su
cosecha, que estará terminado en
septiembre y saldría a la venta en
noviembre.
El álbum tendrá composiciones
suyas y de otros autores como Ricardo Montaner,
y, según adelantó el merenguero,
incluirá "canciones sumamente
románticas y otras muy jocosas".
Géneros variados
"El disco va a tener merengue, salsa,
baladas, será bien internacional,
mantendrá mi esencia pero marcará
una evolución dentro de lo que he
mostrado hasta ahora", dijo.
Crespo se inició como corista de
Toño Rosario y otros merengueros, y a
mediados de los 90, antes de lanzarse como
solista, se unió a Grupo Manía,
donde brilló con "Ojitos bellos".
"Tengo la inmensa responsabilidad de seguir
presentando cosas de calidad, pero estoy
tranquilo porque soy un ganador",
precisó. "Estoy enfocado para ser el
más grande dentro de lo mío".
Su tono entusiasmado disminuyó un poco
cuando se le preguntó por dos
polémicos episodios de meses
recientes.
Primero fue acusado de golpear a un hombre
durante un partido de béisbol aficionado.
Luego se le adjudicó un romance
extramatrimonial con una joven, la cual
estaría embarazada.
"Soy imperfecto, no soy una máquina",
dijo. "A veces en la vida pasan ciertas
situaciones que uno no puede controlar y
después sirven para aprender".
¿Hay una joven que espera un hijo
suyo?
"No quiero seguir dando material para que se
revuelva más el avispero",
respondió amable, pero cortante.
Tras los espinosos asuntos, Crespo, que
está casado y tiene un hijo, ha lucido
una faceta desconocida para sus seguidores. En
varias ocasiones ha aparecido con gesto serio,
adusto.
Antes de despedirse, consideró que
sigue "siendo el joven de buen humor de
siempre". Y concluyó: "Uno cambia un poco
ante ciertas cosas. Pero las dificultades llenan
de sabiduría".
Elvis Crespo ya se encuentra grabando su
próximo disco.