En
sintonía con Dios
Don Bosco y la XV
Jornada de la Juventud
Por
el padre Eugenio Hoyos
E-mail: hoyos@laola.net
Ayer
se celebró un aniversario más del
nacimiento del Santo de la Juventud, Don Bosco.
Felicidades a la Congregación Salesiana
por tan bienaventurada efemérides. Al
mismo tiempo se celebra la XV Jornada Mundial de
la Juventud en Roma, como parte de los festejos
del Jubileo 2000.
Una de las grandes preocupaciones que cada
gobierno de cada país debe tener es la
inversión en los jovenes. Si nos
preocupamos más en los programas
juveniles derrotaríamos las pandillas,
las drogas, la violencia y la delincuencia, etc.
Este era el pensamiento de de San Juan
Bosco.
"Me basta que sean jóvenes para
amarlos", decía San Juan Bosco, que ha
sido declarado por el Papa Juan Pablo II,
oficialmente, "Padre y Maestro de la
Juventud".
Y es que la juventud es la etapa más
importante y decisiva de la vida. Pueden tomar
una dirección equivocada y perderse o
pueden ir por un buen camino y realizarse.
Los grandes hombres y mujeres que han
existido y existen, pronto en su vida, se han
cuestionado sobre la grandeza de su
misión en este mundo y el modo de
realizarlo. Con decisión han buscado un
camino y lo han seguido, con esfuerzo, con
sacrificio, con generosidad. "El mundo es de
Dios y El se lo alquila a los valientes".
El Papa Juan Pablo II, en su mensaje de
inauguración de la Jornada de la Juventud
en Roma, llamó el martes a cientos de
miles de jóvenes que lo vitoreaban a que
"no tengan miedo, abran las puertas a Cristo. Lo
repito con la misma fuerza y convicción,
viendo resplandecer en sus sonrisas la esperanza
de la Iglesia y del mundo".
Juan Pablo II remarcó la coincidencia
del Jubileo de la juventud con el inicio del
nuevo siglo y del nuevo milenio e invitó
a los jóvenes a llevar el testimonio de
Cristo a sus respectivos países y
ciudades.
"Testimonien la fe sin miedo,
sabiéndose herederos de un gran pasado",
les dijo visiblemente emocionado por las
muestras de afecto hacia su persona.
Lo que los Salesianos y los educadores del
mundo han hecho para llevar a los jóvenes
a Cristo ha sido inspirado directamente por
Dios. Sus obras juveniles estan esctirta en el
mundo y en las familias que guardan y practican
los valores morales y religiosos sobre todo el
respeto a la vida.
Desafortunadamente nuestra juventud vive
inmersa en la cultura del vacio y de los
antivalores. Ha barrido con la escala de los
valores tradicionales y se ha quedado en
cero.
Podemos ser realistas; pero no pesimistas. Y
mejor que maldecir la oscuridad, es encender un
fósforo, una pequeña luz. Hay que
procurar dar a todas las personas, sobre a todos
los jóvenes, un sentido para vivir.
Y desde que el mundo es mundo, sobre todo
desde que Jesús de Nazareth
promulgó su divina doctrina, el mejor
sentido para la vida es amar y ser amados.
Amar a Dios y a todos los seres que pueblan
el mundo y hacer lo posible por que todos nos
amen. Y a Dios hay que verle siempre joven.
Piensa positivo. Busca a Dios y recuerda:
adopta a un joven.