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| En la Dan. Carlos Pera. Foto EDH |
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jorge beltrán/Francisco Mejía
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
Un centavo de impuesto a cada minuto de llamada de teléfonos celulares haría al año unos 40 millones de dólares, según cálculos del Órgano Ejecutivo, dinero que serviría para financiar al incipiente Ministerio de SeguridadPública y Justicia, cuyos titulares fueron juramentados ayer.
Según el Ejecutivo, se ha optado al cargo a las llamadas celulares porque este es un servicio opcional que lo utiliza aquel que puede pagarlo y con ello no se afectaría la adquisición de la canasta básica.
El Secretario Técnico de la Presidencia, Eduardo Zablah, es quien ha sido designado para ajustar los números del nuevo impuesto con que los salvadoreños pagarán por disminuir la violencia social.
Aun sin fondos asignados, a partir del próximo 13 de diciembre, René Figueroa y Ástor Escalante dejarán de ser ministro y viceministro (de Gobernación y Seguridad Ciudadana respectivamente) y pasarán a iguales cargos en el Ministerio de Seguridad, creado ayer por la mañana por iniciativa del Ejecutivo.
El Presidente Antonio Saca recalcó ayer por la tarde que con la nueva cartera de Estado pretende dar más contundencia a los esfuerzos por menguar los altos índices de asesinatos y extorsiones.
La nueva secretaría ha nacido sin fondos propios, pues por su reciente creación no figura en el Presupuesto General de la Nación aprobado para el 2007.
Figueroa, empero, aseguró que para comenzar, y mientras se define la fuente de donde sacarán el presupuesto, tomarán de los 148 millones de dólares asignados a la Policía Nacional Civil.
Posibles fuentes
Además del impuesto por llamada a celular, Saca y Figueroa barajaron la posibilidad de que el Estado consiga un préstamo de cien millones de dólares aunque no descartó gestionar ante el Ministerio de Hacienda la otorgación de dinero para que el ministerio naciente funcione.
“Debemos ser creativos para conseguir esos recursos. No creo que todo buen salvadoreño se oponga a un préstamo de cien millones (de dólares) para darle al pueblo salvadoreño tranquilidad”, comentó el nuevo ministro de Seguridad.
Asimismo, Figueroa explicó que los 4.6 millones de dólares recortados del presupuesto de la Corte Suprema de Justicia han sido destinados a gastos de seguridad pública y distribuidos entre la Fiscalía y la Policía.
Según el Ministro de Seguridad, la primera misión de su Cartera será buscar recursos para dotar a la Policía Nacional Civil y no bajar el impulso que esta ha tomado contra la delincuencia.
Coordinará PNC
Una vez conseguido los recursos económicos, Figueroa proyecta hacer una revisión integral de toda la legislación, especialmente el Código Procesal Penal, y buscar una política criminal integral que permita continuar trabajando de la mano con todas las instituciones que tienen que ver con la aplicación de justicia.
Figueroa dijo que estará receptivo a las propuestas legales encaminadas a luchar contra la delincuencia sin hacer distingos de sectores y tendencias de la cual provenga.
Por su parte, Ástor Escalante explicó que no es que el Ministerio de Seguridad tomará las riendas de la policía por encima del director de la Policía, Rodrigo Ávila.
Escalante aclaró que la PNC depende directamente del presidente de la República, según la Constitución. Lo que ha sucedido es que el Presidente ha encargado la coordinación de la policía al nuevo ministerio, lo cual está en concordancia con la Constitución y el reglamento interno del Órgano Legislativo.
Figueroa será reemplazado por la hasta ayer viceministra de Gobernación, Silvia Aguilar, quien tendrá como viceministro al diputado arenero Juan MiguelBolaños, que aún no ha sido juramentado, pues tiene que pedir permiso a la Asamblea Legislativa. La figura de Viceministro de Seguridad ciudadana desaparecerá.
El Salvador tuvo un ministerio de Seguridad desde 1994, en la administración Calderón, pero fue suprimido ocho años después.

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