Jaime García
El Diario de Hoy
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| Hace días. En la 65a. Avenida Norte y Alameda Roosevelt se ha colocado este aparato. Foto:
EDH |
Don Jaime Reyes vio de reojo la intersección de una calle capitalina, cuyo semáforo no funcionaba, y pasó de largo con su taxi, pero lo mismo hizo el conductor de un pick up y terminaron colisionando estrepitosamente, dejando, afortunadamente, sólo daños materiales.
Casos como este son comunes en la capital ya que los semáforos dejan de funcionar por apagones eléctricos, fallas en el aparato y últimamente por el hurto de los cables de cobre.
La Directora de Tránsito, del Viceministerio de Transporte (VMT), ingeniero Ninet Echeverría, denunció que la sustracción de los cables deja apagados los aparatos que regulan la circulación vehicular.
Indicó que el lunes anterior quedaron sin funcionar cinco semáforos por el robo de cables, ya que se perdió el contacto con el programa de computadora que le ordena los tiempos para el cambio de luz.
Echeverría informó que el VMT denunció a un sujeto que fue sorprendido robando cables de un semáforo en el centro de San Salvador.
“El sujeto fue condenado porque fue sorprendido robando los cables in fraganti”, dijo la funcionaria.
El metal de estos cables va a parar a pequeños negocios en donde se compra por libra para luego ser llevados a fundidoras. Estos sitios han proliferado últimamente en San Salvador y su periferia.
El Diario de Hoy ha recibido múltiples denuncias de sujetos que se dedican al robo de cables de cobre, ya sea de telefonía, de electricidad o, últimamente, del sistema de semáforos.
Indicó Echeverría que la empresa encargada de dar mantenimiento a los semáforos, Tecnase Semec, se tarda unos 30 minutos para colocar los cables hurtados o hacerlos funcionar nuevamente.
Pero el hecho de que estos aparatos se queden apagados genera la pérdida de la sincronización y los tiempos de cambio de luces.
La ingeniero detalló que en San Salvador hay 200 semáforos en intersecciones en las que se concentra mayor flujo de tránsito.
En total funcionan 400 semáforos a nivel nacional, según el VMT.
La Policía Nacional Civil (PNC) reporta el irrespeto a las señales de estos aparatos como la principal causa de imposición de multas, seguida del exceso de velocidad.
Las leyes de tránsito imponen unos 57 dólares de pago a los automovilistas por irrespetar la luz roja. Cabe señalar que ésta es la infracción en que más incurren los conductores particulares y del transporte público de pasajeros.
Igual cantidad de dinero se paga por no respetar la señal vial de alto en las intersecciones señalizadas, o por no ceder el paso a los peatones.
Nuevos
La funcionaria de Tránsito informó que constantemente están analizando las intersecciones en donde el tráfico vehicular se acumula para determinar si es necesario colocar un semáforo.
Detalló que el último de estos aparatos fue ubicado en los alrededores del Monumento Salvador del Mundo, en la colonia Escalón. Exactamente en la intersección formada por la 65a. Avenida Norte y Alameda Roosevelt.
En ésta intersección se generaban atascos debido a lo congestionado de la Alameda Roosevelt, Paseo General Escalón y Alameda Manuel Enrique Araujo.
Echeverría detalló que el aparato tuvo un costo de tres mil 700 dólares, que fueron asumidos por el VMT.
La funcionaria explicó que el crecimiento del parque vehicular y la consiguiente saturación de vías hacen necesaria la colocación de reguladores del flujo de automotores.
Por ello, agregó, es que en algunas intersecciones es necesario mantener hasta cuatro semáforos funcionando.
Sin embargo, por el momento el VMT descartó que tenga un plan de colocación de nuevos aparatos reguladores viales en arterias consideradas peligrosas por el índice de accidentes de tránsito.
“Necesitamos de la denuncia ciudadana para acudir a alguna arteria a verificar si es necesario colocar un semáforo por los constates atascos, o porque ocurren accidentes viales”, dijo Echeverría.
Añadió que la institución que preside mantiene un control constante sobre el funcionamiento de los aparatos reguladores del tráfico vial en el Centro de Control de Redes de Semáforos.
“Además de eso enviamos técnicos diariamente a las calles para que corroboren su buen funcionamiento”, dijo Echeverría.
Arrollados
Eduardo Mayén, vocero de Comandos de Salvamento, informó que hace días sobre la 12a. Avenida Norte y 9ª, Calle Oriente, unos ladrones fueron sorprendidos cortando cables de telefonía, pero escaparon al ser perseguidos por vecinos.
“Una mujer que pasaba por el lugar fue arrollada por un automóvil que trataba de esquivar los cables. La víctima recibió fuertes golpes y fue llevada al hospital”, dijo Mayén
A criterio del socorrista, hay árboles muy pegados a los cables y esto es aprovechado por los ladrones para robarlos y hacerse de dinero al venderlos para su fundición.
El socorrista dijo que cuando los semáforos se quedan sin energía han atendido a unas cinco personas, en los últimos tres meses, al ser arrolladas por los conductores que no tienen precaución.
Las víctimas usualmente son adultos.
Mayén dijo que asimismo atienden a automovilistas que no se detienen al ver un semáforo arruinado porque creen que tienen el derecho de vía.
“Accidentes de esa naturaleza hemos atendido diez casos en tres meses. Las víctimas quedaron heridas”, dijo el vocero de Comandos.
La ingeniero Echeverría informó que recientemente tuvieron que hacer reparaciones en semáforos, pero que los costos estaban ya implícitos en el contrato con la empresa.
Iniciativas echadas al traste
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| Riego. Los reguladores viales contribuyen a agilizar el tráfico y evitar los accidentes de tránsito. Foto:
EDH |
El obligar a los automovilistas a respetar la luz roja de los semáforos, y en general de las disposiciones del Reglamento de Tránsito, ha hecho buscar medidas más drásticas.
En el 2003, por ejemplo, la División de Tránsito, de la Policía Nacional Civil llevó a que sus agentes usarán cámaras fotográficas para sorprender a los conductores infractores y aplicarles la multa respectiva.
En una semana, alrededor de 400 automovilistas fueron citados por la Unidad de Procedimientos Legales de Tránsito, para notificarles que fueron sorprendidos infringiendo la ley y que existía como prueba un vídeo.
Mientras esa disposición fue aplicada, en menos de 15 días fueron pillados alrededor de 820 motoristas que irrespetaron las señales de tránsito.
El único tropiezo que se tuvo en ese momento para imponer las multas fue la localización de la residencias de los conductores infractores.
Una vez citado el infractor era necesario que éste acudiera a solventar el inconveniente al Viceministerio de Transporte, sí no lo hacía la multa era aplicada sin reparos.
Si el incriminado llegaba a la hora y día fijado para escucharlo, tenía la oportunidad de defender la esquela en la Unidad de Procedimiento Legal, o apelar ante los titulares de Transporte.
El entonces director de Tránsito, Fernando Rodríguez, descartó que la filmación de los conductores al violar la leyes viales no les violentaba sus derechos ya que todo era manejado confidencialmente.
Todo aquel policía que grabara en vídeo al infractor tenía la obligación de presentar ese material al Viceminsterio de Transporte para que fuera tomado como prueba.
Es más, la filmación sólo la podía ver el motorista multado, para que se diera cuenta que violó la ley.
Sin embargo, esa iniciativa fue echada al trasto ya que las fracciones de la Asamblea Legislativa se opusieron a ella bajo el argumento de que violaba los derechos de intimidad.
Otra de las iniciativas para multar a los que irrespetaran los semáforos fue la que buscaba que cámaras instaladas en estos aparatos captaran la matrícula de los infractores y con ésta evidencia se les aplicara una multa.
A criterio de la Directora de Tránsito, del VMT, Ninet Echeverría, si no cuentan con una ley que avale usar este método no puede llevarlo adelante y aplicar sanciones.

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