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Palabras
El hombre del corazón frío

Su cuerpo en la litera del quirófano no demostraba tener vida. Abrieron su pecho, le paralizaron el corazón con una determinada infusión.

Publicada 5 de diciembre de 2006, El Diario de Hoy

Carlos Balaguer
El Diario de Hoy

editorial@ elsalvador.com

Gracias a esta solución descendió la temperatura de los músculos cardíacos, frenando así su descomposición, ya que todas las reacciones bioquímicas son mucho más lentas a bajas temperaturas.

Asimismo, le rociaron el corazón con una solución fría de Dextran, accionando a la vez dos válvulas. Todo esto se llevaba a cabo en el instituto Max Planck, de Nauheim, y era parte de una técnica especial de enfriamiento del corazón, dentro de los progresos que realiza la cirugía cardíaca. El objeto es prolongar a dos horas el tiempo que el corazón esté parado, durante una operación quirúrgica, sin que por ello el órgano sufra daños irreparables.

Así el corazón del paciente quedó totalmente frío, detenido, sin ninguna pasión ni latido.
Yo comparo ese frío corazón del quirófano de Nauheim, con la patética frialdad del corazón del hombre moderno. El hombre del corazón frío es aquel que no se conduele ante nada, ante el dolor, la miseria y la tristeza del mundo. Aquel que, por el contrario, crea las armas y las guerras más terribles que conocemos, en su afán de poder u odio racial. Es cruel y frío como el corazón del quirófano de Nauheim.

(palabrasbalaguer@gmail.com)


Día a día
padres del engendro

Con tantas necesidades que hay en el país, se gastan grandes presupuestos y se ocupa a mucha gente para andar de arriba abajo del territorio pesando artículos envasados por máquinas y midiendo lo que dispensa una bomba de gasolina.

Pocas cosas regocijan más a esa inútil burocracia, que encontrar diferencias y poder así imponer altas multas y además amenazar a los comerciantes de que la próxima vez que incumplan con la ley decretada casi por consenso, se considerará clausurar sus establecimientos. La Camarada Comisionada ha llegado a decir que “hasta los diputados de la oposición apoyan la ley”, pero no menciona que fueron comunistas de la UES los padres del engendro.

 

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