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Rediseñarán la divisa de EE.UU.

Resolución. Un juez ordenó una “cirugía estética” para el dólar, la mayor en su historia.

Publicada 4 de diciembre de 2006, El Diario de Hoy

Emblema. El dólar tiene más de 200 años y es el símbolo de la fortaleza económica de EE.UU. Foto EDH
Washington
El Diario de Hoy
negocios@elsalvador.com

Acusados de violar la ley y de discriminar a los ciegos, los billetes de dólares deberán cambiar su tamaño y su textura para ser fácilmente reconocibles al tacto, según ha dictaminado un juez de EstadosUnidos.

Al juez de distrito James Robertson no le tembló el pulso para condenar al dólar (una divisa con más de dos siglos de antigüedad) a una “cirugía estética” que lo convierta en más apropiado para los tiempos que corren.

Y es que todos los billetes de esta moneda, desde el de un dólar al de cien dólares, tienen la misma forma y la misma textura.

Eso vulnera, según Robertson, la sección 504 de la Ley de Rehabilitación, que prohíbe la discriminación gubernamental por razones de incapacidad.

El juez no ha dictaminado la forma en que los “bucks” (o ciervos, como se les conoce) deberán rediseñarse, pero sí ha obligado a que se adapten a los invidentes.

“De los más de 180 países que emiten dinero en papel, tan sólo los billetes de Estados Unidos tienen un color y un tamaño idénticos en todos sus formatos”, aseguró Robertson en un fallo hecho público esta semana.

“Más de 100 de estas naciones varían el tamaño de los billetes según su valor y todos los demás incluyen algún tipo de distintivo que sirva a los invidentes”, dijo.

Los euros, por ejemplo, son fáciles de identificar: a mayor tamaño, mayor valor del billete.
La lógica de la decisión parece aplastante, al menos tal como se desprende del argumento del abogado del Consejo Americano de Ciegos (ACB, en inglés), que interpuso la demanda.

“Es francamente injusto que las personas ciegas tengan que depender de la buena fe de desconocidos para saber si se les ha dado el cambio correcto en los comercios”, aseguró Jeffrey Lovitky a varios medios locales.

El ACB ha propuesto diferentes opciones para cumplir con la orden judicial, entre ellas la impresión de billetes de diferentes tamaños, añadir puntos en relieve o utilizar tinta sobreimpresa.

La resolución judicial condena al dólar a pasar una vez más por el bisturí, después de que en 1996 y en 2004 ya se introdujesen grandes novedades estéticas en los billetes para evitar las falsificaciones. Y eso que el de hace diez años fue el primer lavado de cara para los billetes por primera vez desde 1929.

Tras el fallo de Robertson, el Departamento del Tesoro deberá darle un buen repaso al sistema de emisión de billetes, que seguramente supondrá un importante costo para el erario público. <EFE>.

 

 

 

 


 

 

 

 

 

 

 

 

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