Minnesota
El Diario de Hoy
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Cuando Caribou Coffee comenzó a cotizar en la bolsa el año
pasado, los inversionistas más avezados se percataron de algunas
promesas poco usuales en su folleto de emisión.
Caribou, la segunda mayor cadena de expendios de café en el país,
indicaba que nunca vendería puerco ni pornografía, y que
tampoco cobraría intereses ni los recibiría.
Al seguir las normas financieras que forman parte del código islámico
llamado Sharia, Caribou está en una lista reducida pero creciente
de empresas occidentales que buscan ser lo más atractivas posibles
para los inversionistas musulmanes.
Algunas, como Caribou, están motivadas por principios, mientras
que otros ven a los inversionistas islámicos como una atractiva
nueva fuente de ganancias.
Los inversionistas del Medio Oriente se caracterizan por tener dinero
abundante, gracias al petróleo están buscando nuevos sitios
donde invertir, y los musulmanes estadounidenses procuran hacerlo de una
forma que no entre en conflicto con su fe. <ap>
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