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Matan a ex pandillero en calle a Huizúcar

Ataque. Otra persona que le acompañaba resultó herida. Tres sujetos encapuchados escondidos en una vereda los balacearon


Publicada 4 de diciembre de 2006 , El Diario de Hoy

Escena. Un agente custodia la vereda donde Pablo Guzmán quedó tendido. Foto EDH
Edmee Velásquez
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com

Pablo Guzmán Pérez, de 26 años, dejó la Mara Salvatrucha y trató de reinsertarse a la vida productiva. Se acompañó con su pareja, con la cual procreó dos hijos y era técnico en aire acondicionado.

Pero ayer todo eso terminó. Guzmán fue asesinado aproximadamente a las 11:45 de la mañana en la comunidad El Milagro, en la calle a Huizúcar, San Salvador.

Un amigo que le acompañaba, Gonzalo Elías Rivera, de 28 años, sólo recibió un disparo en uno de sus glúteos, por lo que fue trasladado por la Policía al Hospital Rosales. Su condición es estable, se dijo.

En cambio, Guzmán tenía al menos cinco disparos entre la cara y el cuerpo.
La hipótesis más fuerte que maneja la Policía indica que fueron tres hombres encapuchados que esperaban a las víctimas.

“Había grama aplastada en una de las veredas, lo que indica que estaban escondidos y le salieron al paso”, dijo el subinspector Juan Antonio Pacheco.

Familiares de Guzmán, que residen en las cercanías, aseguraron haber escuchado los disparos, pero no creyeron que se tratara de él.

“Estamos cerca de donde lo mataron, escuchamos los tiros pero creímos que eran cohetes. Como a las 10:00 de la mañana salieron con este su chero a ver el partido. Él antes había estado en la mara pero se salió hace años”, subrayó un pariente.

Tras haber estado en la Mara Salvatrucha, Guzmán estaba llevando una vida normal, por lo cual descartan que el ataque se deba a riña entre pandillas.

El subinspector Pacheco dijo que si bien hubo personas que vieron a los atacantes, no los pueden identificar porque estaban encapuchados. “La otra persona que lo vio fue el lesionado, pero no sabemos si los reconoció”, expresó.

No se encontraron casquillos en la escena del crimen, pero se presume que los atacantes usaron armas calibre 38.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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