elsalvador.com WWW
Portada Nacional El País Deportes Metro Negocios Editorial RUZ Vida Internacionales Por el mundo

Tres localidades sin tregua de asesinatos

Preocupa. Las maras siguen acechando tres municipios de Sonsonate, incluso la cabecera. Los patrullajes han dado resultado


Publicada 4 de diciembre de 2006 , El Diario de Hoy

Habitantes: Hay más de 110 mil pobladores, según los últimos censos.La población crece día a día al ritmo de la violencia
Indice de homicidios: En la cabecera de Sonsonate, la PNC contabiliza 78 muertes en lo que va del año. En 2005 hubo 86. Foto EDH
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com

En 2004, la ciudad de Sonsonate reflejó un repunte considerable de homicidios. Los asesinatos ocurrían a plena luz del día en el casco urbano sembrando zozobra en la población.

De inmediato, el gobierno dio importancia a este tema implementando muchas de las medidas antidelincuenciales en el departamento, como el despliegue de la Policía Rural y los Grupos de Tarea Antipandillas.

Por su parte, la delegación centro de la PNC inició medidas por su cuenta incrementando los patrullajes diurnos y nocturnos, los registros vehiculares y centros de tolerancia o el despliegue de la policía ciclista y la promoción de la denuncia ciudadana, entre otros.

Todo esto ha contribuido directamente a que en 2006 los índices de homicidios hayan comenzado a disminuir, según el subcomisionado Mauricio Amaya, jefe de la PNC.
Por ello, el combate de la criminalidad ha sido prioridad.

De enero a la fecha contabilizan 78 homicidios, en 2005 fueron 86.
En el caso de Armenia, su cercanía con sitios como Lourdes, Colón, influye en la actividad de las maras, principales responsables de los 34 homicidios registrados en 2006, en 2005 fueron 46.

La reducción se debe al esfuerzo entre los agentes del GTA y el CAM.
“Hoy da gusto venir al parque porque está calmado. Antes a pleno día aquí cerquita podía resultar un muerto, pero hoy no”, externó María Cuéllar, del cantón Los Mangos.

Acajutla sigue en la lista, con 29 crímenes este año. Allí también las pandillas han ejercido su dominio en sitios como el barrio La Playa y La Atarraya y la gente se siente amenazada.

“El alcalde (Cristóbal Alemán) ha mejorado el parque pero no ha hecho nada para reducir la violencia”, dicen. Por ello demandan mayor colaboración con las autoridades para frenar los ilícitos.

Criminalidad se mantiene

Población: Después de San Miguel es la tercera ciudad más poblada con 250 mil habitantes, según los últimos censos.
Indice de homicidios: Hasta la tercera semana de noviembre la Policía contabilizó 362 crímenes.Sólo en noviembre hubo 26 Foto EDH

Pese a los esfuerzos que realizan varias instituciones para minimizar la violencia desatada en el Occidente, ello parece no dar resultados. Es el caso de Santa Ana, donde las estadísticas muestran un incremento de los homicidios.

Varios factores contribuyen a ello. En la mayoría de casos hay involucrados pandilleros y un 80 %, de los 362 asesinatos desde enero hasta la fecha, han sido perpetrados con arma de fuego.

Sólo entre el 1 y el 26 de noviembre hubo 26 muertes, una por día, 2 y 4 más que en el mismo periodo de 2005 y 2006.

Así, la Ciudad Morena se ubica en el sexto lugar dentro de los municipios con más crímenes a nivel nacional.

El plan “Santa Ana, Ciudad Segura”, que impulsó la filial de la Cámara de Comercio e Industria de El Salvador, y una ordenanza municipal que prohibe la portación de armas de fuego en sitios públicos, no han dado los resultados esperados.

Aunque el sub comisionado Wilfredo Avelenda, jefe de la delegación de la PNC, afirmó que los casos van en descenso desde que asumió el cargo, en junio pasado, cuando hubo 44 asesinatos.

La policía sigue en alerta

Habitantes: Zacatecoluca es de las ciudades más pobladas de la zona paracentral, con más de 60 mil habitantes.
Indice de homicidios: De enero hasta la fecha la PNC registra unos 40 asesinatos. Foto EDH

Hasta hace dos años Zacatecoluca estaba entre los primeros cuatro municipios más violentos del país. Sin embargo, debido a una serie de acciones de la PNC en la zona, hoy se ubica entre los últimos cuatro.

Al menos es la aseveración del sub inspectorAníbal Nolasco, jefe policial en esa cabecera, también incluida dentro de los 20 municipios más violentos del país.
“Hoy estamos como el número 17 ó 19 lugar”, recalcó el oficial.

Al igual que en el resto de ciudades afectadas, la presencia de las maras, se contabilizan al menos siete clicas, que operan sobre todo en las cercanías del mercado y zonas céntricas.

La rivalidad entre estos grupos hizo que entre 1995 y 2004 se desatara una ola de criminalidad sin precedentes, convirtiéndolo en el municipio más violento de la zona paracentral.

“Hablando de porcetanje de reducción del delito de homicidio estamos al 40%”, recalcó.
“Como tenían dominada la ciudad, las clicas, tenían poder sobre las personas, más en el sector del mercado. La gente ni quería conversar con la PNC, pues se sentían amenazados”, reiteró Nolasco.

Hay muchos braceros en las listas de asesinatos

Población: En la Perla de Oriente hay una aproxiamdo de 480 mil habitantes. Es la tercera ciudad más importante del país.
Indice de homicidios: Hay un aumento del 16% de los casos. Según la PNC, hubo 30 homicidios más este año que en 2005. . Foto EDH

El que San Miguel, La Perla oriental, esté en esta lista de municipios más críticos no es casualidad. Los homicidios y las extorsiones abundan.

Para el subcomisionado William Rosales Santillana, jefe de la delegación de San Miguel, es la segunda ciudad más importante del país y con elevada densidad poblacional.

“Este municipio tiene mucho desarrollo, después de San Salvador. Además está dentro de la carretera internacional hacia otros países, entonces hay un movimiento exagerado y se convierte en un atractivo para la delincuencia)”, analizó.

El abundante flujo de inmigrantes nicaragüenses y hondureños que vienen a trabajar a la zona es grande.

“Es un fenómeno que no lo tiene otra ciudad y que la hace diferente”, apuntó Santillana.
Muestra de ello es que de la cantidad de ultimados durante el presente año, un buen porcentaje de las víctimas procedía de esos países vecinos.

Pero también la poca iluminación de las calles “son un privilegio para los delincuentes como en cualquier parte del mundo”, sostuvo el oficial.

Lo anterior, sin dejar atrás el acecho de las maras también es otro factor.
Estos grupos son los responsables, en su mayoría, de las extorsiones que durante este año han cobrado más fuerza en la zona oriental y principalmente en la “ciudad carnavalera”.

“El índice de extorsiones no lo podemos comparar con el del año pasado, pues está catalogado como un delito nuevo”, recalcó Santillana.

Durante este año contabilizan al menos 235 casos de chantajes, indica el informe.
Los agentes, mientras tanto, luchan por frenar estos delitos. Por ejemplo, en mes y medio han decomisado 12 armas largas a varios sujetos y capturado a varios extorsionistas.

Piden más vigilancia y mejorar la iluminación

En aumento: Las extorsiones son el delito que ha cobrado auge en San Miguel. Ya registran 235 casos en lo que va del año.
INúmero de agentes: Para controlar los hechos delictivos, la PNC dispone de 834 policías en de San Miguel. Foto EDH

Más patrullajes. Es lo que demanda la ciudadanía afectada por la ola de violencia en los 10 municipios más inseguros del interior del país.

Por ejemplo, en San Miguel, los jóvenes son los que más se sienten amenazados por los robos, extorsiones y otros ilícitos.

“Se necesita más policías que den seguridad, porque no se puede andar libre acá, siempre uno anda con miedo, ni siquiera durante el día una se siente segura, menos en la noche”, expresó Vanessa R., de 22 años.

Contrario a ella, hay otras opiniones que le dan el beneficio de la duda a las acciones que actualmente ejecutan las autoridades policiales para contrarrestar el problema.

“Hay más seguridad con más policías patrullando por las calles, como se ha visto últimamente”, externó otro ciudadano de 39 años, quien prefirió el anonimato, siempre en la Perla Oriental.

Mientras que en otras localidades afectadas, tanto en Occidente como en la zona paracentral y en el norte de La Libertad, los vecinos no sólo piden más vigilancia policial, también ven la necesidad de que los gobiernos municipales mejoren la iluminación en los barrios y colonias donde los delincuentes acechan con más facilidad.

Hubo otras personas que fueron más enfáticos y directos al plantear alternativas para solucionar la problemática.

“Es un problema grande que no disminuye y la autoridad no es competente para detener eso, pues los delincuentes va adelante de la Policía”, dijo Marisela Vásquez, residente en la colonia IVU, al norte de Santa Ana, uno de los sectores afectados de la Ciudad Morena.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

elsalvador.com WWW