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Duelo de inteligencia
El campeón mundial de ajedrez, Vladimir
Krámnik, concluye mañana su batalla contra la computadora
“Deep Fritz”. El ordenador se perfila como el ganador del
enfrentamiento.
Publicada 4 de diciembre de 2006, El Diario de Hoy
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| Paciencia. El campeón medita cada
uno de sus movimientos. Un duelo entre la computadora y el hombre.
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Nuria Romero
El Diario de Hoy
vida@elsalvador.com
La quinta y penúltima partida entre la computadora ‘’Deep
Fritz’’ y el campeón mundial de ajedrez, Vladimir Krámnik,
terminó en tablas, lo que deja al jugador ruso sin posibilidad
ya de ganar su duelo contra la inteligencia artificial.
La partida del domingo, disputada en Bonn, se cerró de nuevo con
empate, tal como había ocurrido en tres de los cuatro encuentros
anteriores, mientras que el restante terminó con victoria del ordenador
por un error que Krámnik admitió como imperdonable.
‘’Deep Fritz’’ y Krámnik protagonizan desde
el 25 de noviembre un duelo entre la inteligencia humana y la artificial,
pactado para seis partidas y con un botín de un millón de
dólares.
Se trata de un pulso renovado entre el campeón y la computadora,
tras el librado cuatro años atrás, en Bahrein, con un predecesor
de ‘’Deep Fritz’’, que se cerró en tablas.
Esta situación se repitió un año más tarde,
con idéntico resultado, en Nueva York.
Ayer se consideraba la gran oportunidad de Krámnik de remontar,
puesto que era su última partida con blancas.
Anteriormente otros jugadores han realizado este torneo. Por ejemplo,
la derrota del anterior campeón del mundo, Gary Kasparov, en 1997,
contra el ordenador “Deep Blue”. Una batalla que sorprendió
a todos los involucrados.
La jornada
La primera partida de las seis pactadas para el duelo, entre el campeón
mundial de ajedrez, el ruso Vladimir Krámnik, y el ordenador “Deep
Fritz”, acabó en tablas, tras 47 jugadas.
El gran maestro ruso se mostró satisfecho con la partida y calificó
el resultado de “lógico”.
Para el segundo juego Krámnik colocó su primer mate.
La máquina se apuntó su primer punto, en el juego 34, tras
la partida inaugural del sábado, que acabó en tablas.
Krámnik quedó atónito por la jugada de su rival y
admitía luego no llegar a entender su aparente “blackout”.
“Tenía la partida bajo control, hasta que ocurrió
este enojoso desastre. Lo tenía todo dominado, sin problemas. Algo
así no me ha ocurrido en toda mi carrera”, dijo. <EFE>

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