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| De gran talla. Jennifer sobresalió
con su interpretación de la esposa de Forbes Nash in A Beautiful
Mind. |
Corresponsal I Fabián
W. Waintal
Hollywood
Estados Unidos
El Diario de Hoy
vida@elsalvador.com
¿Alguien todavía duda que Jennifer Connelly sea
una de las actrices más hermosas de Hollywood?
Muchas veces ayuda el ángulo de la cámara, buena luz o un
elaborado maquillaje. Con ella, no es necesario y podemos confirmarlo:
personalmente es todavía más bella que en el cine. Detrás
de los enormes ojos verdes, cejas tupidas y perfecta nariz se complementa
la eterna sonrisa y una famosa “beautiful mind” que favorece
cualquier entrevista.
Sentada con un elegante vestido blanco de Stella McCartney en el penthouse
del Hotel Beverly Wilshire, esta vez la entrevistamos por la nueva película
“Blood Diamond” que establece un debate sobre el origen de
aquellos diamantes que solventan tantas muertes y guerras civiles en África.
Con Leonardo Di Caprio interpretando un carismático traficante
de joyas, Jennifer Connelly se impone como una inteligente periodista
que aprovecha la belleza para descubrir la verdad detrás del conflicto
internacional y la sangre que generan los diamantes en Sierra Leone.
¿Qué pensó cuando leyó la polémica
que plantea el guión de la película ‘Blood Diamond’?
Me pareció un guión poderoso con una historia igualmente
poderosa que podía conseguir una película excitante, pero
también me pareció fantástico filmar un drama de
acción que al mismo tiempo plantea dudas y trata temas importantes
que todavía son relevantes al día de hoy.
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¿El concepto de la película cambió su forma
de pensar sobre los diamantes?
Ahora mismo tengo aros de diamantes de Bulgaria. Yo hice mi propia investigación
sobre aquellos negocios que pueden certificar que sus diamantes son libres
de cualquier conflicto. No creo que la película sugiera un boicot
al comercio de los diamantes de África porque me parece que ello
también trae implicaciones de derechos humanos. El mensaje que
me dejó la película es un deseo por convertirme en una consumidora
más ética. Y por eso investigué y encontré
compañías como Bulgari o incluso Tiffani que luchan por
mantenerse limpias, garantizando por escrito que sus diamantes son libres
de conflicto, además de ofrecer material educativo.
¿Cómo definiría la personalidad de su personaje?
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| Dramas. La actriz es conocida por su participación
en películas de difícil interpretación. |
Me gusto el espíritu de su personalidad y entusiasmo, además
de la dedicación que tiene con su trabajo, siempre con el objetivo
de cumplir algo bueno al mismo tiempo que se muestra como una enamorada
de la vida y las aventuras.
¿Ayudó bastante el hecho de tener una amiga periodista
que había pasado por una situación similar a su personaje,
investigando sobre los “diamantes de sangre” en África?
Ella me ayudó muchísimo junto con otras mujeres que también
habían estado en aquel momento en Sierra Leone, escribiendo historias
sobre la explotación de diamantes conflictivos. Averigüé
todo tipo de información, inclusive algunos detalles superficiales
que no se notan en la película, como el tipo de anotador que usaban
o los zapatos que se ponían; ciertos elementos de la vida diaria
que después me ayudaron para las elecciones personales de mi personaje.
También me fijé en lo que había visto y lo que pensaba
en cuanto a las limitaciones de lo poco que podían hacer para ayudar
a la gente que habían conocido. Creo que la filmación representa
muy bien lo que realmente sucedió y, al ver la película,
el público es testigo de lo que yo también había
escuchado de estas mujeres, algo que resultó ser una de las peores
tragedias de nuestros tiempos.
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| Elenco. Jennifer comparte créditos
con el actor Leonardo Di Caprio. |
Por regla general, un corresponsal suele dar un paso atrás en
medio de una situación de conflicto reportando lo que vio, sin
comprometerse.
¿Cree que la película también lo muestra
así?
Es algo que se muestra, especialmente en la escena de la escuela, donde
se plantea la duda de si ella está aprovechándose del luto
de otra persona. Yo vi un documental sobre un corresponsal de guerra donde
discutían el mismo tema y pasé bastante tiempo pensando
que mi personaje también pudo haberlo analizado bastante. Y creo
que es el tipo de mujer que de vez en cuando hubiese generado ciertos
gestos, pero manteniendo siempre el hecho que su objetivo era a largo
plazo, esperando crear ciertos cambios positivos en el futuro.
¿Aprendió a sacar buenas fotos también?
¿Está en condiciones de convertirse en una ‘paparazzi’
profesional?
Aprendí mucho, pero usaba una cámara Leica, bastante diferente.
Igual aprendí fotografía y pude sacar buenas fotos en el
medio de la filmación.
¿Le hubiera gustado que la película tenga más
escenas románticas con Leonardo Di Caprio?
El autor del guión dijo que desde un principio había impuesto
un romance imposible entre los dos, pero la historia igual insinúa
una trágica historia de amor.
¿Su opinión personal sobre Leonardo Di Caprio?
La química entre nosotros que refleja la película muestra
la buena relación que tuvimos en la filmación. Tengo muchísimo
respeto por él y disfruté la forma en que trabajó.
Lo noté muy generoso como actor, verdaderamente generoso, remarcablemente
humilde, siempre apoyando a sus compañeros. Fue un gusto trabajar
juntos porque es muy realista, mostrando la fortaleza de los personajes
manteniendo la humanidad detrás de la atracción que tenían
uno del otro.
¿Qué significado tiene el Oscar para usted?
El Oscar es un honor enorme, especialmente por haberlo recibido con una
filmación donde viví momentos maravillosos, hice grandes
amigos y encontré a mi esposo. (Sonríe) Toda la experiencia
fue grandiosa. El hecho de haber ganado un premio resultó ser el
mejor postre de una buena cena.
¿El Oscar cambió su vida por completo?
La filmación cambió mi vida por completo y el premio también.
Es un honor gigantesco. Realmente es un gran elogio. Siempre amé
el cine y si la gente también aprecia y disfruta las películas
que filmo, es maravilloso. Después de todo, de eso se trata mi
trabajo.
¿Sus hijos estuvieron con usted todo el tiempo que filmó
en África ?
Sí. Mi hijo menor Stellan estuvo todo el tiempo conmigo. Y mi hijo
mayor Kai que tiene 9 años, por sus compromisos sociales y la escuela,
solamente vino a la mitad de la filmación y se quedó por
cuatro o cinco semanas. Estuvo en casa con nosotros y después de
un mes y medio volvió con su padre.
¿Qué aprendieron ellos con la experiencia?
Fue fantástico para ellos en diferente sentido. Especialmente para
mi hijo mayor, sirvió como experiencia cuando visitamos algunas
escuelas en Mozambique y él pudo ver con sus propios ojos todo
lo que les falta a los chicos africanos. Fue una buena lección
y me hizo feliz que él mismo pudiera verlo.
Clave
para evitar la compra de “Diamantes de Sangre”
- Desde el año pasado, Jennifer Connelly es embajadora de Amnesty
International para la Educación sobre Derechos Humanos y junto
con Global Witness recomiendan plantear las siguientes preguntas antes
de comprar cualquier diamante:
- ¿Cómo sé que sus diamantes no son diamantes
conflictivos?
- ¿Sé de dónde provienen los diamantes que
está vendiendo?
- ¿Puedo ver una copia de las normas de su compañía
con respecto a los diamantes conflictivos?
- ¿Puede mostrarme una garantía escrita de sus proveedores
de diamantes declarando que sus diamantes no son conflictivos?
- Según los acuerdos internacionales, los joyeros deberían
presentar la información sin problema alguno, pero si no
fuera así, recomiendan que el consumidor compre en otro negocio,
ayudando a la causa, para evitar la venta y el tráfico de
los ‘Diamantes de Sangre’.
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| Perfil
Los actuales ojos verdes, en realidad habían surgido como
gigantes ojos azules, cuando Jennifer Connelly nació el 12
de Diciembre de 1970, en Nueva York. El color fue cambiando con
el tiempo, igual que ella.
Su padre trabajaba en la negocio de la moda y así fue como
uno de sus amigos sugirió que Jen aprovechara la belleza
para convertirse en modelo.
A los 10 años, ya había empezado a trabajar con diferentes
avisos publicitarios y a los 14 debutó en cine con un pequeño
papel de la jovencita Deborah Nelly en la película ‘Once
Upon a Time in America’ con Robert De Niro.
Apenas tenía 15 años, cuando protagonizó su
primera película en 1985, ‘Seven Minutes in Heaven’,
sobre una historia de amor entre adolescentes. En aquel rol interpretó
a una perfecta estudiante y la ficción no se diferenciaba
demasiado de la realidad.
Aún con tanto trabajo, Jennifer nunca dejó de lado
los estudios. Pasó por las universidades de Yale y Stanford,
mientras seguía filmando cine. Después de todo, también
tuvo sus propias lecciones en el trabajo, como ella misma lo describe
“Cada película es un capítulo de mi vida donde
aprendí muchísimo sobre mi”.
En ‘Labyrinth’ (1986) se enfrentó a un endiablado
David Bowie, teniendo que completar un laberinto en apenas 13 horas
para recuperar a su hermanastro.
En ‘Career Opportunities’ (1991) era la desorientada
hija millonaria que quería dejar la ciudad y su familia.
Y en ‘The Rocketeer’ (1991) fue salvada por un superhéroe
Bill Campbell que también la sedujo en la vida real, con
un noviazgo que duró casi cinco años.
En 2001, Jennifer Connelly saltó
a la fama con su papel en “A beautiful mind”, con la
que se adjudicó un Oscar de la Academia, interpretando a
la esposa del reconocido matemático John Forbes Nash. De
ahí de adelante, todo ha sido éxito. |

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