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Jennifer Connelly
“La filmación cambió mi vida por completo”

La ganadora del Oscar habla sobre su último filme “Blood Diamond”, que busca crear debate.


Publicada 4 de diciembre de 2006, El Diario de Hoy

De gran talla. Jennifer sobresalió con su interpretación de la esposa de Forbes Nash in A Beautiful Mind.

Corresponsal I Fabián W. Waintal
Hollywood
Estados Unidos
El Diario de Hoy
vida
@elsalvador.com

¿Alguien todavía duda que Jennifer Connelly sea una de las actrices más hermosas de Hollywood?

Muchas veces ayuda el ángulo de la cámara, buena luz o un elaborado maquillaje. Con ella, no es necesario y podemos confirmarlo: personalmente es todavía más bella que en el cine. Detrás de los enormes ojos verdes, cejas tupidas y perfecta nariz se complementa la eterna sonrisa y una famosa “beautiful mind” que favorece cualquier entrevista.

Sentada con un elegante vestido blanco de Stella McCartney en el penthouse del Hotel Beverly Wilshire, esta vez la entrevistamos por la nueva película “Blood Diamond” que establece un debate sobre el origen de aquellos diamantes que solventan tantas muertes y guerras civiles en África. Con Leonardo Di Caprio interpretando un carismático traficante de joyas, Jennifer Connelly se impone como una inteligente periodista que aprovecha la belleza para descubrir la verdad detrás del conflicto internacional y la sangre que generan los diamantes en Sierra Leone.

¿Qué pensó cuando leyó la polémica que plantea el guión de la película ‘Blood Diamond’?

Me pareció un guión poderoso con una historia igualmente poderosa que podía conseguir una película excitante, pero también me pareció fantástico filmar un drama de acción que al mismo tiempo plantea dudas y trata temas importantes que todavía son relevantes al día de hoy.

¿El concepto de la película cambió su forma de pensar sobre los diamantes?

Ahora mismo tengo aros de diamantes de Bulgaria. Yo hice mi propia investigación sobre aquellos negocios que pueden certificar que sus diamantes son libres de cualquier conflicto. No creo que la película sugiera un boicot al comercio de los diamantes de África porque me parece que ello también trae implicaciones de derechos humanos. El mensaje que me dejó la película es un deseo por convertirme en una consumidora más ética. Y por eso investigué y encontré compañías como Bulgari o incluso Tiffani que luchan por mantenerse limpias, garantizando por escrito que sus diamantes son libres de conflicto, además de ofrecer material educativo.

¿Cómo definiría la personalidad de su personaje?

Dramas. La actriz es conocida por su participación en películas de difícil interpretación.

Me gusto el espíritu de su personalidad y entusiasmo, además de la dedicación que tiene con su trabajo, siempre con el objetivo de cumplir algo bueno al mismo tiempo que se muestra como una enamorada de la vida y las aventuras.

¿Ayudó bastante el hecho de tener una amiga periodista que había pasado por una situación similar a su personaje, investigando sobre los “diamantes de sangre” en África?

Ella me ayudó muchísimo junto con otras mujeres que también habían estado en aquel momento en Sierra Leone, escribiendo historias sobre la explotación de diamantes conflictivos. Averigüé todo tipo de información, inclusive algunos detalles superficiales que no se notan en la película, como el tipo de anotador que usaban o los zapatos que se ponían; ciertos elementos de la vida diaria que después me ayudaron para las elecciones personales de mi personaje.

También me fijé en lo que había visto y lo que pensaba en cuanto a las limitaciones de lo poco que podían hacer para ayudar a la gente que habían conocido. Creo que la filmación representa muy bien lo que realmente sucedió y, al ver la película, el público es testigo de lo que yo también había escuchado de estas mujeres, algo que resultó ser una de las peores tragedias de nuestros tiempos.

Elenco. Jennifer comparte créditos con el actor Leonardo Di Caprio.

Por regla general, un corresponsal suele dar un paso atrás en medio de una situación de conflicto reportando lo que vio, sin comprometerse.

¿Cree que la película también lo muestra así?

Es algo que se muestra, especialmente en la escena de la escuela, donde se plantea la duda de si ella está aprovechándose del luto de otra persona. Yo vi un documental sobre un corresponsal de guerra donde discutían el mismo tema y pasé bastante tiempo pensando que mi personaje también pudo haberlo analizado bastante. Y creo que es el tipo de mujer que de vez en cuando hubiese generado ciertos gestos, pero manteniendo siempre el hecho que su objetivo era a largo plazo, esperando crear ciertos cambios positivos en el futuro.

¿Aprendió a sacar buenas fotos también? ¿Está en condiciones de convertirse en una ‘paparazzi’ profesional?

Aprendí mucho, pero usaba una cámara Leica, bastante diferente. Igual aprendí fotografía y pude sacar buenas fotos en el medio de la filmación.

¿Le hubiera gustado que la película tenga más escenas románticas con Leonardo Di Caprio?

El autor del guión dijo que desde un principio había impuesto un romance imposible entre los dos, pero la historia igual insinúa una trágica historia de amor.

¿Su opinión personal sobre Leonardo Di Caprio?

La química entre nosotros que refleja la película muestra la buena relación que tuvimos en la filmación. Tengo muchísimo respeto por él y disfruté la forma en que trabajó. Lo noté muy generoso como actor, verdaderamente generoso, remarcablemente humilde, siempre apoyando a sus compañeros. Fue un gusto trabajar juntos porque es muy realista, mostrando la fortaleza de los personajes manteniendo la humanidad detrás de la atracción que tenían uno del otro.

¿Qué significado tiene el Oscar para usted?

El Oscar es un honor enorme, especialmente por haberlo recibido con una filmación donde viví momentos maravillosos, hice grandes amigos y encontré a mi esposo. (Sonríe) Toda la experiencia fue grandiosa. El hecho de haber ganado un premio resultó ser el mejor postre de una buena cena.

¿El Oscar cambió su vida por completo?

La filmación cambió mi vida por completo y el premio también. Es un honor gigantesco. Realmente es un gran elogio. Siempre amé el cine y si la gente también aprecia y disfruta las películas que filmo, es maravilloso. Después de todo, de eso se trata mi trabajo.

¿Sus hijos estuvieron con usted todo el tiempo que filmó en África ?


Sí. Mi hijo menor Stellan estuvo todo el tiempo conmigo. Y mi hijo mayor Kai que tiene 9 años, por sus compromisos sociales y la escuela, solamente vino a la mitad de la filmación y se quedó por cuatro o cinco semanas. Estuvo en casa con nosotros y después de un mes y medio volvió con su padre.

¿Qué aprendieron ellos con la experiencia?


Fue fantástico para ellos en diferente sentido. Especialmente para mi hijo mayor, sirvió como experiencia cuando visitamos algunas escuelas en Mozambique y él pudo ver con sus propios ojos todo lo que les falta a los chicos africanos. Fue una buena lección y me hizo feliz que él mismo pudiera verlo.

Clave para evitar la compra de “Diamantes de Sangre”

- Desde el año pasado, Jennifer Connelly es embajadora de Amnesty International para la Educación sobre Derechos Humanos y junto con Global Witness recomiendan plantear las siguientes preguntas antes de comprar cualquier diamante:

- ¿Cómo sé que sus diamantes no son diamantes conflictivos?

- ¿Sé de dónde provienen los diamantes que está vendiendo?

- ¿Puedo ver una copia de las normas de su compañía con respecto a los diamantes conflictivos?

- ¿Puede mostrarme una garantía escrita de sus proveedores de diamantes declarando que sus diamantes no son conflictivos?

- Según los acuerdos internacionales, los joyeros deberían presentar la información sin problema alguno, pero si no fuera así, recomiendan que el consumidor compre en otro negocio, ayudando a la causa, para evitar la venta y el tráfico de los ‘Diamantes de Sangre’.

Perfil

Los actuales ojos verdes, en realidad habían surgido como gigantes ojos azules, cuando Jennifer Connelly nació el 12 de Diciembre de 1970, en Nueva York. El color fue cambiando con el tiempo, igual que ella.

Su padre trabajaba en la negocio de la moda y así fue como uno de sus amigos sugirió que Jen aprovechara la belleza para convertirse en modelo.

A los 10 años, ya había empezado a trabajar con diferentes avisos publicitarios y a los 14 debutó en cine con un pequeño papel de la jovencita Deborah Nelly en la película ‘Once Upon a Time in America’ con Robert De Niro.

Apenas tenía 15 años, cuando protagonizó su primera película en 1985, ‘Seven Minutes in Heaven’, sobre una historia de amor entre adolescentes. En aquel rol interpretó a una perfecta estudiante y la ficción no se diferenciaba demasiado de la realidad.

Aún con tanto trabajo, Jennifer nunca dejó de lado los estudios. Pasó por las universidades de Yale y Stanford, mientras seguía filmando cine. Después de todo, también tuvo sus propias lecciones en el trabajo, como ella misma lo describe “Cada película es un capítulo de mi vida donde aprendí muchísimo sobre mi”.

En ‘Labyrinth’ (1986) se enfrentó a un endiablado David Bowie, teniendo que completar un laberinto en apenas 13 horas para recuperar a su hermanastro.

En ‘Career Opportunities’ (1991) era la desorientada hija millonaria que quería dejar la ciudad y su familia. Y en ‘The Rocketeer’ (1991) fue salvada por un superhéroe Bill Campbell que también la sedujo en la vida real, con un noviazgo que duró casi cinco años.

En 2001, Jennifer Connelly saltó a la fama con su papel en “A beautiful mind”, con la que se adjudicó un Oscar de la Academia, interpretando a la esposa del reconocido matemático John Forbes Nash. De ahí de adelante, todo ha sido éxito.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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