elsalvador.com WWW
Portada Nacional El País Deportes Metro Negocios Editorial RUZ Vida Internacionales Por el mundo

La Davis es de Rusia

Derrotó a Argentina 3-2 en una vibrante definición. Nalbandian venció a Davydenko pero Safin le ganó a Acasuso el punto final.


Publicada 4 de diciembre de 2006, El Diario de Hoy

Arriba la “ensaladera”. Safin, Tarpischev (capitán), Davydenko, Youhzny y Tursunov, el equipo ruso que ganó la Copa Davis. Foto: AP

El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com

Rusia frustró ayer el sueño argentino de conquistar por primera vez la Copa Davis al ganar por3-2 la final disputada en Moscú y celebrar su segundo título en la competición más importante del tenis por equipos.

“Cumplimos con la misión”, dijo un exultante Marat Safin, héroe del título ruso con su victoria de 6-3, 3-6, 6-3 y 7-6 (7-5) sobre José Acasuso, que sustituyó a Juan Chela en el último individual.

Tres horas antes del éxito de Safin, David Nalbandian había dado vuelo a los sueños argentinos al derrotar al ruso Nikolai Davydenko por 6-2, 6-2, 4-6 y 6-4 ante 11,000 espectadores en el estadio olímpico de Moscú, que vivió más de seis horas de pasión tenística, con decenas de banderas rusas intentando contrarrestar a la reducida hinchada argentina comandada por Diego Maradona.

Safin, ex número uno del mundo, fue lanzado repetidas veces al aire por sus compañeros en señal de festejo, antes de ser abrazado por el ex presidente ruso Boris Yeltsin, “padrino” del tenis local.

El sueño incumplido

Argentina sigue así sin poder cumplir con la última gran asignatura pendiente de su deporte. La final de ayer llegó 25 años después de la primera disputada por los sudamericanos, con derrota de 3-1 ante Estados Unidos en Cincinnati.

Dolor argentino. Nalbandian consuela a Chucho Acasuso, trasla derrota en el último punto. Foto: AP

Rusia sumó su segundo título en la Davis tras el éxito de 2002 ante Francia en París, y quebró el “maleficio” del estadio olímpico, donde había perdido las dos finales que disputó en 1994 y 1995. Acasuso rompió a llorar tras la derrota en dos horas y 50 minutos. El capitán argentino, Alberto Mancini, fue a consolarlo, y enseguida Safin le dio un abrazo que repitieron todos los integrantes del equipo argentino.

Pese a que Acasuso jugó un gran partido, moviendo a Safin por toda la cancha y exhibiendo poderío en su servicio, la impresión final fue que el resultado dependía más de lo que hiciera el ruso que del rendimiento del argentino, que falló en un par de momentos clave, sin dudas presionado por el potencial casi sin límites del juego de su rival.

Final en Moscú. Tras dos horas y 50 minutos de partido, colofón de tres días, cinco partidos y 18 sets jugados, la Davis regresaba a Rusia, dejando a Argentina otra vez con el sueño sin concretar. <DPA>

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

elsalvador.com WWW