elsalvador.com WWW
Portada Nacional El País Deportes Metro Negocios Editorial RUZ Vida Internacionales Por el mundo

MILTON FRIEDMAN
Adiós al maestro

Friedman explicaba que no es el gobierno quien protege a consumidores y trabajadores, sino la competencia que obliga a los empresarios a innovar.

Publicada 3 de diciembre de 2006, El Diario de Hoy

Porfirio Cristaldo Ayala*
El Diario de Hoy

editorial@ elsalvador.com

Asunción.- Pocos han sido los defensores de la libertad y más pocos aún los defensores de la economía libre y el gobierno limitado. Milton Friedman, Premio Nobel de Economía 1976, fue uno de los pocos defensores de la libertad económica, junto a su esposa, la economista Rose Director, con quien trabajó en sus teorías y estuvo casado durante 68 años. La muerte de Milton Friedman, a los 94 años, el pasado 16 de noviembre, deja al mundo sin uno de los más influyentes y distinguidos economistas de todos los tiempos.

Los que lamentan su partida no son los empresarios, de quienes Friedman decía que a menudo sólo buscan de los gobiernos subsidios y protecciones, a costa de la gente común que debe pagar por ello con sus impuestos. Los empresarios cuando se trata de sus propios negocios ven a largo plazo, en cambio, en la política tienden a ser bastante miopes y estatistas. Olvidan que “no hay almuerzo gratis”, decía, porque alguien tiene que pagar los subsidios y favores especiales.

Un ejemplo es la industria del acero. En un comienzo, el proteccionismo lo justificaban porque se trataba de una “industria joven”, que para desarrollarse necesitaba ser protegida de la competencia internacional. Pasaron 200 años y el acero sigue siendo protegido con elevados aranceles que penalizan la importación. No hay una sola industria en Estados Unidos --explicaba-- que se haya vuelto competitiva gracias al proteccionismo. Por el contrario, ello atrasó a muchos sectores como la banca comercial.

No obstante, los empresarios gastan fortunas en cabildear y pagar sobornos para conseguir privilegios. Pero lo más sorprendente es su insistencia en apoyar a sus propios enemigos, decía. Los petroleros dan contribuciones a las ONG ecologistas que rechazan el uso del petróleo. La industria nuclear subvenciona a ecologistas contrarios a las plantas nucleares. Las organizaciones y la prensa de izquierda reciben tres veces más asistencia de los empresarios que las organizaciones de derecha.

Quienes sienten su partida son los amantes de la libertad individual y la gente común. Milton Friedman mantenía que el interés de la población era comprar al que vende más barato y vender al que compre más caro. Sólo la “retórica interesada” ha impulsado las restricciones que nos impiden decidir libremente qué comprar, a quién vender y a qué precio, o a quiénes dar empleo y para quiénes trabajar. Es la misma retórica que promueve la mentira de la “responsabilidad social” de las empresas.

Friedman explicaba que no es el gobierno quien protege a consumidores y trabajadores, sino la competencia que obliga a los empresarios a innovar y constantemente procurar ofrecer los mejores bienes y servicios al menor precio. Explicaba que la educación pública es una institución socialista que inculca nocivos valores socialistas. Para progresar los pueblos deben privatizar la educación. En la educación privada padres y alumnos tienen libertad de elección. Lo mismo opinaba de las empresas estatales.

En la promoción de la causa de la libertad, Milton Friedman no tiene igual. Su fama de científico se asienta en su teoría del ingreso, la función del consumo, la teoría monetaria y tasa de desempleo natural. Fundó una nueva escuela de pensamiento y demolió las bases de la revolución keynesiana que pretendía promover el desarrollo y crear empleos mediante el gasto estatal. Fue categórico en la defensa de la libertad de elegir de los individuos, base de la prosperidad de las naciones.

En 1998, Milton y Rose escribieron sus memorias: “Dos personas con suerte”. En realidad, mucha más suerte hemos tenido quienes aprendimos de los numerosos escritos del maestro y más todavía los muchos que en el futuro habrán de hacerlo. Entre los economistas que serán recordados en siglos venideros, Milton Friedman ocupará un sitio de honor.

*Corresponsal de AIPE y presidente del Foro Libertario.© www.aipenet.com

 

elsalvador.com WWW