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Taxis legales negocian el permiso con los piratas

Sin control. El VMT sólo permite el traspaso de un taxi por herencia; en puntos como San Miguel, la venta de placas ha duplicado los carros ilegales


Publicada 2 de diciembre de 2006 , El Diario de Hoy

En meta. Varios taxistas esperan a sus clientes que aborden sus unidades en la Plaza Libertad. Foto EDH
Alejandra Silva
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com

La batalla contra los taxis piratas que impulsa el Viceministerio de Transporte desde marzo parece más ardua de lo que pensaba. La institución ha detectado un negocio de compra y venta de placas que ha revuelto e incrementado las unidades de taxis.

Muchas personas con la autorización para prestar ese servicio vendieron los permisos a los dueños de taxis piratas en un intento por “legalizar” la situación de estos últimos. El VMT lleva varios años sin entregar nuevos permisos.

Mauricio Chavarría habla de este tipo de transacciones. En San Miguel, por ejemplo, había 600 concesionarios; sin embargo, unas 1,400 unidades ofrecen hoy su servicio de carro de alquiler. Muchos propietarios de los vehículos particulares compraron las matrículas y, hoy, ambos llevan pasajeros.

Para el titular del VMT, el ente que regula y controla este tipo de permisos, el problema es el silencio administrativo por el que se ha caracterizado la entidad.

“Por costumbre o práctica no se ha aplicado la ley. Hay gente que hace negocio vendiendo las placas de taxis y en San Miguel se habían autorizado 600 taxis, todos vendieron las placas, y hoy vienen 600 más que son piratas”, aseguró Chavarría.

Los antiguos dueños de los permisos, que después los vendieron, llegan a pedir una nueva aprobación para el transporte selectivo y en la base de datos aparece que ya se le ha otorgado uno.

“Después van a la Asamblea Legislativa y dicen que no los quieren dejar trabajar y los piratas están renovando la tarjeta del dueño anterior”, detalló el funcionario.

Emilio J. ya vendió sus placas, pero sigue en el negocio del transporte. Por el momento trabaja con un carro particular en las calles aledañas a la Plaza Libertad. Su carro es amarillo, pero en lugar de las franjas con cuadros en blanco y negro, exigidas por el artículo 74 del Reglamento General de Transporte Terrestre, tiene unas llamas pintadas en negro y rojo que cubren los números de los óvalos que coincidían con sus placas.

El negocio, asegura, lo hizo por necesidad hace más de siete meses. Sus compañeros saben su historia y no le miran con celo porque una vez ya estuvo legal.

Porfirio M. también ofrece viajes en la misma cuadra. Hace años fue conductor en el Ministerio de Obras Públicas, pero lo despidieron. Con la indemnización pagó un par de cuotas de su casa y compró un carro amarillo con placas particulares.

Aunque afirma que el negocio no es rentable, no lo deja porque tiene más de 60 años y nadie lo contrata. “Así como está la gasolina de cara no sale la cuenta, porque las tarifas a lugares como San Marcos o Metrocentro valen cuatro dólares y la gente sólo paga tres”, dice.

Hace un mes, el VMT envió a Sertracen una orden para que ya no matricule los carros amarillos con placas particulares; ese color, por ley, es exclusivo para taxis, pero en ocasiones se inscriben de un color diferente y luego lo pintan como taxi.
Según Tránsito, unos 2,500 carros circulan como taxis sin la autorización; otros 5,914 tienen permiso.

VMT pretende reducir cifra
En marzo, el VMT propuso reducir a 1,200 los taxis autorizados en San Salvador
- En San Miguel se busca bajar a 400, pero recientemente se comprobó que la cantidad de amarillos llega a 1,400 en ese departamento.
- El uno de abril, el VMT inició el plan de “cacería” contra los ilegales con ayuda de la policía. La meta es que hay un taxi por cada 200 habitantes.
- De acuerdo al cálculo de la entidad, 200 mil personas son el mercado que tienen los taxistas.
- Se estima que hay unos 2,500 taxis sin los permisos correspondientes que circulan a nivel nacional
- Hay 5,914 vehículos autorizados, según Tránsito del VMT.

Vendió permiso por deudas

Las deudas con los usureros y una caja de crédito le obligaron a vender el par de placas y la concesión para prestar el servicio de taxi por 2 mil 300 dólares.

Su mujer todavía no conoce la “transa” y, según comenta el taxista, nunca le ha interrogado por las copias que ha laminado y colocado sobre el parabrisas con el número de matrícula.

Emilio pagó sus deudas, pero ahora no tiene en sus manos el permiso que le permite trabajar porque se lo vendió a un vecino que siempre le pagó $15 por prestarle el taxi en la noche. “Los dos teníamos necesidad”, dice Emilio sin querer dar más detalles de la venta.

Así, sin tarjeta y con placas de papel, cobra más barato que sus compañeros, quienes sin envidia conversan mientras llega algún cliente que regatea el precio del viaje.

“Ahorita no están dando placas, pero deberían de pensar que esto no deja ganancias, sino yo no hubiera vendido mi permiso Estoy expuesto porque otro trabaja con mi nombre”, explica el chofer con total normalidad.

Juntos, en espera de clientes

Son más de las cinco de la tarde. Alberto sólo ha hecho tres viajes en el día: uno de $4, otro de $3 y, el último, por el que ganó $6. Ese día puso $5 de gasolina regular y casi hace una rabieta porque la aguja del tanque no subió más de un milímetro.

Pese a los disgustos se disponía a jugar damas con una tabla y las tapas de unas botellas con los conductores de los taxis piratas que superaban en número a los legales.

“Yo sé que si ellos no estuvieran habría menos oferta para el cliente y no tendría más opción que buscarnos a nosotros. A veces, ellos tienen más viajes porque cobran menos. Pero tienen necesidad porque a la mayoría los han despedido del empleo y han pintado el carro”, justifica el conductor.

En la fila de vehículos, ordenada según turno de salida, resalta un carro verde limón, de un desesperado sin empleo fijo y que ha logrado colarse entre los amarillos.
Ya tiene su clientela porque se atreve a cobrar un dólar menos que el resto. El grupo lo sabe, pero no lo excluyen.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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