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Santa Rosa disparó directo al corazón

El Caballero de la Salsa hizo que sus seguidores formaran una gran pista de baile en el estadio Mágico González


Publicada 2 de diciembre de 2006, El Diario de Hoy

Redacción vida
El Diario de Hoy
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@elsalvador.com

Único. El cantante boricua deleitó con viejos y nuevos éxitos. Foto: EDH

Un viaje placentero por sus tres décadas de trayectoria artística fue el concierto que ofreció Gilberto Santa Rosa a miles de personas en el estadio Jorge Mágico González, ayer en la noche.

El Caballero de la Salsa se robó de inmediato los corazones del público con sus clásicas salsas como: “perdóname”, “La conciencia”, “Mentira”, “Vivir sin ella” y “Que alguien me diga”. Cada una fue coreada y ovacionada por sus fanáticos.

Algunos de los asistentes aprovecharon el momento para dar rienda suelta a sus pasos de salsa. Otros se conformaron con aplaudir cada canción.

Un video de la vida del artista sustentaba las canciones de la velada.

El intérprete boricua rompió el hielo con un agradecimiento a los que llegaron a su presentación, que a la vez de apoyar su música estaban ayudando al Fondo de Jimmy Saks Pro-Niños del Hospital Bloom.

Los fans que estaban adelante mostraron su cariño con obsequios.

Enmedio de anécdotas, chistes y otras historias el cantante contagiaba de su sabor.

A parte de demostrar porqué es el máximo exponente de la salsa también dio una muestra de su incursión en los boleros como “Un amor para la historia”, “Si te dijeron”, entre otras que llenaron de romanticismo al respetable.

Apertura
Antes de que el cantante puertorriqueño causara furor con sus éxitos antiguos y nuevos de su reciente material discográfico “Directo al corazón”, Jimmy Saks empezó a preparar el ambiente.

Con canciones propias y covers el talento nacional brindó un espectáculo muy a su estilo como antesala a la fiesta que vendría más tarde.

Poco a poco el centro deportivo se iba llenando con personas dispuestas a dejar todas sus energías en la pista.

Cuando el momento llegó. Nadie se quedó sentado. Al ver aparecer la figura de Santa Rosa acompañado de su orquesta todos empezaron a gritar al unísono.

Las gargantas no pararon de cantar al ritmo del ganador del Grammy Latino.

Por más de una hora, complació a sus seguidores. Cuando marcó la despedida, volvió a aparecer con otros éxitos.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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