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Navidad de la A a la Z

Hoy comienza el mes que trae consigo una de las celebraciones más esperadas del año. Regresa con esos símbolos que le han dado vida a lo largo de la historia


Publicada 1 de diciembre de 2006, El Diario de Hoy

El Diario de Hoy
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Árbol de Navidad:
El árbol de Navidad es el protagonista de la decoración navideña. Hay varias versiones sobre su origen: Una afirma que cuando los primeros cristianos llegaron a Europa descubrieron que los bárbaros celebraban el natalicio de uno de sus dioses, adornando un árbol en una fecha próxima a la Navidad cristiana.

Éste simbolizaba al árbol del Universo, llamado Divino Idrasil, en cuya copa estaba el cielo y en las raíces el infierno. San Bonifacio, evangelizador de Alemania, cortó el árbol y en su lugar plantó un pino, símbolo del amor perenne de Dios. Lo adornó con manzanas que representaban el pecado original y velas que significaban la luz de Jesucristo como la Luz del Mundo.

Según el cristianismo, la forma triangular representa la Santísima Trinidad y los adornos, los dones de Dios a los hombres. La estrella es de Belén.

En El Salvador, hasta hace unas décadas, el árbol tradicional consistía en una rama de café sin hojas y pintado de blanco, donde se colocaban las luces, bombas y guirnaldas, y tarjetas. La base era una maceta.

Belén:
La Biblia narra que fue en Belén de Judea donde María dio a luz al fruto del Espíritu Santo, Jesús, y lo colocó en un pesebre porque no había lugar para ellos en el mesón donde se les brindó estancia. (San Lucas 2: 4-7).

Campanas:
Según el Sacerdote Diocesano José Luis Mejía, en la religión cristiana el toque de las campanas es el anuncio del nacimiento de Jesús, una costumbre promovida por los villancicos. Algunos temas que las mencionan: “Campana sobre campana”, “Faltan cinco pa’ las 12”, y “Gingle bells”.

Duendes:
En las leyendas de Santa Claus, los duendes son esos diminutos ayudantes que durante todo el año elaboran juguetes para premiar a los niños buenos en Navidad. Estos son elaborados en el taller de Santa, en el Polo Norte. En algunas versiones del cuento, se habla de que cada año Santa Claus elige a uno de sus duendes para que viaje con él en el trineo y le ayude a repartir los regalos para los pequeños de todo el mundo.

Expreso Polar:
El fantástico tren que en la víspera de Navidad conduce al Polo Norte, en un cuento infantil creado en 1985 por el escritor e ilustrador estadounidense Chris van Allsburg. La película más moderna sobre éste es la animada “El Expreso Polar”, dirigida por Robert Zemeckis (2004).

Fantasmas de la Navidad:
Son tres: el de las navidades pasadas, el de las presentes y el de las futuras. Estos personajes fueron creados por el británico Charles Dickens (1812-1870), en su cuento “A Christmas carol”, de 1843. Conocido también como “Cuento de navidad”, es la historia de un avaro hombre de negocios (Ebenezer Scrooge) que es visitado en una víspera de navidad por tres espíritus que le dan una oportunidad para ser bueno.

Grinch:
Creado en 1957 por el escritor e ilustrador norteamericano Theodor Seuss Heisel “Dr. Seuss” (1904-1991), en un verso rimado llamado “How the Grinch stole Christmas”. Es un ser que odia la Navidad debido al rechazo social de su comarca. El personaje se hizo más famoso en 2000, con el filme del cineasta Ron Howard. En el lenguaje popular de hoy en día, es común llamarle “Grinch” a todo aquel a quien no le agrada esta celebración.

Home alone:
En palabras de Mario Meléndez, asesor de cine de la Telecorporación Salvadoreña: “La mejor película de Navidad”. “Solo en casa”, más conocida en el país como “Mi pobre angelito”, es la historia de Kevin McCallister (Macaulay Culkin), un pequeño estadounidense de ocho años que es olvidado, por accidente, cuando su familia se va de vacaciones, días antes de la Navidad. El infante deberá afrontar el rol de “el hombre de la casa”.

Ilusión:
La Navidad suele ser identificada principalmente con los niños, cuyo entusiasmo e inocencia les permite vivir la temporada con intensa alegría, considerando posibles las maravillas y cultivando los valores de la celebración.

Jingle bells:
Quizá uno de los cantares de Navidad más universales y conocidos en el mundo. Fue escrito en 1857 por el organista y compositor estadounidense James Pierpont (1822-1893), para ser cantada en el Día de Acción de Gracias, de su iglesia, en Georgia. El éxito fue tan inmediato que la repitieron para la celebración de la Navidad. La canción ha sido traducida a múltiples idiomas.

Kisses:
Los chocolates que cada año se visten con los colores navideños y se convierten en elementos representativos de la época. Como ésta, muchas marcas de productos se han apropiado de la celebración a lo largo de la historia, como Coca-Cola, que, de hecho, dio el típico traje rojo y apariencia benévola a Santa Claus, como parte de una estrategia publicitaria, en 1931.

Luces:
Elementos ineludibles en la decoración de la época que dan vida al árbol de Navidad y a los diferentes espacios. Su significado suele ser la Luz de Jesús sobre la humanidad.

En el país, zonas capitalinas como la Colonia Satélite, a un costado de la avenida Bernal, visten las fachadas de sus casas cual más creativas, constituyendo un verdadero paseo navideño por sus calles y pasajes.

Esta tradición se expande en el sector año con año.

Magos, Reyes:
La Biblia, En San Mateo 2: 1-12, cuenta cómo después del nacimiento de Jesús, en los tiempos del rey Herodes, llegaron a Jerusalén unos magos del oriente diciendo: ¿Dónde está el rey de los judíos que ha nacido? Guiados por una estrella, encontraron a Jesús en Belén, donde lo adoraron y le entregaron regalos de oro, incienso y mirra.

Los nombres y número de estos magos surgieron en la iglesia de San Apolinar Nuovo, en Italia, la cual está decorada con mosaicos del Siglo VI, donde aparecen tres hombres vestidos como persas en actitud de ofrecer algo a la Virgen que aparece sentada en un trono con el niño en su pierna izquierda. Arriba de ellos aparecen tres nombres de izquierda a derecha: Melchor, Gaspar y Baltasar. Pero algunas leyendas también mencionan un cuarto: Artabán.

Nieve:
La Navidad suele ser asociada a la temporada invernal. En los países donde neva, la época es muy esperada pues permite una diversidad de juegos con el hielo y la nieve. La época también suele ser la más fría en los países tropicales.

Obsequios:
Por tradiciones legendarias como la de los Reyes Magos y por el mito de Santa Claus, en muchos países se acostumbra dar regalos para Navidad.

Muchas personas aprovechan a hacer obsequios, gracias al bono extra (aguinaldo), que reciben por orden legal cada fin de año. Según algunos censos nacionales, 84 de cada 100 salvadoreños mayores de edad, gustan de dar regalos en esta época. Por ello, esta costumbre convierte a esta celebración en la más comercial de todas.

Pascuas:
Las flores rojas que se ponen de moda en cada diciembre. En México se llaman “Nochebuenas”, pero en El Salvador son “pascuas”, aunque no se utilizan para celebrar la Pascua judía, ni la cristiana, ni la ortodoxa, que no se realizan en diciembre y que, en efecto, no tienen nada que ver con la Navidad.

Quema de pólvora
En el país, la quema de pólvora es una de las principales tradiciones en la víspera de Navidad y año nuevo (24 y 31 de diciembre). Los cohetes son los más populares. Sin embargo, con los años, la pólvora china o fuegos artificiales han pasado al primer plano, ya que representan un riesgo menor para los pequeños. Algunos de los juegos pirotécnicos más buscados durante las celebraciones navideñas: Silbadores, buscaniguas, estrellitas de bengala, palometas, volcancitos, fulminantes, papalotas y morteros.

Renos:
Estos mágicos cuadrúpedos elevan el trineo que Santa Claus utiliza para repartir los juguetes la noche entre el 24 y 25 de diciembre.

Para alzar el vuelo, él los llama por sus nombres: Dasher, Dancer, Prancer, Vixen, Comet, Cupid, Donner y Blitzen, que en español son Alegre, Danzarín, Saltarín, Travieso, Cometa, Cupido, Trueno y Relámpago. Luego se sumó Rudolph (Rodolfo), el reno de la nariz roja.

Santa Claus:
Santa Claus o Papá Noel es un personaje inspirado en un sacerdote cristiano de etnia griega llamado San Nicolás, quien vivió en el siglo IV en Anatolia, en los valles de Licia (actualmente es el territorio que pertenece a Turquía).

Era una de las personas más veneradas por los feligreses de la Edad Media. Aún se conservan sus reliquias en la basílica de Bari (Italia). De Santa Claus, el cuento más representativo es “The night before Christmas” (1823), del escritor estadounidense Clement Clarke Moore (1779-1863).

Tambor, el niño:
La historia del niño del tambor o “Tamborilero” cuenta sobre un pequeño pastor que se encontraba en Belén cuando sucedió el nacimiento del Mesías.

El pequeño era muy pobre y no tenía un regalo para dar al pequeño rey, así que decidió tocar su tambor de piel en una tonada de paz que logró adormecer al Niño. Aunque la historia es ficticia, su mensaje ha llegado a todo el mundo. Ésta se hizo más famosa con la instrumentalización que hiciera el maestro estadounidense Ray Coniff (1916-2002).

Uvas:
No solo son elementos vistosos de la época, algunas personas las comen en rituales de buena suerte para el año venidero. Se come una con cada campanada de la media noche.

Villancicos:
Los cánticos cuya letra refiere al espíritu mismo de la navidad. La tradición proviene de más atrás del Siglo XIII en Europa, donde se entonaban en los pueblos de manera comunal.

We wish you a Merry Christmas:
Un villancico popular que en español pregona: “Te deseamos una feliz Navidad”, es un coro. Se sabe que procede de Inglaterra.

Xmas:
Término coloquial anglosajón para escribir Christmas (Navidad).

Year, Happy New:
¿Quién no ha dicho nunca “¡Feliz año nuevo!”, la frase de fin de año que acompaña a las fiestas navideñas.

Zanahoria:
Sí, es la nariz del muñeco de nieve, un personaje navideño de la cultura norteamericana, conocido como Jack Frost o Frosty.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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