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En defensa de la vida
¿Venir al mundo a sufrir?

Aplaudimos la iniciativa de Red Familia, formada por más de 50 ONG, de pedir a los padres de la patria que protejan a los niños y la familia

Publicada 30 de noviembre de 2006, El Diario de Hoy

Julia Regina Sol de Cardenal*
El Diario de Hoy

editorial@ elsalvador.com

Recuerdo que cuando era adolescente, un profesor organizó un debate en clase sobre el aborto. Cuando mencionaban que muchos niños no nacidos estaban condenados a venir a sufrir al mundo, me sonó muy lógico el argumento de “terminar el embarazo”, que dio el maestro, como solución al problema.

Lo que omitió dicho pedagogo --a quien, dicho sea de paso, yo admiraba mucho-- fue explicar que para “terminar el embarazo” era necesario descuartizar a un bebecito no nacido hasta matarlo, que su madre correría graves riesgos físicos y psicológicos en el proceso, que el hombre no arriesga nada y que hay muchas familias que no han podido tener hijos, que le darían todo a esos niños.

Es muy fácil jugar con los sentimientos de las personas, especialmente con verdades a medias. Por eso es importante informarnos y formarnos para no dejarnos engañar o utilizar por personas o grupos con intereses ocultos. Sabemos que la industria del aborto ha hecho millonarios a muchos, mutilando, matando, traumando a miles de mujeres y asesinando a millones de niños. Cada 3 segundos hay un aborto en el mundo.

En el Hogar “María Isabel” de la fundación Sí a la Vida hay en estos momentos, varias niñas embarazadas entre 12 y 14 años, víctimas de incesto o violación, cuyos hijos estarían destinados a sufrir si no fuera por la ayuda integral que se les está brindando a sus madres. Si usted desea ayudar a estas niñas puede llamar al 2243 0808. Ellas sí han sufrido inimaginables abusos desde pequeñitas, pero la solución no era matarlas antes de que nacieran sino hacer valer las leyes que protegen a la niñez, a la adolescencia, a la mujer y la dignidad de toda persona.

Además, en repetidas ocasiones reconocidos economistas han dicho que la solución para los problemas sociales, políticos y económicos es la creación de políticas que primordialmente promuevan el fortalecimiento de la familia, que es la base de la sociedad. El gobierno de EE.UU. ha comenzado un programa con una inversión de 500 millones de dólares en promover matrimonios saludables como parte de una estrategia para combatir la pobreza, pues las estadísticas muestran que los niños más pobres son los que no tienen una familia estable, con un padre y una madre.

El problema más grande que tiene nuestro país es la desintegración familiar, raíz de la crisis social y económica que vivimos. Se pierde el tiempo y el dinero en programas de degeneración del género, de una mal llamada “educación sexual” que más bien es una corrupción sexual que agrava el problema, violando los derechos de los niños a la inocencia y el de los padres a ser los primeros educadores.

No es de extrañar entonces, los resultados de la UCA sobre el descenso de la popularidad del Presidente Saca, cuando la población se encuentra desesperada por falta de seguridad, por la violencia, la pobreza y la falta de trabajo.
Mientras no haya una política con perspectiva de familia, leyes que protejan y promuevan el matrimonio, programas diseñados a fomentar los valores morales en el país, difícilmente mejorará la situación.

Aplaudimos la iniciativa de Red Familia, formada por más de 50 ONG, de pedir a los padres de la patria que protejan a los niños, la familia y el matrimonio y esperamos que todos los diputados voten a favor de la ratificación de esta reforma constitucional por el bien de todos los salvadoreños. Queremos un buen futuro y mejores oportunidades para nuestros hijos. Queremos vivir en paz.

*Columnista de El Diario de Hoy.

 

 

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