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| Defraudados. La afición cantó con la mano en el pecho el himno, tenía fe en un triunfo nacional; pero se fueron con las ganas. Foto: EDH |
Byron Sosa
El Diario
de Hoy
deportes@elsalvador.com
Simplemente no les gustó, no los dejó satisfechos. La afición salvadoreña que llegó anoche al Cuscatlán, colmándolo en un cuarenta por ciento (a pesar de tener dos años de no jugar de local), esperaba ver más de la “Selecta”, un combinado nacional del cual se espera sea diferente a las anteriores. Ayer quedaron en deuda, aunque en su descargo hay que decir que tuvo muchos problemas para juntarse y entrenar.
Los hinchas que llegaron desde temprano, a ver el juego de la Sub 17 ante su similar de Honduras, vivieron dos etapas diferentes. Con los chicos sufrieron, apoyaron, gozaron y gritaron victoria; pero con la mayor...
Y es que la expectativa fue grande. Muchos habían leído, escuchado y visto por televisión a la Selección en la etapa de De los Cobos, pero no la habían presenciado en casa. Ayer lo hicieron y quedaron inconformes.
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Dos caras. El Vietnam gozó con la “17” y sufrió con la mayor.Foto: EDH |
Durante el juego, en decisiones arbitrales y llegadas al área panameña los apoyaron; sin embargo, cuando tocaban hacia atrás y dormían el balón no sacando provecho de ello les reclamaban.
“Vamos, para adelante”, gritaba un niño vendedor de dulces en los graderíos. Pero no hubo respuestas desde el campo.
Al final del primer y segundo tiempo la afición nacional se unió en silbidos y abucheos a la Selecta (un aficionado les tiró cerveza cuando se dirigían al camerino). Y en el segundo tiempo gritaban “Ole, ole” en los toques de Panamá, a favor de la visita y en contra de la Selecta. Hubo, en general, poca paciencia
Desde el cuscatlán
se les pasó la mano
Durante el juego en el primer tiempo, hubo desórdenes en “Vietnam” (entrada general); la UMO actuó de inmediato pero rociaron gas pimienta que afectó a los involucrados y a los que simplemente veían el juego desde ese lugar. Una vez más se les pasó la mano.
De espaldas y chiflidos
Previo al arranque del juego, la hinchada (en zona general) -no toda- le dio la espalda a la Selección de Panamá cuando cantó su himno, alguno silbaron; caso contrario con El Salvador. Por lo menos ahí respetaron, pero para todos debe ser igual el trato y la cortesía.
Todo por pedir calma
Al final del primer tiempo, Juan José Gómez pidió calma a a la afición que la agarró contra la Selecta. Con su dedo índice, “Juanjo” les pidió que se callara; acto seguido, un seudoaficionado le tiró un vaso con todo y cerveza. Por su suerte no le cayó a ningún jugador de la Selecta.
La lomita sin horarios
La tradicional “Lomita”, a la orilla del Cuscatlán se colmó ayer desde temprano. Los hinchas que estaban ahí apenas se veían desde la cancha, pero ellos observaban bien el juego. Un vecino del lugar se apiadó de ellos y le encendió las luces de afuera de su casa.
Aficionados especiales
Los chicos de Fundamadrid escogieron buen lugar, con excelente vista, para presenciar el juego de la Selección. Junto a ellos se sentaron también los chicos de la Selección Sub 17 de Honduras, al igual que algunos de la Sub 17 nacional que dio la alegría al ganar.

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