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Madres mueren antes de llegar a un hospital

Mortalidad materna. De 85 fallecidas en un año, un tercio nunca llegó a un hospital. Factor cultural, pero también falta de recursos sanitarios, son las claves


Publicada 29 de noviembre de 2006 , El Diario de Hoy

Desafuero. El pleno legislativo deberá avalar con 43 votos la decisión de la comisión de antejuicio. Foto EDH
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Yamileth Cáceres
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com

A veinticinco mujeres registradas en el estudio de Mortalidad Materna, realizado por Salud Pública y otras instituciones, la muerte les llegó antes de visitar un centro médico. Catalogada como “muerte extrahospitalaria”, este tipo de defunciones, que dicen bastante de la falta de acceso a los servicios sanitarios en muchos rincones del país, representa un 30.5% de los fallecimientos.

El gerente de atención a la Mujer y a la Niñez, Jorge Cruz González, manifestó que hay departamentos en los que aún está presente el factor cultural y las mujeres buscan dar a luz en el hogar.

“Todavía no comprenden que el parto más seguro para ella y su bebé es en el hospital y es ahí donde deben atenderse”, comentó el funcionario.

Según el estudio, que incluyó un total de 82 mujeres fallecidas, 19 murieron en la casa, tres en la comunidad y otras tres cuando se dirigían hacia el centro de salud. El resto, en los hospitales.

En el país, la tasa de mortalidad materna es de 71.2 por 100,000 nacidos vivos. El estudio echa por tierra otros informes con una tasa de muertes más alta.

Cruz comentó que, además de la demora en la búsqueda de asistencia, hay otros factores como el difícil acceso a los centros médicos y la falta de personal especializado e insumos en muchos de ellos que mantienen elevada la tasa de mortalidad.

La indagación detalla que el 98 por ciento de las causas directas se puede prevenir. La hipertensión, hemorragias e infecciones fueron las más frecuentes.

“Nos preocupa que debemos actuar con un control prenatal, atención en el hospital con personal calificado y facilitarles el acceso a los centros”, dijo Cruz.

El ministro de Salud, Guillermo Maza, manifestó que entre las nuevas estrategias que implementarán para combatir estas estadísticas está la creación de las casas de atención a embarazadas.

La idea es llevar a las futuras madres de modo que cuando llegue el momento del parto puedan ser transportadas a un establecimiento cercano.

La otra semana inaugurarán la primera de ellas en Perquín, en Morazán.
Otra de las zonas con problemas es Tacuba, Ahuachapán; donde la población tarda unas dos horas en llevar a una embarazada al centro asistencial más cercano.

Según el estudio, el occidente es la zona con el porcentaje más alto de mortalidad, un 29.3 por ciento. Ahuachapán y Sonsonate son los más afectados.

“Hay poca accesibilidad a los establecimientos de salud y una población indígena con la que hay que trabajar en el problema de demora”, añadió Cruz.

Ahuachapán, con diez fallecimientos, es el segundo departamento más castigado, sólo superado por San Salvador. “Quiero que las cosas que se investiguen no se queden ahí, creo que podemos mejorar”, indicó el ministro de Salud.


“A veces no me siento muy bien tratado”

Ministro de Salud. Guillermo Maza Brizuela.Foto EDH

Maza asegura que está en el cargo porque le gusta ayudar a la población

El funcionario lleva dos años al frente del ministerio. Comentó que por momentos se siente halagado, pero otros mal tratado.

¿Tiene previsto continuar en el cargo?
Yo no sé. Eso depende del Presidente de la República, él es el que decide. Eso no lo decido yo.

¿Le gustaría seguir siendo el Ministro de Salud?
Bueno, por ratos sí; por ratos, no.

¿Por qué cree que debe seguir en el puesto?

Uno siempre trata de hacer algo bueno en beneficio no personal; uno trabaja para los demás. A veces, uno se siente halagado; otras no muy bien evaluado, no muy bien tratado... Es cuando uno dice qué estoy haciendo aquí sino tengo realmente la necesidad de estar en estos sitios excepto por el deseo de ayudar a los demás.

Entonces, ¿le gustaría continuar?
Le repito, no le podría decir sí o no porque no depende de mí. Si acepté el cargo cuando me lo ofrecieron es porque sí; si no hubiera dicho que no. Me ofrecieron el cargo y acepté porque me gusta.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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