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Para medicinas antiedad, la prueba más difícil
está por venir
Investigación. Se asoman en el horizonte
nuevos medicamentos que, si cumplen lo que prometen, evitarían
varias enfermedades en la tercera edad.
Publicada 29 de noviembre de 2006, El Diario de Hoy
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| Ejercicio. A las personas mayores se les
recomienda practicar algún ejercicio para mejorar su salud. |
Amy Harmon
NUEVA YORK.
El Diario de Hoy
vida@elsalvador.com
Se asoman en el horizonte nuevos medicamentos que, si cumplen lo que
prometen, evitarían las enfermedades cardíacas, la diabetes,
el cáncer y los desórdenes neurodegenerativos.
Al suprimir a los asesinos comunes asociados con el envejecimiento, las
medicinas - activadores de sirtuin - pudieran prolongar significativamente
la salud y la esperanza de vida.
¿Pero la promesa es un espejismo o una posibilidad seria?
Detrás de las prometidas nuevas medicinas hay unos 15 años
de investigación, la mayor parte de ella realizada por Leonard
Guarente del Instituto Tecnológico de Massachusetts y un grupo
talentoso pero fraccionado de ex estudiantes, varios de los cuales han
pretendido refutar aspectos de sus ideas.
La investigación ahora ha llegado a un punto en el cual al menos
dos compañías, Elixir Pharmaceuticals y Sirtris, están
tratando de desarrollar medicinas basadas en todas o en parte de sus implicaciones.
Pero el éxito de ninguna manera está garantizado. No se
ha probado que la restricción calórica mejore la salud o
prolongue la vida en las personas; aún cuando lo haga, el efecto
pudiera ser mucho más pequeño que el 30 por ciento de vida
y salud extras disfrutadas por los ratones de laboratorio.
Batalla
La investigación empezó a desarrollar tensión entre
Guarente y Sinclair, quien en 1999 inició su propio laboratorio
en la Escuela de Medicina de Harvard. Sinclair publicó un reporte
de que la restricción calórica funcionaba a través
de un mecanismo bastante diferente en la levadura que el que había
identificado Guarente.
La rivalidad no sólo fue científica. Guarente, con Cynthia
Kenyon de la Universidad de California en San Francisco, había
fundado Elixir Pharmaceuticals para desarrollar medicamentos para una
mayor salud y esperanza de vida. Sinclair inició una compañía
rival, Sirtris, para buscar objetivos similares.
“Esto me ha hecho pasar por demasiadas emociones, algunas de las
cuales no sabía que tenía”, dijo Guarente a la revista
Science en 2004 en un artículo sobre el distanciamiento entre él
y su ex estudiante.
Pero una continúa investigación ha traído un realineamiento
de fuerzas. Guarente y Sinclair se han reconciliado, diciendo que sus
desacuerdos eran técnicos y nunca personales. Cada uno de sus mecanismos
propuestos es correcto, dicen, y la levadura usa ambos para responder
a la restricción calórica.
Estos desacuerdos sobre el mecanismo de restricción calórica
se limitan a la levadura, pero augurarían futuras disputas en los
sistemas mucho más complejos de los ratones y los hombres.
Ambas especies poseen un gen llamado SIRT1, que es la contraparte del
gen sir-2. Pero también han desarrollado seis genes SIRT extras,
conocidos como SIRTS 2 al 7, que parecen desempeñar tareas relacionadas.
Las enzimas proteínicas producidas por los genes se conocen como
sirtuins, una palabra que los biólogos han derivado, con una simplicidad
que probablemente haría protestar a los expertos en etimología,
de la pronunciación en inglés de sir-2 (”sir-tu”).
Para determinar el papel de los siete genes SIRT, tanto Guarente como
Sinclair han creado dos conjuntos de ratones genéticamente alterados.
Por cada gen SIRT, un tipo carece totalmente del gen y el otro produce
cantidades extras del producto del gen. Los ratones que carecen del gen
deberían mostrar lo que hace el gen perdido. Y sus efectos serán
más grandes en los ratones sobrexpresores.
Guarente cree que el conjunto total de los siete genes se despliega en
respuesta a la tensión de la restricción calórica.
Los investigadores pensaban que la respuesta a la restricción calórica
era un asunto pasivo, y que el organismo vivía más tiempo
porque creaba menos subproductos dañinos del metabolismo. Eso es
incorrecto en opinión de Guarente.
Más bien, los siete SIRTs realizan acciones específicas
para proteger al cuerpo, incluso contra enfermedades comunes asociadas
con el envejecimiento. Esto despierta la esperanza de que pudieran desarrollarse
medicinas que desencadenen la acción de uno o más SIRTs
que protegen contra enfermedades específicas.
Los SIRTs intervienen en el metabolismo del cuerpo en formas intrincadas
que sólo están empezando a ser comprendidas. Los ratones
que sobreproducen SIRT1 muestran ocho propiedades de restricción
calórica, incluido bajo colesterol y bajos niveles de glucosa e
insulina en la sangre, dijo Guarante en una conversación reciente.
Una propiedad especial del gen SIRT1 es incrementar el número de
mitocondrios producidos por las neuronas, reportó Jill Milne de
Sirtris en una reunión reciente sobre la genética molecular
del envejecimiento.
Con energía extra, las células cerebrales pudieran combatir
mejor enfermedades neurodegenerativas como el mal de Alzheimer. Los sirtuins
también pudieran mejorar la memoria, un hecho a menudo en la mente
de Sinclair, que ha estado tomando resveratrol durante tres años.
Los ejecutivos de Elixir argumentan que se necesita determinar mejor la
biología de los siete genes SIRT antes de que valga la pena tratar
de desarrollar medicinas basadas en ellos. Habrá que esperar.

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