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Opinando
¡Otro muro de la infamia!

La inmigración descontrolada cesará ayudando a nuestro desarrollo económico con la moral, el respeto y la verdad

Publicada 29 de noviembre de 2006, El Diario de Hoy

Óscar Monedero Alfaro*
El Diario de Hoy

editorial@ elsalvador.com

“El mejor profeta del futuro es el pasado”.
Gral. Eloy Alfaro, Ecuador, (1842-1912.
Por varias razones debería darles vergüenza a los que han presionado al Presidente Bush a firmar tal disparate de un muro fronterizo con México, ignorantes sin duda, politiqueros deshonestos a todas luces, por razones electorales han opacado la estatura de su país. Bien dicen en Inglaterra que los Estados Unidos es la nación más rica de las subdesarrolladas.

Vergüenza por ignorar que muros los ha habido en la historia, ninguno ha servido, el ingenio humano no lo detiene ningún muro.

La gran muralla China de más de cinco mil kilómetros, no detuvo a los mongoles y sucumbió por el amor de militares chinos a mujeres al otro lado.

El muro de Adriano, construido por los romanos, entre Inglaterra y Escocia, para detener la barbarie, no la detuvo, pero permitía el paso a labriegos para provecho romano en Inglaterra.
El muro de Berlín en Alemania y la Cortina de Hierro en Europa, no detuvieron a los ansiosos por libertad, no obstante las franjas minadas, perros asesinos y la orden de matar a mansalva. Fue desmantelado en cosa de horas por ciudadanos de ambos lados.

El muro israelita, recientemente levantado para aislar a los palestinos, en lugar de disminuir ha aumentado el conflicto, su suerte está por verse.

Vergüenza por la gran dosis de pobreza que nos causan a los latinoamericanos, imponiendo estupideces políticas, como lo fueron las de Jimmy “Fidel” Carter, las reformas agrarias, bancarias, de exportaciones, monetarias, poblacionales..., lo cual ha ocasionado desconfianza al ya lento desarrollo de nuestras economías.

Por medio del senador Hubert Humprey impusieron en 1962 la absurda manipulación de precios a los productos agrícolas cotizados en la Bolsa de Nueva York, y su súbita derogación en 1992, ocasionó la gran crisis al ajustarse de golpe la oferta/demanda de todo producto.

Y ya no digamos al exigir y pregonar libre economía y comercio, pero manteniendo subsidiada su agricultura nos eliminan nuestro desarrollo agrícola, ocasionando el masivo desempleo de braceros, eso causó la falta de oportunidades decentes, ocasionado las incontrolables emigraciones desde argentinos hasta mexicanos.

La inmigración descontrolada cesará ayudando a nuestro desarrollo económico con la moral, el respeto y la verdad.

*Colaborador de El Diario de Hoy.

 

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