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| De la mano con el campeón. Jefferson Pérez estrecha la mano de los chicos de Fesa, quienes le dieron la bienvenida. Foto: EDH |
Rose Mary Castellón
El Diario
de Hoy
deportes@elsalvador.com
Con un semblante muy tranquilo y con una actitud que derrocha humildad, el campeón mundial de marcha, Jefferson Pérez, arribó ayer a El Salvador para compartir su vasta experiencia con los niños y jóvenes becarios de la Fundación Educando a un Salvadoreño (Fesa).
Poco después de su llegada al aeropuerto, Pérez, de origen ecuatoriano, hizo un recorrido por las instalaciones del internado de la fundación, ubicadas en Comalapa.
“Esta estructura que se está trabajando me parece fenomenal. Hay cosas que a través del tiempo se dañan, hay medallas que a través del tiempo se oxidan, pero algo que jamás se puede olvidar son los principios y valores que se adquieren en una formación integral”, dijo Pérez.
Además, el marchista resaltó los ideales con base en los cuales ha logrado concretar, desde muy joven, sus triunfos a lo largo de su trayectoria. “La inteligencia de un hombre no está demostrada a través de sus títulos, sino mediante la adecuada utilización de los recursos de los que dispone”, añadió.
Pérez también anticipó que pretende implementar el modelo FESA en su país: “Ojalá tengamos tanta buena suerte como la han tenido aquí”.
El ganador del primer lugar en los campeonatos mundiales de París (2003) y Helsinki (2005), así como de la medalla dorada en los Juegos Olímpicos de Atlanta (1996), compartirá sus conocimientos con colegas salvadoreños, como Cristina López, en un conversatorio que ofrecerá hoy.

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