Tercera entrega
José Alberto Barrera
El
Diario de Hoy
negocios@elsalvador.com
La Carretera Longitudinal del Norte pretende ser la columna vertebral del proyecto que activará económicamente a una franja que equivale a un tercio del territorio. De acuerdo con el Ejecutivo, la construcción de la nueva vía internacional (de poco más de 300 kilómetros) es la parte “fácil”.
Sin embargo, consideran que el principal el reto es consolidar fuertes cadenas de producción agroindustrial que permitan el despegue de una zona históricamente marginada.
William Pleitez, economista y Coordinador general del Informe de Desarrollo Humano del Programa de Naciones Unidas en El Salvador, consideró que el éxito se fundamentará en la correcta aplicación de los programas “colaterales” que incentiven la creación de nuevas fuentes de ingreso.
La CDM aprobó el desembolso de alrededor de 87 millones de dólares para el impulso de nuevos programas agrícolas y de seguros de cosechas, un concepto revolucionario para esta zona.
Actualmente, la principal actividad económica del norte se basa en una agricultura de subsistencia donde predomina el cultivo de granos básicos. Asimismo, se cuentan con los mayores índices de migración (al exterior y hacia otros núcleos poblacionales del país) y pobreza extrema, lo cual se deriva de la falta de oportunidades laborales y de una baja cobertura en salud y educación.
Amy Ángel, economista agrícola y gerente de la Sección agrícola y medio ambiente de la Fundación Salvadoreña para el Desarrollo Económico y Social (Fusades), sostiene que la carretera generará un impacto positivo en las cadenas productivas, porque abaratará los costos de transporte.
Por ahora, los productores sólo pueden comercializar sus productos mediante las carreteras sur-norte (como la troncal del Norte) que unen a algunos municipios con la Panamericana y desincentiva el flujo entre municipios cercanos por la falta o mal estado de las vías.
“La vía reducirá sus costos de transporte y dará más oportunidades para que estos vendan sus productos”, aseguró Ángel.
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Apoyo. Se busca tecnificar la producción de la zona norte. Foto: EDH |
“(El proyecto) cambia el paradigma, aquí no sólo el gobierno aportará fondos sino que los productores también tendrán que aportar un porcentaje”, añadió.
Ángel aseguró que no ve vacíos en el plan pero reiteró la importancia de los mecanismos de entrega de los fondos y las equipos, los cuales “deberán de ser transparentes y ágiles”, reiteró.
Mario Salaverría, ministro de Agricultura y Ganadería y miembro de la junta directiva de Fomilenio, sostiene que el plan diseñado por el país y avalado por la CDM cuenta con el aval de los residentes de la zona.
Roberto Simán, coordinador del equipo que presentó la propuesta ante la Corporación
Desafío del Milenio (CDM), añadió que con el programa se busca crear economías complementarias.
En una entrevista previa, Simán explicó que se impulsará una estrategia de “un producto por pueblo” con la finalidad de que no haya competencia directa entre poblaciones.
En la zona se han identificado potenciales en la producción de hortalizas y en el fortalecimiento de la silvicultura, la cual genera un gran impacto en el ambiente ya que abarca la cuenca principal del Lempa.
Empleo
De acuerdo con un sondeo realizado por El Diario de Hoy en septiembre, la mano de obra en la franja norte tiene características especiales con relación a la del centro o de la costa.
Las mujeres y los ancianos son los principales sostenes de los hogares, quienes se desempeñan principalmente en labores agrícolas y domésticas.
En muchos casos, porque los hombres emigran, principalmente a Estados Unidos.
Los jornales ganan, en promedio, tres dólares en las plantaciones de maíz, frijol y sorgo. Sin embargo, el trabajo es temporal una vez se recoge la cosecha y se espera el siguiente invierno.
Carmen de Sol, comisionada presidencial para la Agricultura, considera que la inyección de capital y los programas de reconversión y asesoría especializada deben cambiar las cosas.
“Definitivamente la idea es cambiar el empleo y las características de producción. Los fondos buscan activar cadenas agroindustriales en rubros como frutales, forestales, hortalizas y ganadería que se pueden dar en la zona.
Ellos (los habitantes de la zona) quieren proyectos productivos, así se recogió en la consulta y eso es lo que apoyaremos. Proyectos productivos, no de subsistencia, para garantizar una mejor vida”, concluyó.
Holanda explora el mercado local
El gobierno holandés es uno de los primeros en sumarse a la estrategia de desarrollo de la Zona Norte.
De acuerdo con Ana Vilma de Escobar, Vicepresidenta de la República y presidenta de la Agencia de Promoción de Inversiones en El Salvador (Proesa), el ofrecimiento lo hizo una misión diplomática que arribó al país el jueves pasado.
De Escobar explicó que los funcionarios expusieron la posibilidad de crear consorcios en los rubros de productos orgánicos, plantas ornamentales y fuentes de energía renovable.
La vicemandataria consideró que junto con esta iniciativa es necesario crear grupos asociativos de productores en las zonas para explotar al máximo la demanda de la industria local y de la demanda de salvadoreños en el exterior.
“Debemos buscar esfuerzos coordinados que permitan generar productos terminados como jaleas. La asociatividad en el caso de las pymes es una garantía de éxito”, añadió.
Uno de los resultados de estos mecanismos será la mejora de los productos finales que atiendan la demanda de la industria.
De escobar se refirió al caso concreto del Grupo Jumex, uno de las más grandes productores de bebidas de México que trabaja en el montaje de una planta en la jurisdicción de Nejapa, al norte de San Salvador.
“En el caso de Jumex, ellos importarán toda la pulpa para la producción de bebidas pero ellos están interesados en compra de materias primas en el mercado local”, insistió.
Pero la firma mexicana, que invierte alrededor de siete millones no es la única, Bon Apettit, el principal fabricante de jugos y néctares del país también busca socios en el área de producción.
Estrategias
Sin embargo, no son los únicos mercados meta. La presidenta de Proesa dijo que hay posibilidad de incrementar las exportaciones de fruta congelada hacia Estados Unidos.
“La importancia que tiene el diseño de los productos que exportamos es tal que ya no sólo debemos pensar en el nivel de la demanda, sino por ejemplo en componentes de diseño fundamental para mantenernos con productos nuevos e innovadores”, concluyó.
Para que esto sea un éxito se debe invertir en programas de innovación paralelos al desarrollo del plan de reactivación económico.
“La productividad es el reto más grande, la infraestructura es un tema complicado de armar pero fácil de entender”
Eduardo Zablah, secretario Técnico
“Hay cuatro componentes. Son $87.47 Mlls. (...) desde mediados del otro año comenzaremos el trabajo”
Mario Salaverría, min. de Agricultura
“La vía reducirá sus costos de transporte y dará más oportunidades para que estos vendan sus productos”
Amy Ángel, analista de Fusades
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