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| Canales. La riqueza natural del estuario se expone a alteraciones por ser empleados como desagües de desechos sólidos y líquidos que deterioran el ecosistema. Foto:
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El Diario
de Hoy
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Ha pasado un año desde que la Bahía de Jiquilisco fue declarada como el segundo humedal internacional más importante de El Salvador, cuyo nombramiento fue el 31 de octubre de 2005. No obstante el estuario, ubicado en la costa oriental del país, afronta una progresiva degradación ambiental.
El sitio aún no ha sido reconocido oficialmente por la Convención Ramsar. Por tal motivo las entidades que trabajan por la conservación del estuario no obtienen los fondos necesarios para ello y los cuales son otorgados por ese organismo.
Pese a que no cuentan con los recursos suficientes, hay entidades gubernamentales y no gubernamentales y empresarios impulsan iniciativas con el fin de mejorar las condiciones de vida en la zona.
Ejecutan algunos proyectos con las comunidades de los seis municipios que borden esta zona costera para mantener la distinción Ramsar.
Tienen el financiamiento de la Agencia Internacional de Cooperación Española (AECI).
Entre los proyectos que han emprendido está la creación de los llamados comités ambientales.
Uno de ellos es el Comité Ambiental Local (Coal). Al mismo pertenecen Jiquilisco, Jucuarán, Usulután, San Dionisio, Puerto El Triunfo y Concepción Batres.
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Contaminan. Algunas embarcaciones abandonadas en Puerto El Triunfo se oxidan desde hace tiempo a la orilla del muelle. Ello genera impurezas en el océano. Foto:
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“Pretendemos emprender actividades para la conservación de la Bahía”, sostuvo César Ábrego, gerente de Sistemas Ambientales del Ministerio de MedioAmbiente yRecursos Naturales (Marn).
En estos poblados orientales, las directivas comunales apoyarán al Marn en el manejo sostenible de los recursos de las áreas naturales, donde tienen su hábitat natural decenas de especies de aves y planta acuáticas, así como reptiles.
Por ejemplo, el pasado 30 de agosto, los miembros del Coal discutieron sobre la problemática de la contaminación que generan los desechos que desembocan directamente en el mar, a través de desagües de ríos y quebradas, principalmente el río Grande de San Miguel.
El objetivo es ver la forma cómo se frena la sedimentación de contaminantes y plaguicidas en las aguas. Piensan realizar una limpieza integral en la región.
A los grupos los han capacitado en lo que respecta a la conservación de suelos, componentes biológicos, formulación y gestión de proyectos y otras acciones componentes biológicos y leyes sobre medio ambiente.
Esperan, mediante la consecución de fondos de parte de laAECI, ejecutar la limpieza de manglares y de las desembocaduras de los ríos Grande y Chaguantique y el estero de Jaltepeque y otros cauces que desaguan allí.
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Alternativas. Los viveros de camarón construidos en algunas comunidades permiten afrontar la veda. Foto:
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Allí retirarán y tratarán de evitar que manos inescrupulosas lancen plástico, vidrio y otras fibras contaminantes que pueden ocasionar la muerte de muchos animales, como las tortugas golfinas, etc.
Solamente esperan la marea baja a finales de este mes para iniciar esta labor, apuntó Ábrego.
Los Coal fueron juramentados y legalizados a inicios de noviembre.
Se unen
Isbela Sánchez es jefa del Comité de Desarrollo Empresarial y Ambiental de Puerto Parada (Codeppa), organismo que representa a varias cooperativas y asociaciones de desarrollo comunal (Adescos), entre estas Adescoopp, Acoinpes.
La líder comunal destacó que desde hace una década se esfuerzan por evitar el deterioro ambiental del lugar. “Para ello realizamos varias actividades de conservación natural”.
Tienen el apoyo de la AECI y FIAES, puntualizó.
A cada cooperativa de pescadores y otras, el Fiaes les exige ciertos requisitos para mantenerlas dentro del Plan de Manejo de la Bahía de Jiquilisco.
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Preservación. En la Península de San Juan del Gozo hay una constante liberación de tortugas pequeñas.Foto:
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Sólo así la entidad les financia obras para mejorar las condiciones del estuario y, por consiguiente, la calidad de vida de sus habitantes.
Considera que “la falta de protección ( y, sobre todo, contaminación con tóxicos, heces fecales y otros vertidos) que enfrenta la Bahía es una ofensa para un sitio que tiene categoría Ramsar”.
Medio Ambiente les planteó la promoción del ecoturismo, creación de viveros, laboratorios y reproducción de moluscos, acuicultura y otras actividades.
Pero la mencionada cartera de Estado no ha asignado ni pagado un solo guarda recursos.
Los que hay, desde 1998, reciben su salario por parte de ONG.
La Convención Ramsar (cuyo nombre obedece a la ciudad iraní donde se celebró el encuentro entre representantes de varios países del mundo) establece la protección de las aves y peces, pero no del recurso.
“Por tal motivo, el manejo de la Bahía sólo se ve en términos ecológicos y de producción”, aseveró.
En el caso de la promoción del ecoturismo, todos los lugareños obtendrían algún beneficio.
Pero ello estaría lejos de lograrse, si la calidad del agua se degrada día a día. En este sentido instó a las partes interesadas a sumarse a las jornadas de limpieza de las cuencas antes mencionadas.
Estas actividades tienen una asignación presupuestaria de 1,000 dólares por cada directiva o Coal.
Hay quienes consideran que uno de los factores que afectan las mejoras en la Bahía es que las tierras colindantes están en manos de muchos terratenientes, pero no todos se muestran interesados en apoyar las iniciativas para limpiar el humedal.
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Artefactos. Explosivos empleados por pescadores. Foto:
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Depredación
Arcadio Gómez, presidente de la Asociación Cooperativa de Puerto Parada (Acoparada), en San Dionisio, se quejó porque hay empresas que se dedican a la pesca industrial, las cuales irrespetan los periodos de veda de camarón, como el que hubo recientemente, a cargo del Centro Nacional para el Desarrollo de la Pesca y la Acuicultura (Cendepesca).
“Hay quienes pescan dos semanas antes de que finalice ese tiempo (de restricción de la pesca de camarón)”, denunció el vecino.
Es más, cuando se irrespeta lo establecido por Cendepesca, se corre el riesgo de que los barcos camaroneros arrastren larvas al emplear mallas muy finas. Pidió más control a este tipo de actividades para evitar que continúe la degradación del recurso hídrico en la zona.
Manuel Oliva, director de Cendepesca dijo que es difícil extender el plazo de la veda, pues siempre hay pescadores que no acatan las medidas establecidas por ellos.
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