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El Pital, un pueblo visitado por las heladas

Clima. En esta montaña de Chalatenango, la más alta del país, la temperatura bajó tanto como nunca había ocurrido. Esto afectó los hábitos de los lugareños y algunos de los cultivos de la zona.


Publicada 25 de noviembre de 2006 , El Diario de Hoy

Cuidados. Los habitantes de la zona de las Pilas “madrugaron” ayer para revisar sus hortalizas. Muchas las encontraron cubiertas con escarchas y otras, en mal estado. Foto EDH
Jorge Ávalos
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com

Entre el jueves 23 y el viernes 24 de noviembre, el punto más alto y helado de El Salvador vivió la noche más fría que se ha registrado históricamente.

Con una elevación sobre el nivel del mar de 2,730.06 metros, el cerro El Pital en San Ignacio, Chalatenango, registró 4.4° centígrados de temperatura en la madrugada del viernes.

“Éste es un récord; la temperatura más fría de la que se tiene registro histórico en el área fue de 6.2° centígrados”, confirmó Walter Flores, el meteorólogo de turno en el Servicio Nacional de Estudios Territoriales (SNET).

“Esta fue la noche más fría de la que tengo memoria”, dijo Manuel Rivera, que nació en el caserío Bella Vista, donde ha vivido más de sesenta años. “Vestí todas mis chamarras y me puse encima todas las colchas, y el frío no se me pasó”.

Delsy, la propietaria del comedor Normita, fue todavía más contundente: “Ni siquiera empiernada una se podía soportar este frío; no nos dejó dormir, por eso nadie quería salir de sus casas”.

Normalidad. Las temperaturas bajas no impidieron que los lugareños realizaran sus actividades comerciales. Foto EDH

Las comunidades y caseríos que rodean El Pital están están habituados al frío y acostumbran despertar e iniciar sus labores antes del amanecer; pero el viernes en la mañana, sólo salieron de sus casas después de la salida del sol.

Irma Elena Vargas de Lemus, una habitante de Las Pilas, señaló cómo se había “cuajado el sereno en las planizas”, refiriéndose a la escarcha que había cubierto con un manto blanco las siembras y hortalizas.

Luis Guevara cruzó un campo escarchado hasta un terreno de 3/4 de manzana de extensión y examinó su cosecha de repollos. Todos tenían una fina capa de hielo en el tope. Muchos tenían hojas quemadas for el frío, pero la gran mayoría sobrevivieron muy bien el inesperado “norte” y su ola gélida.

Récords

Durante la semana del 20 de noviembre varias regiones del país, sobre todo las más elevadas, enfrentaron los climas más fríos que se han tenido en los últimos 40 años, el marco de tiempo histórico que maneja el Centro de Predicción Climática del SNET.

Los pronósticos se realizaron tempranamente, y ya se anunciaba el fenómeno de los vientos nortes desde el 15 de noviembre.

Pero el lunes 20 el SNET pronosticó que la alta presión atmosférica sobre la parte media de los Estados Unidos había orientado una “cuña anticlónica sobre el territorio centroamericano”, la condición que provocó los fuertes “vientos nortes” que el país experimentó durante los últimos días.

“Esta sistema”, advirtió el SNET, “viene acompañado de una masa de aire frío que ha disminuido la temperatura ambiente, principalmente en las zonas altas y montañosas de nuestro país”.

A nivel nacional, los vientos alcanzaron velocidades de 20 a 50 kilómentros por hora y ráfagas de 60 a 70 kilómetros por hora. Esto provocó que la temperatura ambiente se viera disminuida.

En el área occidental de Los Andes se alcanzaron cifras bajas record cuando el miércoles se registró una temperatura de 5.7° centígrados.

En Santa Tecla la población llegó a sentir entre 7° y 9° centígrados, también una temperatura baja record.

El 10 de abril de 2004, cayó sobre el cerro El Pital una granizada que lo cubrió con una pulgada de hielo, creando la apariencia de una nevada.

Según el SNET, se trató de un “fenómeno espectacular raramente visto en nuestro país con esa magnitud”.

Las imágenes del suceso fueron aprovechadas al máximo por los proveedores de servicios turísticos, porque en El Pital el frío vende.

“Esta es la razón por la que los turistas vienen a la zona norte de Chalatenango”, observó Rivas, que junto a sus hortalizas ha construido un pequeño y bello parque para acampar.

Los vientos que azotaron al país y la masas de aire frío que trajeron consigo tienen otro significado en esta zona montañosa, donde todavía corren ríos cristalinos y que permanece relativamente boscosa en comparación al territorio Hondureño que se encuentra a un tiro de piedra de El Pital y de Miramundo.

A diferencia del resto del país, los habitantes de estas montañas necesitan y aprecian el valor de un clima helado para sus cultivos.

Las temperaturas de 8.4° centígrados del miércoles, de 4.5° del jueves y de 4.4° del viernes sólo obligaron a los pobladores de San Ignacio a dormir horas más largas por unos cuantos días.

Hace cinco años, se introdujo un nuevo rubro agricultural: la siembra de flores. Y para las flores y para los turistas de Chalatenango, el frío vale oro.


El frente frío deja dudas a los expertos

Santa Tecla. Sandra y Miguel Osorio juegan en Las Colinas. Foto EDH

Las causas sobre el fenómeno, que ha batido récord de frío, no están claras.

Para los científicos explicar la causa de un frente frío tan intenso como el recién pasado en el país requiere de una exhaustiva investigación histórica, algo de lo cual se carece a la fecha.

En esto coinciden Luis García, del Servicio Nacional de Estudios Territoriales (SNET), y Luis Castillo, coordinador del departamento de Geofísica de la Universidad de El Salvador (UES).

García explicó que pueden existir muchos factores que favorecen la intensidad de los frentes fríos, como pueden ser el fenómeno El Niño, el cambio climático global u otros aspectos que, puntualizó, escapan a su conocimiento, por lo que todavía tienen que ser analizados por los expertos.

Castillo tampoco quiere aventurarse a afirmar ni lo uno ni lo otro. Según el físico, la variabilidad del clima no data de hace poco, es un proceso que la Paleoclimatología ha venido resolviendo conforme se ha ido observando la frecuencia con que se presentan los eventos que impactan la naturaleza.

Sin embargo, un estudio realizado por el equipo de Geofísica de la UES para Medio Ambiente, identificó que desde 1970, El Niño está siendo más constante en el país.

Antes de esa fecha aparecía cada cinco o seis años. El análisis reveló que hoy lo hace cada cuatro o cinco años.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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