|
Eduardo
Torres*
El Diario de Hoy
editorial@ elsalvador.com
En un mundo ideal, estaríamos de acuerdo la mayoría de
seres humanos con las prédicas del pensador y político hindú
de principios del siglo pasado, Mahatma Gandhi, de rechazo a la lucha
armada y a favor de la no violencia. Graduado en abogacía y con
profundo conocimiento sobre religión y filosofía, con el
respeto que merece y sin entrar a su reseña de la cual muchísimos
historiadores se han encargado, sus prédicas siguen siendo consideradas
como “políticamente correctas” hasta nuestros días.
Pero amor no quita conocimiento. Por irreal e impertinente preocupa la
propuesta de desarme para los 20 municipios más violentos del país,
hecha este pasado martes por la “Comisión Nacional de Seguridad”.
Habiendo señalado la semana pasada el director de la Policía,
Rodrigo Ávila, que hay tráfico ilegal de armas en el país
y, en realidad, en toda la región, “el tema”, le dijo
el jefe policial a este periódico, “no es desarmar a los
honrados, porque con una ley de desarme sólo afectaríamos
a los honrados, a los que tienen las armas legales, no las ilegales”.
Apoyo financiero para que la Policía pueda frenar el tráfico
de armas y una mayor severidad en las penas para quienes reincidan en
la tenencia y portación de armas ilegales y de uso privativo de
la Fuerza Armada, solicitó el director del cuerpo policial para
controlar la oleada delincuencial que nos abate. Además, por supuesto,
del estricto cumplimiento de la ley.
Precisa, en ese sentido, ha sido la aclaración de anteayer del
presidente de la ANEP y miembro de la comisión, Federico Colorado,
al señalar que “parece que ha habido una mala percepción
de la medida que se acordó en la mesa (de la comisión).
No es cuestión de un desarme completo, sino de hacer cumplir la
ley de armas con énfasis en estos 20 municipios que son los más
violentos”.
Del estricto cumplimiento de la ley, pues es algo en que todo salvadoreño
honrado, que somos la inmensa mayoría, estaremos de acuerdo; teniendo
como país una buena ley de armas, fiel cumplimiento es lo que se
requiere, aunque si quedan vacíos por ser evolutivas las sociedades,
pues que se reforme, así como por la actual situación se
requiere de nuevas figuras como la de los “jueces blindados”,
contemplada en el anteproyecto de Ley de Crimen Organizado, presentado
ante la Asamblea Legislativa.
Anteproyecto que, como urgió ayer a la “Comisión Nacional
de Seguridad” el magistrado Ulices del Dios Guzmán, presidente
de la Sala de lo Penal de la Corte Suprema de Justicia, debe ser ya evacuado
de esa instancia. “Yo creo que (la comisión) debe darle el
visto bueno (al anteproyecto) y dejarnos al resto de las autoridades que
estamos directamente involucrados en esta cuestión, como son la
Asamblea, la Corte Suprema y el Ministerio Público, que determinaremos
si lo pasamos o no y cómo eso es aprobado o no en la Asamblea”,
dijo textualmente el magistrado Guzmán.
Dicho anteproyecto fue presentado por el Presidente Saca a sus homólogos
de los otros dos Órganos del Estado, Rubén Orellana y Agustín
García Calderón, el pasado 30 de octubre.
Dos agrupaciones temáticas están sobre la mesa de la referida
comisión. Las de suma urgencia como el anteproyecto de ley antes
señalado, y las de mediano y largo plazo, como la rehabilitación
y la educación en valores. Ambas son importantes, como pudo verse
este jueves durante la jornada nacional de oración. Porque el único
cambio posible en cada quien es el de uno mismo, al decidirse a vivir
de cara a Dios, principio de la vida interior.
Pero como es obvio que hay quienes viven vida animal, pura y simple, pues
a Dios rogando y con el mazo dando. Celeridad en su accionar, es lo que
la ciudadanía le pide a la comisión.
*Director Editorial de El Diario de Hoy.

|