 |
Sumergidos en la fatalidad.
Un iraquí llora la muerte de un familiar. Foto
AP |
El Diario de Hoy
internacionales@elsalvador.com
En el ataque más letal contra un enclave chiita desde el comienzo
de la guerra en Iraq, milicianos sunitas utilizaron ayer cinco vehículos
cargados con explosivos y dos proyectiles de morteros para matar a no
menos de 160 personas y herir a 257 en el vecindario de Ciudad Sader,
informó la policía.
Los chiitas respondieron de manera casi inmediata, lanzando diez proyectiles
de mortero contra la mezquita Abu Hanifa de Azamiya, la más sagrada
para la etnia sunitas en Bagdad, matando a una persona y lesionando a
por lo menos 14. El ataque dejó un hueco de un metro en la cúpula
y causó daños severos en el interior del edificio.
Otros ocho proyectiles de mortero también cayeron en la Asociación
de Eruditos Musulmanes, la organización sunita más importante
del país.
Mercado y plazas
Desde la mañana de ayer, tres suicidas hicieron estallar sus vehículos
cargados de explosivos en Ciudad Sader, uno tras otro, con 15 minutos
de intervalo. Los blancos fueron el mercado Jamila y al-Hay, y la plaza
al-Shahidein. Al mismo tiempo, dos proyectiles de mortero cayeron en las
plazas al-Shahidein y Mudhaffar del mismo vecindario.
 |
Terrorismo. Los restos de un
coche bomba. Foto AP |
Otros dos vehículos cargados de explosivos, y que se hallaban
estacionados en la zona, estallaron en ese lapso, uno en el borde de Ciudad
Sader y otro detrás de la oficina del clérigo antiestadounidense
Muqtada al-Sader, jefe del Ejército Mahdi, una poderosa milicia
chiita. Un sexto automóvil cargado de explosivos fue localizado
a tiempo y detonado por un comando de la policía, dijo el coronel
de la policía Hassan Challoub.
El general de brigada Abdul-Karim Jalaf, portavoz del Ministerio del Interior,
declaró que además de los vehículos que explotaron,
la policía detuvo a un atacante suicida que planeaba detonar su
automóvil y otros tres se hallaban prófugos. <AP>
Voces de retirada danesa
Dinamarca retirará sus tropas de Iraq si Gran Bretaña hace
lo mismo, anunció ayer el ministro de Asuntos Exteriores danés,
Per Stig Moeller, al término de una reunión de la Comisión
de Exteriores del Parlamento.
Las declaraciones de Moeller se producen al día siguiente de que
su colega británica, Margaret Beckett, afirmó que el Reino
Unido podría transferir el control de varias provincias en el sur
de Iraq al Gobierno en los próximos días.
“No se contempla que los británicos dejen la zona de Basora
y nosotros nos quedamos. Tenemos un acuerdo de colaboración con
ellos, así que sería una situación anómala.
Ajustaremos nuestra contribución a la vez que los británicos”,
dijo Moeller.
Dinamarca mantiene alrededor de medio millar de soldados en Iraq, la mayoría
en el sur del país árabe, en la zona de dominio británico.
El titular de Exteriores danés rechazó sin embargo las peticiones
de la oposición de desvelar el contenido de la evaluación
sobre la estrategia danesa en Iraq que el primer ministro, Anders Fogh
Rasmussen, anunció el pasado 25 de octubre. <EFE>
 |

|