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Entregan el premio Propemi

Reconocimiento. Fusades distinguió ayer a dos microempresarios. Los ganadores compitieron entre 21 finalistas. El evento se ha realizado anualmente en los últimos 15 años.

Publicada 23 de noviembre de 2006, El Diario de Hoy

Emprendedores. Los hermanos Sánchez son originarios de Santiago Texacuangos. Ambos lideran la empresa Industria Fénix. Foto EDH
Milady Cruz
El Diario de Hoy
negocios@elsalvador.com

Los microempresarios Dinorah del Carmen Benavides de Ferretería “El Baratillo” en San Miguel y José Eduardo Sánchez de “Industria Fénix”, una empresa de calzado, recibieron ayer la presea del premio Programa de Promoción a la Pequeña y Microempesa (PROPEMI) de manos del presidente de la República Elías Antonio Saca.

Por segunda vez consecutiva, hubo empate en la entrega del premio “Emprendedor del año” ofrecido por la Fundación Salvadoreña para el Desarrollo Económico y Social (Fusades), quien tiene 15 años de organizar el evento.

La selección los empresarios ganadores se basa en cualidades como: innovación, creatividad y calidad en los productos; uso de teconología en la producción; empleos generados; capacitación constante; responsabilidad laboral y ambiental; y servicio a la comunidad, entre otros requisitos.

Los galardonados recibirán premios como: asistencia técnica de un experto consultor para fortalecer un área prioritaria en sus operaciones elegida por el empresario; capacitación gratuita por un año y una beca para un empleado en los cursos de capacitación administrativa del Programa.

Una empresaria tenaz

Fábrica. Trabajan mujeres en la zapatería. . Foto EDH

Siete años de experiencia fueron suficientes para que Dinorah del Carmen Benavides, llevara el radar de su propio barco: “una pequeña ferretería que abrí en una cochera alquilada hace 18 años”, recuerda con voz entrecortada la empresaria.

Comenzó con 685 dólares de capital semilla para comprar lo relacionado a materiales.

“Con la indemnización que me dieron en la ferretería que trabajaba en mi pueblo Usulután instalé mi negocio, mis hijos fueron el motor principal para seguir adelante, porque soy madre soltera”, expresó.

En 18 años de trabajo cuenta con tres ferreterías dos en San Miguel y una en La Unión, además genera 53 fuentes de empleo.

“En 1990 me enteré del programa. Mi primer crédito fue de más de cinco mil dólares para hacer crecer el negocio. Ahora me siento muy honrada por el premio”.


Artesanos de zapatos

El martillo, la cuchilla, los cueros finos, las suelas, los tacones de madera, la chaira, los clavos y las chinches son las herramientas de trabajo que han acompañado durante 20 años a los zapateros José Eduardo y Carlos Antonio Sánchez, quienes por necesidad incursionaron en en el campo de la zapatería para dar a comer a 11 hermanos y sus padres.
Ambos hermanos iniciaron como aprendices en un taller de zapatería en su pueblo Santiago Texacuangos.

Después de instalar su taller con tres personas en 1986, ahora ya cuentan con una planta que produce calzado “Industria Fénix S.A. de C.V.”. Para el próximo año tienen proyectado conquistar el mercado centroamericano con marcas reconocidas a nivel nacional registradas con los nombres: “Brandaly” y “K-bonita”, con una colección de 70 diseños propios, que van desde sandalias hasta zapatos formales para damas.

“Decidimos ahorrar para poner nuestro propio taller”, comenta José Eduardo Sánchez, propietario.

“Recuerdo que nuestro capital semilla en aquel tiempo fue de 91.42 dólares (800 colones para ser exactos)... iniciamos las ventas con 12 pares de zapatos con un bote de pega, 14 pies cuadrados de cuero, suelas y clavos”.

Cuando conocieron de Propemi, agrega el empresario “nos prestaron dinero para hacer crecer el negocio. En 20 años toda la familia nos sentimos orgullosos de recibir este reconocimiento”, dijo.


 

 

 


 

 

 

 

 

 

 

 

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