elsalvador.com WWW
Portada Nacional El País Deportes Metro Negocios Editorial RUZ Vida Internacionales Por el mundo

Sobrevive una bebé que pesó 495 gramos

Histórico. Por primera vez, en el Hospital de Maternidad sacan adelante a una bebé menor de 500 gramos; la niña tiene 56 días, está estable y le dicen “gordita”.


Publicada 23 de noviembre de 2006 , El Diario de Hoy

Chequeo. Una enfermera sostiene a la niña que hoy pesa 915 gramos. La bebé que se alimenta por una sonda permanece en la Unidad de Cuidados Intensivos. Foto EDH
Yamileth Cáceres
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com

Entre las 21 cunas de la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) del Hospital de Maternidad sobresale el llanto de una bebé.

Todavía sin nombre, a pesar de que haber nacido hace 56 días, la paciente es ya parte de la historia de la medicina del país.

Al nacer pesó 495 gramos (una libra y una onza) lo que la convirtió en la primera bebé de menos de 500 gramos que sobrevive en el principal centro materno-infantil y, por extensión, en todo el país.

La evolución del neonato sorprendió a los especialistas, acostumbrados a unas estadísticas nada benevolentes con los bebés de muy bajo peso. En 2005 se atendieron a 13 entre 500 y 599 gramos y ninguno sobrevivió. Este año, dos más tuvieron esa desgracia.

Es más, en los pequeños que alcanzan los 700 gramos al nacer, apenas el cuatro de cada ciento sale adelante lo que da aún más valor al trabajo realizado por los médicos para recuperar a la niña “más llorona”.

La “gordita”, como la llama uno de los neonatólogos, nació el 28 de septiembre a las 24 semanas de gestación después de que la salud de su madre, Arlene Leiva de Miranda, se complicara.

Haga clik en la imagen para ampliar

De Miranda padecía del corazón, razón por la cual ya no podía continuar con el embarazo. Los doctores decidieron hacerle la cesárea.

El especialista Jorge Pleitez, quien vela por la salud de la infante, dijo que ha aprendido a cuidarla junto a los doctores y enfermeras.

Hoy, la bebé pesa 915 libras, casi el doble de cuando nació. Para llegar a este estado, ha sido sometida a un sinfín de chequeos y estricta vigilancia.

En un primer momento le ayudaron a respirar a través de un ventilador mecánico; la paciente pasó conectada 12 días hasta que sus pulmones lograron funcionar con cierta normalidad. Ahora respira por si sola.

Pleitez indicó que, al evaluar al recién nacido, éste se comportó como uno de 29 semanas, un factor que a su juicio le ha permitido continuar con vida.

“Lo que le ha ayudado es el retardo en el crecimiento porque se ve a una niña mayor de las 24 semanas, si hubiera crecido acorde a las 24 semanas, tal vez no hubiera logrado sobrevivir”, agregó el especialista.

Cada movimiento en su cuerpo y los llantos que se escuchan al momento de pesarla indican que su vida va por el buen camino.

La pequeña es alimentada a través de una sonda, mecanismo con el cual esperan llevarla al peso ideal de 1,800 gramos; una vez llegue a esa meta, le podrán dar el alta y cobijarse en los brazos de su madre que vive en Texistepeque, Santa Ana.

“Si la ponemos a succionar, nos va a bajar de peso porque va a gastar energía”, añadió Pleitez.

A la bebé se le alimenta con una leche especial que le aporta un mayor número de calorías, además la recibe de forma contínua. Todo un proceso para lograr algo que puede parecer insignificante: que gane entre 15 y 20 gramos cada día.

Buena salud

Cuando de Miranda dio a luz, los neonatólogos pensaron que la bebé no iba a sobrevivir. Las estadísticas “pesaban” demasiado. Hoy, la historia es muy diferente.

“Estamos contentos de que esté respondiendo bien, hemos estado pendientes de ella”, agregó el médico.

Clínicamente se encuentra en buen estado de salud, no presenta hemorragias en el cerebro. La única dificultad, puntualiza Pleitez, es que se cansa.

No obstante, los médicos comentan que todavía es pronto para descartar algún tipo de secuela.

El Hospital de Maternidad registra una tasa de prematurez del 17.5 por cada mil nacidos vivos. De ellos, un tres por ciento son niños con un peso menor de 1,500 gramos, menores de tres libras.

El jefe de Neonatos, Miguel Majano, explicó que el caso de la bebé representa una prueba de que en el Hospital de Maternidad ha aumentado el nivel de sobrevida de los prematuros.

“Una niña con ese peso en estos países es difícil que sobresalga, para el hospital es un milagro que nos dice que estamos haciendo bien las cosas”, agregó.

En los últimos 11 años, sólo se conoce de un par de casos parecidos. Uno de ellos fue una niña que nació en 2004 con un poco menos de 600 gramos.

Para Majano, el servicio cuenta con un mejor equipo como los ventiladores mecánicos, además de medicamentos adecuados.

“Significa el esfuerzo en estar educando en la escuela a los médicos que se forman, tratando que con tan bajo peso, sobrevivan”, expresó el especialista.

Si contarán con más personal capacitado y más recursos, Majano asegura que lograrían que más pequeños como éste salieran adelante. Así como están, la mortalidad se ha reducido en un 2.8 por ciento desde 2001, cuando por mil nacidos era de 16.6. Hoy, una bebé sin nombre ha dado vuelta a todas las estadísticas.


Se perfila el mapa de mortalidad materna

Riesgo. Bebés prematuros tienen más peligro de morir. Foto EDH

La organización Plan Internacional apoyará la atención de mujeres embarazadas en seis Sistemas Básicos de Salud Integral (Sibasi): Cojutepeque y Suchitoto, en Cuscatlán; La Libertad, San Salvador zona sur, Chalatenango y Nueva Concepción.

Miriam Henríquez, asesora nacional de salud de Plan Internacional, dijo que, además de la entrega de equipo para el control del embarazo, se capacitará a usuarias en los derechos humanos e identidad de género.

“La idea es proveer las herramientas necesarias a los establecimientos para que tengan los elementos para la consulta”, agregó.

Las zonas donde la organización brindará su apoyo corresponden con las del mayor índice de mortalidad materna, de acuerdo con un estudio, elaborado por el Ministerio de Salud Pública, según explicó Henríquez.

El programa se denomina “Por el Derecho de Mujeres a una Maternidad sin Riesgo”. La carta de entendimiento se firmará el próximo lunes y tendrá un año de vigencia.

Entre enero y septiembre, las autoridades registraron 26 muertes maternas en los hospitales, dos menos que el año pasado en el mismo periodo.

El estudio, la Línea Basal de Mortalidad Materna, indica que el acceso a los establecimientos de salud y el problema cultural están detrás de las principales causas de mortalidad entre las mujeres en edad fértil.

La indagación revela que la mayoría de las causas que tienen consecuencias fatales se puede prevenir.

Uno de los factores asociados al riesgo durante el parto es la edad de la madre. En el Hospital de Maternidad, uno de cada tres partos se da en jóvenes menores de 18 años. Al año se dan entre 11 y 12 mil alumbramientos.

Lejos de disminuir, en los últimos años, esta tendencia se ha mantenido.
En muchos casos, estas jóvenes dan a luz antes de tiempo a un bebé prematuro.

Su organismo no está totalmente desarrollado, razón por la cual pasará días y semanas en la encubadora antes de dejar el hospital.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

elsalvador.com WWW