Tomando la palabra
Comencemos con el arte y la limpieza

Debemos acercarnos a nuestros hijos, desde pequeños, aprender a hablarles al alma para inculcarles las buenas costumbres y ejemplos.

Publicada 23 de noviembre de 2006, El Diario de Hoy

Juan Bustillo*
El Diario de Hoy

editorial@ elsalvador.com

El reciente artículo de Joaquín Villalobos, nos muestra la situación como una Caja de Pandora, con paredes transparentes, en la que alcanzamos a ver la amenaza sobre nuestro país. Otros, exhortan en sus artículos a tomar otras acciones frente a esta situación de caos moral.

¿Qué podemos hacer ante esta situación? Cada uno de nosotros somos parte de un engranaje en el cual ocupamos una posición en la sociedad y poseemos ciertas habilidades que podemos utilizar para mejorar nuestro entorno y especialmente en esta situación.

Los columnistas son impactantes, pero debemos estar serenos para pensar en lo que podemos hacer según nuestra condición.

En la Edad Media, Paracelso, un médico suizo, antes de curar, hacía un ritual a la divinidad. Un día fue llamado a un pueblo con la peste.

Al llegar, esta vez invoca a la muerte, preguntándole por qué se ha llevado a casi todo el pueblo. Y ésta le contesta: “Yo solamente me he llevado a cinco mil, los otros cinco mil se murieron del miedo”.

Los medios nos impregnan de miedo diariamente y al no digerir el origen de esta situación, puede conducir a funestas consecuencias nuestra salud emocional y física.

Esta situación no se creó en una semana, y no desaparecerá fácilmente; pero la esperanza es la ultima en salir de la Caja de Pandora.

Debemos acomodarnos y protegernos más al desplazarnos por la calle, evitar lugares peligrosos y estar más atentos cada día.

Manhattan, de ser insegura y en decadencia, fue mejorada por el alcalde Giulliani implementando cero tolerancia, moralización, arte y embellecimiento de las zonas más feas.

En Bogota, el alcalde contrató “mimos” para ridiculizar a los que infringían las reglas de urbanidad y de tráfico. Así el arte cambió, paulatinamente, el pensar y actuar de sus ciudadanos.

De forma lastimosa acá, igualmente botan basura desde un automóvil que desde un autobús, claro de éste botan más basura.

Nuestra ciudad se ha convertido en un gran basurero, plagado de graffiti irracional que atemoriza nuestro subconsciente.

En reuniones sociales, irremediablemente tocamos el tema de la inseguridad, y pregunto cuándo fue la última vez que dimos una charla sobre Urbanidad o Valores Morales en una escuela.

¿Qué pasó con las materias de Religión, Urbanidad y Cívica, con la Filosofía y Psicología, que estudiábamos en bachillerato? Lasti-mosamente los “planes” implantados por Beneke, hicieron de nuestra educación lo que el emperador Constantino hizo en Europa de quemar las escuelas de Filosofía, comenzando así la Edad Media, que duró ochocientos años.

¿Tendremos suficientes profesores en esos temas para tratar de retomar lo perdido? ¿Qué dice el MINED?

El ARTE y la LIMPIEZA son caminos rápidos y seguros para rescatar los valores perdidos. El ARTE, la Religión, la Política y la Ciencia son las cuatro bases de la pirámide de la sociedad y están descalabradas. ¿Por qué no comenzar con el ARTE, como la belleza plasmada?

En Suchitoto, hasta ahora, tenemos una esperanza, plasmada y viva. El ilustre don Alejandro Cotto, tuvo la visión y convicción, hace una generación, de inculcar el ARTE y la limpieza a sus habitantes. Es actualmente la única ciudad en el país sin graffiti, en la que se puede caminar por la noche con seguridad y los jóvenes saludan a los mayores y les ceden el paso en la acera; esto es Urbanidad, ese espacio de respeto que hemos olvidado.

Podemos comenzar con nuestras casas, aceras y calles, y por qué no, con nuestra colonia, conociendo nuestros vecinos, para hacerla más limpia y segura.

Debemos acercarnos a nuestros hijos, desde pequeños, aprender a hablarles al alma para inculcarles las buenas costumbres y ejemplos. Nos llevará una generación, pero por qué no comenzar ahora a dar pasos concretos y seguros. Esto llevará tiempo. Comencemos a calentar. ¿Quién se une con sus hijos y vecinos?

*Ingeniero electricista.