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| Palabras Venimos solos al mundo y al final nos vamos solos. Esa es una realidad de la existencia misma. Publicada 23 de noviembre de 2006, El Diario de Hoy |
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| Carlos
Balaguer Pero mientras vives, hay en el fondo una soledad más dura: estás
solo en el inmenso océano de la civilización. Día a día Hay que contrastar con lo que ocurre con los inmigrantes hispanoamericanos tanto en Estados Unidos como en Europa: dentro de sus modestias y posibilidades, ellos se integran a su nueva patria, se esfuerzan por aprender el idioma local, no se tapan con velos y se sienten honrados al casarse con italianos, franceses o estadounidenses. En la segunda generación sus hijos ya no son ecuatorianos, colombianos o salvadoreños, sino estadounidenses y y europeos.A diferencia de ellos, la mayoría de turcos en Alemania no sólo siguen hablando su idioma natal, sino que raras veces salen de sus barriadas y continúan yendo a mezquitas a oír imanes despotricar contra Alemania y la cultura europea. |
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