| Carlos Balaguer
El Diario de Hoy
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Que no es dueño del ayer ni del mañana. Sólo del último día de la vida. Seres como él van por el cosmos como palabras perdidas, como ecos y promesas, como rumores del tiempo, como flores secas que arrastra el viento.
Son los habitantes de un día. Del último día de la vida.
Ellos sólo creen en este hoy inefable y maravillado. Sus metas y proyectos son a corto plazo. Casi nunca realizan planes a largo plazo. Tal pareciera que hubieran olvidado el pasado y el futuro a fin de vivir a plenitud el último y único día de sus vidas.
Son seres de un solo amanecer. La vida no les ha prometido el mañana. Por eso lo poco que pueden dar lo dan hoy. El tanto o poco amor que tengan lo darán hoy.
Se gastarán su última moneda en comprar ahora un algodón de azúcar o una de sus tantas perdidas ilusiones. Si lo quieren hacer lo hacen hoy y no lo dejan para mañana. Lo que quieren confesar, lo confiesan hoy o se callan para siempre.
Son esos extraños seres de un día. Como las flores de la llanura o como el vuelo de las mariposas monarcas, huyendo del invierno.
(palabrasbalaguer@gmail.com)
Día a día
Auge de la delincuencia
Lo penoso, triste y amenazador es que haya tantos en este país que creen que el auge delincuencial es “culpa del gobierno” e inclusive levantan cartelones y “billboards” con esa acusación.
No les entra en la cabeza que la primordial causa de la criminalidad es causada por jueces cómplices; tampoco relacionan las otras formas de violencia (la agresión contra los policías el J5, los bloqueos de calles y los atropellos sindicalistas a los pacientes del ISSS) como una parte muy significativa de los horrores que en la actualidad padecemos.
Sólo los que no quieren ver no se dan cuenta de que la ola delincuencial es la nueva “ofensiva hasta el tope” de los rojos que ahora usan otras armas, echan mano de una nueva estrategia propagandística.

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