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Maravillas de este siglo
La Internet

Desgraciadamente, con todas las maravillas que nos ofrece, los usuarios empiezan a preferir la relación a través de la Internet que el contacto personal, social e incluso familiar

Publicada 19 de noviembre de 2006, El Diario de Hoy

Pedro Roque*
El Diario de Hoy

editorial@ elsalvador.com

Cada vez que “entro” en la Internet y cada día lo hago con más frecuencia, me maravillo de su dimensión y las posibilidades que ofrece.

He decidido este tema para hoy, porque esta semana caí en la cuenta de mi relación, casi dependencia de la Internet y supongo que si usted de vez en cuando “navega”, entiende lo que digo.

Pero también quiero animar a los lectores que aún no han decidido conocerla a que lo hagan, bien pidiendo a sus hijos, que de seguro sí saben, o si es empresario, que el responsable de informática le enseñe lo básico. El resto lo ira descubriendo por si solo, porque cada día resulta más fácil.

Este jueves por la mañana, cuando quería enviar unos correos no salían porque el “servidor” que los gestiona, no sé exactamente dónde en EE.UU., indicaba error. Como necesitaba enviarlos, busqué la “página” de uno de los “grandes” de la Internet y creé otra dirección. Fíjese: en menos de 5 minutos ya podía conectarme de nuevo con cualquiera de los millones de direcciones en todo el mundo. Sencillamente, maravilloso e inimaginable.

Hace seis años que escribo para ustedes en EDH. Al principio escribía, imprimía y enviaba por fax, y en redacción recibían, reescribían. Hoy lo mando por correo electrónico. Sólo con este tipo de operaciones la Internet ahorra tiempo, trabajo y máquinas adicionales.

En 1994 cuando llamaba de El Salvador a España pagaba 15 dólares por tres minutos, pues Telefónica cobraba de tres en tres minutos. Hoy a través de la Internet es gratis y al mismo tiempo hablo con varias personas. La biblioteca del instituto donde estudié la secundaria, tenía unos mil libros y el más nuevo, cinco años. Hoy, con la Internet se puede acceder a cientos de miles de textos y monografías desde casa.

Antes había que ir al cine, hoy tenemos cine en casa y así con muchos más servicios, como gestionar cuentas bancarias, comprar, vender, buscar información, pagar los impuestos, preparar viajes, visitar lugares lejanos, estudiar, oír la radio e incluso la nueva forma de trabajo, que en EE.UU. ya son cinco y en Europa tres millones los que tienen un “Teletrabajo” y el “Crowdsour-cing”, que día a día crece más. ¡Si no sabe qué es, búsquelo en la Internet! Fíjese qué fácil.

La Internet nos presenta, en su lado positivo, una inmensidad de oportunidades para las empresas y los gobiernos. Pero no quiero dejar de comentar, que precisamente en las empresas y en las oficinas de los gobiernos, la Internet genera muchas pérdidas.

Esta semana se han publicado estudios, que sin creer todo lo que dicen, algo de cierto tendrán y afirman que los empleados de la empresa privada y los gobiernos utilizan alrededor del 20% de su tiempo en la Internet en cosas ajenas a su trabajo, como atender sus correos electrónicos personales, los publicitarios y las olas de correos que circulan para ser reenviados.

En un país “imaginario” entré en una oficina con el jefe y al ver a todos los empleados callados frente a sus computadoras le comenté: todos están trabajando concentrados en sus computadoras. Él me respondió: Unos sí y otros no. Antes cuando no tenían qué hacer conversaban entre ellos, hoy lo hacen por la Internet.

Otro aspecto muy importante son los contenidos en la Internet, que así como se encuentran excelentes, los hay también nada recomendables. La Internet al final, es como todo desarrollo tecnológico, lo mismo que la energía nuclear, que puede ser utilizada para salvar vidas pero también para destruirlas.

¿Usted sabe de quién es la Internet? ¿Qué dimensión puede alcanzar? ¿En qué le puede beneficiar a usted y a su empresa? ¿En qué le afectará a su familia?

Nuestro futuro está ligado cada día más a las “TIC”, de las que la gran mayoría aún somos analfabetas funcionales, pero no se puede negar que es un movimiento del que nadie se debiera autoexcluir. Si no tiene computadora los infocentros y los cibercafés son una buena alternativa.

¡Qué que son las “TIC”? Bús-quelo en la Internet. Este tipo de actitudes y respuestas está cambiando la forma de relacionarnos, que para mí es lo más preocupante.

Desgraciadamente, con todas las maravillas que nos ofrece, los usuarios empiezan a preferir la relación a través de la Internet que el contacto personal, social e incluso familiar y así se da ya el caso de que los padres se comunican con sus hijos más por la Internet que personalmente.

Lo mejor con la Internet será entonces aprender a utilizarla racional y razonablemente. ¿Está de acuerdo?

*Ingeniero y columnista de El Diario de Hoy.

 

 

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