|
| Guía. El propio Ramón Calderón fue el guía de los salvadoreños en el Santiago Bernabéu. Foto:
EDH |
Periodista: Claudio Martínez
Fotoperiodista: Lissette Lemus
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com
¿Cuándo nació Alfredo Di Stéfano? -El 4 de julio de 1926 -¿En qué ciudad? -En Barracas, Buenos Aires -¿Y cuál fue su primer club? -River Plate ¿Cuántas Copas de Europa ganó con el Madrid? -Cinco
La escena se dio en el asiento trasero del bus que llevaba a los salvadoreños de Fundamadrid hacia el estadio Bernabéu. El que preguntaba era Javier Menéndez, portero, y el que respondía con exactitud era Julio Fuentes, el otro portero y el alumno más aplicado.
En realidad, cada uno de los doce jugadores recibió antes de partir hacia España una carpeta con información sobre el club, sobre sus leyendas y también sobre los lugares turísticos que iban a recorrer. Fuentes sabía vida y obra del actual presidente honorario del club merengue. Fue el que más estudió. Y tuvo su premio, porque unos minutos antes de la recepción oficial se sentó al lado nada menos que del gran Alfredo, quien lo felicitó en persona y dialogaron un par de minutos.
“Persígnense, ahí está el Bernabéu”, dijo uno. Y todos asomaron sus cabezas por la ventanilla del bus para ver ese coloso de cemento erguido en el barrio Chamartín. “No lo puedo creer”, decía Melvin Jovel. A su lado, José Manuel Pacheco, oriundo de Metapán, bromeaba: “Se parece al Jorge Calero Suárez”. Ametrallaron de fotos al estadio a tal punto que algunos antes de entrar al tour ya habían acabado con las baterías de sus cámaras. Mientras aguardaban la hora de la recepción oficial.
Primero una vista general del estadio, luego el palco de honor, se sentaron en los banquillos y hasta recrearon la escena en la que Van Nistelrooy golpeó su cabeza contra el techo de la banca cuando festejó un gol del Madrid estando sentado allí. Pasaron por los camerinos y a pesar de que en primera instancia no le dejaron pisar la grama, al menos algunos arrancaron un pedacito de césped como recuerdo.
Di Stéfano y Ramón Calderón fueron los anfitriones, el presidente del club, quien elogió el trabajo de las escuelas de fútbol de El Salvador. Además de darles la bienvenida a los muchachos y solicitarle apoyo para los próximos juegos, aprovechó para extender el convenio con los salvadoreños por otro año.
Él firmó por el Madrid y Enrique García Prieto por El Salvador. Maestro en el manejo de las relaciones públicas, Calderón se sorprendió cuando le dijeron que los chicos no habían podido pisar la grama del estadio. “¿Cómo que no? No se preocupen. Yo mismo los llevaré”, anunció. “Bueno, ahora síganme, vamos a patear unos penales…”
Cada niño recibió una bolsa con regalos que incluía una pelota Adidas del Real Madrid.

|