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Totopostes directo a EE.UU.

Pastelería Lorena nació en San Miguel en 1981 con un capital de 30 colones. En la actualidad genera 600 empleos directos y exporta diversos productos a varias ciudades de Estados Unidos.

Publicada 17 de noviembre de 2006, El Diario de Hoy

Visión. La empresa no sólo hace pasteles y pan, venden comida y acaban de abrir una pastelería “gourmet”: La Tartaleta. Foto EDH
Alma López
El Diario de Hoy
negocios@elsalvador.com

Son principios de 1981, los combates entre la guerrilla y el ejército se intensifican en el Cantón Primavera, San Miguel.

El matrimonio de Margarita Angulo y Gilberto Rodríguez junto a sus cinco hijos decide emigrar para salvar sus vidas.

Acompañados de una pocas pertenencias y 30 colones en sus manos llegan a la ciudad de San Miguel, donde comienzan alquilar una casa en la colonia Río Grande.

Raúl Rodríguez, gerente general de Pastelería Lorena, relata que con ese capital su madre comenzó a hacer pan al siguiente día de su llegada, una actividad que se convirtió en la única fuente de ingresos de la familia.

Para la señora Ángulo la panadería no era algo desconocido, ya que en el campo elaboraba panecillos rellenos con jalea de piña que vendía entre sus vecinos, de manera que decidió hacer lo mismo en la ciudad.

El sabor del pan comenzó a ganar fama entre los habitantes de Río Grande. La clientela creció con el paso de los días, al grado de que todos los miembros de la familia Rodríguez tenían que trabajar para cumplir con la demanda del producto.

El gerente general de Pastelería Lorena afirma que en esa época sólo elaboran pan por encargo, ya que no tenían suficiente dinero para hacer más.

Todo lo hacían de forma artesanal. Por ejemplo, los ingredientes los batían a mano y cuando necesitaban triturarlos utilizaban un pequeño molino manual, el horno no tenía la suficiente capacidad para cocinar todo el producto al mismo tiempo, de manera que tenían que trabajar hasta altas horas de la noche, algunas veces la señora Angulo y su hija Lorena amanecían junto al horno.

Con el tiempo, Lorena, quien sacaba las recetas de varias revistas, aprendió a elaborar pasteles que luego vendía entre sus compañeras de la escuela, quienes decían: “vamos a comprar un pastel donde Lorena”. Por eso decidieron bautizar a la empresa con este nombre.

En la actualidad Pastelería Lorena cuenta con 17 salas de ventas ubicadas en diversos sitios de la Zona Oriental, donde además de ofrecer pasteles y pan, también comercializan comida.

Ventas

La empresa exporta desde 2003, el dos por ciento de su producción que incluye la semita, tustacas y totopostes a Estados Unidos. Sus principales clientes están en Washington, New York, Maryland y Houston.

Para los próximos dos años esperan incrementar las ventas con la construcción de tres edificios de dos plantas que serán destinados para elaborar los productos de exportación, los alimentos para los desayunos y los almuerzos ofrecidos en las sucursales y la pastelería gourmet de su nuevo negocio “La Tartaleta”.

Otra de las inversiones es la adquisición de equipo de ultra congelación para exportar productos congelados que puedan durar hasta un año.

Rodríguez agrega que venderán la franquicia de Pastelería Lorena en Estados Unidos para que los compradores se encarguen de hornear el producto congelado una vez llegue allí.

 

 

 


 

 

 

 

 

 

 

 

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